
Si estás por la sierra norte de Madrid, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar El Picachuelo en El Berrueco. Este sitio es un auténtico paraíso donde te puedes marcar un buen comida o cena, disfrutando de unas vistas increíbles del embalse del Atazar desde su amplia terraza. El ambiente es relajado y los camareros son de esos que te hacen sentir en casa, súper majos y campechanos.
El Picachuelo es el plan perfecto para quedar con los amigos o la familia. Con una carta que sabe a mesón castellano, sus asados son su especialidad y la comida es de calidad. Además, tienen un menú variado y opciones para grupos. Al final del día, es un lugar donde la buena comida y el buen servicio se combinan en un entorno natural que te dejará sin palabras. ¡No te lo pierdas!
Restaurante El Picachuelo
Horarios Restaurante El Picachuelo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–18:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 11:00–18:00 |
| jueves | 11:00–18:00 |
| viernes | 11:00–24:00 |
| sábado | 11:00–24:00 |
| domingo | 11:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Picachuelo
Dónde se encuentra El Picachuelo
¡Chicos! Si están buscando un sitio guay donde comer, El Picachuelo es una opción que no se pueden perder. Este restaurante está en Carr. de Cervera, Km. 1, 500, 28192 El Berrueco, Madrid. ¡Las vistas al embalse son una pasada! Y no se preocupen por esperar, porque aquí no hay colas. Tienen un menú diario que, aunque no es de lo más barato, realmente vale cada euro. Las opciones son varias y todo lo que probé estaba para chuparse los dedos. Además, el trato de los camareros es de 10, ¡da gusto comer donde te atienden así!
Por cierto, si van en coche, no se estresen buscando aparcamiento. Hay un descampado con un montón de plazas libres justo en la puerta, así que aparcar es pan comido. Y si les gusta disfