
Si andas buscando un lugar donde comer bien en el corazón del Pirineo, el Mesón de Benás es tu parada obligada. Este restaurante, que se encuentra en C. Mayor, 49, 22440 Benasque, Huesca, es una brasería con encanto, hecha de piedra y madera, donde vas a sentirte como en casa. La carta está repleta de platos caseros que recordarás, desde ensaladas frescas hasta unas raciones más que contundentes, pero, sin duda, lo que te va a dejar flipando son sus carnes a la brasa, especialmente el cordero del valle.
En este sitio no solo se trata de llenar el estómago, sino de disfrutar de una experiencia gastronómica única. Con más de 40 platos que incluyen delicias como empanadas sorprendentes y jugosos cortes de buey, cada bocado es un homenaje a la tradición española. Así que, si quieres saborear lo mejor de la cocina aragonesa con un toque actual, no dudes en hacer tu reserva. ¡Te prometo que no te vas a arrepentir!
Mesón de Benás
Horarios Mesón de Benás
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–16:00, 19:00–24:00 |
| jueves | 13:00–16:00, 19:00–24:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 19:00–24:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 19:00–24:00 |
| domingo | 13:00–16:00, 19:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón de Benás
Dónde se ubica el Mesón de Benás
¡Ey, gente! Si están buscando un buen sitio para comer, el Mesón de Benás en C. Mayor, 49, 22440 Benasque, Huesca es una opción que no se pueden perder. Tienen 5 estrellas por una razón. La comida está sobre la peña y la atención es brutal. Hoy, por ejemplo, fuimos con ganas de un buen trozo de carne y el chuletón que nos metimos no nos decepcionó para nada. Para empezar, compartimos unas ensaladas, la de tomate estaba deliciosa. Luego, para rematar, acabamos con un postre, un pastel de queso con mermelada de higos que, madre mía, estaba para llorar de lo bueno. ¡Recomendadísimo!
Pero ojo, no todo es perfecto. Escuché que hace un par de años hubo un cambio de dueño y eso ha hecho que algunos no tengan la misma experiencia. Leí sobre una visita donde la comida fue una gran decepción. El vino, según dicen, lo sirvieron caliente como si estuviera en el infierno y los entrantes no valían ni la pena, ¡15€ por medio tomate! Además, parece que el servicio de pan fue un show. Con cinco personas, les sacaron solo cuatro trozos. Y no me hablen del chuletón… dicen que estaban mejor las piedras del asfalto. A veces es un lote de malas experiencias, pero hay que considerar que la atención fue educada en todo momento.
Y si te preguntas, dónde se ubica el Mesón de Benás, ahí lo tienes: C. Mayor, 49, 22440 Benasque, Huesca. ¡No dejen de probarlo!
Qué tipo de cocina se ofrece en el Mesón de Benás
Ya te lo digo claro, el Mesón de Benás es un sitio que debes visitar sí o sí. En la Calle Mayor, 49, 22440 Benasque, te espera un ambiente que mezcla lo acogedor con lo tradicional. Aquí la atención es de 10 y la comodidad está asegurada. Cuando vayas, pide el chuletón de 1 kg a la brasa, es una delicia que no olvidarás. Y si eres de vino, no te puedes perder los vinos aragoneses que tienen, van de lujo con la comida. Aparte, los postres caseros son otro nivel, especialmente la tarta de queso y la de galletas con caramelo.
La comida está brutal. Me encanta que le echan mucho amor a cada plato. Por ejemplo, la crema de calabaza con ciervo estofado es reconfortante, y si te gusta experimentar, las crepes de lomo con salsa de queso son un must. Y eso no es todo, la parrilla de mariscos es una maravilla y el risotto con langosta te va a dejar pidiendo más. Todo fresco, todo bien presentado y con un toque de perfección en cada bocado.
¡Y no te preocupes por el aparcamiento! Hay muchas plazas libres y son gratuitas, así que puedes dejar el coche cerca y caminar un poco hasta el restaurante. Te recomiendo hacer una reserva porque se llena rápido, pero si llegas a esperar, no pasa nada, el servicio es tan bueno que el tiempo vuela. Si te decides a ir, el ambiente te va a encantar: decorado en piedra y madera, te sientes como en casa, pero con una comida de fiesta.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrecen ahí? La verdad es que es una mezcla de brasería tradicional del Pirineo mezclada con platos más creativos y caseros. Desde carne roja hasta mariscos, opciones vegetarianas y varios postres que te dejarán con ganas de más. No se lo digas a nadie, pero ¡mira que te lo he contado!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú del restaurante
Ya os digo que el Mesón de Benás tiene sus altibajos. La última vez que fuimos, reservamos con antelación, porque nos habíamos llevado una buena impresión antes. Pero… ¡vaya faena! Entre el calorazo que hacía y las moscas volando alrededor, la experiencia fue bastante incómoda. No debería ser así. Pedimos unas migas que estaban ridículamente escasas, y eso no se dice en vano. Teniendo en cuenta que lo que pagamos estaba entre 40 y 50 euros por persona, creo que deberían mejorar en cuestión de raciones y confort.
Pero no todo fue tan malo. Recuerdo otra cena que tuvimos ahí, y en esa ocasión, el ambiente era más acogedor, con un salón pequeño y rústico, perfecto para quienes busquen algo más íntimo. Aunque solo había un camarero, la atención fue bastante buena, y antes de que llegara la cena, nos dieron un picoteo de cortesía que alegra el estómago. La comida estuvo decente: un timbal que pudo haber tenido más huevo y unas alcachofas con jamón que nos sorprendieron para bien. El entrecot llegó un poco pasado, pero bueno, tenía su excusa. Con vino y agua, nos salió por 30-40 euros por persona, y la verdad, está bastante bien, aunque tiene sus detalles que podrían mejorar.
Ahora, si hablamos de lo bueno de verdad, hay que mencionar las croquetas de jamón y la impresionante T-bone. ¡Esa carne a la brasa era de locos! La atención fue genial, siempre con buena onda. Sí, el aparcamiento puede ser un reto, pero compensa con la calidad. La cena anterior a esta fue brutal, y ya me estoy pensando en regresar para repetir esos sabores.
Ya que os metéis en el menú, no se pueden dejar de lado los platos estrella. Hay que probar sí o sí la olla benasquesa, los canalones de carne y ceps, y el entrecot de vaca. Y si tenéis ganas de dulce, la tarta de queso y el flan de queso casero son imperdibles. En serio, si vais a Benasque, este sitio debe estar en vuestra lista, no os arrepentiréis.
Qué se puede esperar de la experiencia gastronómica en el Mesón de Benás
Y ya que estamos hablando de comer bien, el Mesón de Benás es de esos sitios que te hacen sentir satisfecho al salir. La comida a la brasa estaba riquísima, no hay más que decir. Los consejos del personal fueron clave a la hora de elegir, y cada bocado fue una explosión de sabor. El servicio fue súper atento y amable, te hacen sentir como en casa, y eso siempre se agradece. Por cierto, si buscas buena comida a la brasa y productos de la zona, esto es un 100% recomendable. En cuanto a las estrellas, pues les daría 5 en comida, servicio y ambiente.
Y no solo eso, hay otros platos que también merecen mención. El timbal y los caracoles son una combinación que sorprende, y el fricandó, ¡madre mía! Se deshace en la boca y tiene un sabor que te deja pensando en volver. Las manitas estaban ricas, aunque yo también esperaba más salsa. Pero, en general, todo estuvo bien. Con un presupuesto de 20-30 € por persona, puedes disfrutar de la calidad y el precio excelente. Por cierto, no olvides probar los caracoles con sofrito y alioli, ¡son una locura!
Ahora, si hablamos de chuletón, ellos tienen un chuletón muy bueno, de esos que se te quedan grabados. El trato fue genial y el ambiente fresquito, perfecto para una cena agradable. Todo por un precio de 40-50 € por cabeza, que tampoco está mal. Te recomiendo la ensalada de queso de cabra, ¡una delicia!
Claro, hay que tener en cuenta que no todas las experiencias son perfectas. Escuché de una cena que terminó mal porque la mesa no era lo que esperaba y el chuletón no cumplió ninguna expectativa. 100 € para una cena decepcionante es una broma. Uno espera algo más de un sitio de su calibre. Pero en general, si pones tus opciones en los platos recomendados, la experiencia debería ser de 5 estrellas. Así que, ¿qué se puede esperar de la experiencia gastronómica en el Mesón de Benás? Pues eso: buena comida a la brasa, un servicio impecable y un ambiente que invita a disfrutar. ¡No dudes en probarlo!
El Mesón de Benás es adecuado para familias o grupos grandes
La última vez que estuve en el Mesón de Benás, la verdad, no me gustó nada. Empezamos la cena y toda la comida estaba fría. Los huevos rotos parecían sacados de la nevera de la mañana y recalentados, estaban ya partidos y nada apetitosos. Y no hablemos del chuletón, ¡estaba helado! Para colmo, la calefacción ni siquiera la encendieron, así que comimos pelados de frío. Eso sí, el postre que pedimos, la tarta de la abuela de antes de ayer, tampoco fue la gloria. Al final, la cuenta se nos elevó a 50-60 € por persona, así que la nota fue de 2 en comida, 3 en servicio y 1 en ambiente. No es para repetir, la verdad.
Pero, ¡caray! Eso no fue lo único. Luego escuché sobre otras experiencias en el mismo lugar y la cosa cambió de tono. Hay gente que ha tenido un trato impecable y ha disfrutado de una calidad de comida que deja huella. La carne a la brasa es de primera, y aquí el servicio también les puso nota alta: 5 estrellas en todo. Escuché que el ambiente es genial y que puedes disfrutar de platos riquísimos como las migas con uva y huevo frito o el timbal de huevos rotos con longaniza. Además, el precio por persona es bastante razonable, entre 20-30 €.
En verano, la cosa parece ir mejor, con un menú que ofrece una calidad-precio fenomenal y un servicio que, aunque a veces podría ser un poco más rápido, se esfuerza al máximo. Supe que, aunque faltaba un camarero, la calidad del servicio merece sus 5 estrellas. Después de escuchar tantas cosas positivas de la comida, me queda claro que aquí hay un alto nivel de cariño e implicación en lo que hacen.
Lo más interesante es que, por lo que he escuchado, el Mesón de Benás es bastante adecuado para familias y grupos grandes. Tienen espacio y, aunque en momentos puede que se sienta un poco lleno, la experiencia es bastante disfrutable. Así que, si tienes un grupo grande o quieres llevar a la familia, no dudes en probarlo, ¡puedes salir encantado!
Hay opciones vegetarianas en la carta del Mesón de Benás
Ya te digo, el Mesón de Benás está bastante bien, sacan un menú que merece la pena. Tiene 4 estrellas, y la verdad es que la calidad y el servicio son de lo mejor. Las carnes son de lujo, aunque al principio me sirvieron una pierna de cordero que estaba seca, pero no tardaron en cambiarla y me pusieron una que estaba deliciosa. La olla benasquesa, en cambio, me decepcionó un poco, parecía más agua caliente con garbanzos que otra cosa. Pero bueno, un 7 sobre 10 global, pa’ no quejarse.
Si buscas buen ambiente y una vista espectacular, te va a encantar. Tiene 5 estrellas por un motivo. La comida está bien elaborada, el servicio es impecable y los precios rondan entre 20-30 € por persona. En una cena tranquila, se nota la atención, y los chicos son muy amables. Selos aseguro, vale la pena, incluso para una cena romántica.
El otro día fuimos a cenar un domingo y, aunque estábamos casi solos, el servicio fue de 10/10, especialmente el de Carpa, ¡un crack total! La comida estaba espectacular y las raciones, generosas. Te lo digo claro, si vas, recomendaría el sitio 100%. Por otro lado, el lugar tiene ese rollo rústico y acogedor que mola, aunque sé que cambiaron de dueños, lo que importa es lo que ofrecen ahora.
Y si te gusta la carne a la parrilla, aquí la tienen de diez. Estoy deseando volver y dejarme llevar por las sugerencias del día. Tengo que decir que el ambiente es más que agradable, y la comida, pues eso, un 5 en todo.
¿Y de los vegetarianos? Bueno, la carta tiene opciones, pero no es su fuerte. Si estás buscando un festín veggie, igual no encuentras la variedad que desearías. Pero si aceptas algún plato con ingredientes que se pueden adaptar, igual puedes salvar la cena. Así que, si van varios, los carnívoros se van a ir frotándose las manos mientras que los veggies tendrán que buscar algo más. ¡Planifica bien antes de ir!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Mesón de Benás
Te cuento, el Mesón de Benás está en C. Mayor, 49, en Benasque, y la verdad es que si buscas un plan para comer, aquí es todo un acierto. El lugar es acogedor, con esas vistas al río y las montañas que te dejan sin palabras. Y el trato, ni te cuento, fue excepcional. Te hacen sentir como en casa, y eso se agradece un montón. La comida casera está deliciosa y las raciones son abundantes, sin olvidar que los precios son realmente bajos para la calidad que ofrecen. He escuchado críticas sobre algunos platos que no han convencido. Por ejemplo, los huevos revueltos con foie no parecieron cumplir las expectativas, el foie se deshacía y algunos piensan que el camarero se lo coló un poco. Además, esas tartas de queso que pedimos fueron alucinantes, pero terminaron siendo mini porciones por 7,50€ cada una. Eso sí, según dicen el servicio es bueno, aunque de eso solo se puede hablar de algunos.
Y claro, también está el lado negativo. Un grupo de 21 personas pasó un mal rato porque les fallaron con los pedidos. Les habían prometido 8 jarretes y solo tenían 5. Las croquetas sabían a nada, las raciones escasas… ¡Una faena! Y lo peor fue el tema de las reclamaciones, que al pedir el libro, solo les dieron un folio en blanco. Al final, casi llaman a la policía, ¡imagínate la escena!
En cuanto al ambiente en el Mesón de Benás, aunque hay opiniones variadas, parece que se disfruta de un lugar tranquilo. El ruido es bajo y, aunque pueda haber algún desliz en el servicio, el personal tiende a ser amable. Así que si decides ir, te puedes esperar un sitio que, por lo general, pinta bien, con una decoración acogedora y un ambiente que invita a quedar con amigos o familia. ¡Vamos a ver si la próxima vez tienen todo en su punto!
Cuántos platos se ofrecen en la carta del restaurante
Mira, si te digo que el Mesón de Benás es un lugar que no te puedes perder en Benasque, estoy siendo modesto. Cuando llegamos, sin planearlo, nos acomodaron en una mesa casi al instante. La amabilidad del personal te hace sentir como si estuvieras en casa. De entrada, ya me volaron la cabeza con un par de platos brutales en sabor y porciones.
Y, claro, no puedo dejar de mencionar el chuletón de vaca. Te lo juro, estaba para tirarse de espaldas. Perfecto al punto, con esa grasa tostada, tierna y con un poco de sangre, como debe ser. ¡Solo de pensarlo se me hace la boca agua! Y cuando llegó la tarta de queso, estábamos tan encantados que estábamos hablando de repetir dos o tres veces. De verdad, altamente recomendable. El servicio, el ambiente y el precio eran un 10. Volveremos siempre que estemos en Benasque, no hay duda.
El ambiente es chido, de esos que te hacen sentir que has encontrado un buen sitio. Además, la carne, hecha a la brasa con leña, tiene un sabor que no se compara con nada. ¡Qué rico todo! Si vas, hazte un favor y pide el entrecot o el costillar de cerdo. La atención es rapidísima y el personal es bien cercano. Vamos, un día de esos que te dejan con una sonrisa.
Ah, y si te da curiosidad, el Mesón de Benás tiene unos platos a tope en la carta. Aunque no me sé el número exacto, lo que sé es que siempre hay opciones para todos los sabores. Lo único que puedo decirte es que te aseguro que siempre habrá algo que querrás probar. En fin, reserva antes de ir, porque este sitio se llena. ¡No te arrepentirás!
Es necesario hacer una reserva para comer en el Mesón de Benás
Mira, si piensas en parar en el Mesón de Benás, mejor piénsalo dos veces. Te cuento que, aunque el sitio tiene su encanto, mi experiencia fue un auténtico desastre. La primera decepción fue que hacía más frío en el salón que en las pistas de Cerler, y cuando pedimos que pusieran la calefacción, nos dijeron que la cosa estaba así porque no saltaba al límite de temperatura. ¿En serio? Un par de horas en ese frío, y ya te digo que no fue nada agradable. Nunca más.
Y no solo eso, la comida llegó fría y a destiempo. Estábamos esperando y esperando, y cuando por fin llegó... ¡sorpresa! Frías como un témpano. Esto no es lo que esperas cuando decides salir a comer, ¿no? Y para colmo, la cuenta venía sin los conceptos de cada plato. Tuve que ponerme a puntear uno a uno con el camarero, que por cierto, aunque se notaba que quería ayudar, tampoco sabía dónde meterse. De verdad, una experiencia muy mala. Calificación: Comida 2, Servicio 1, Ambiente 1.
Así que, en cuanto a la pregunta de si necesitas hacer reserva para comer en el Mesón de Benás, sinceramente, teniendo en cuenta mi experiencia, no vale la pena. Dudo mucho que quieras pasar fríos ratos así, así que mejor busca otro sitio donde te traten como te mereces.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








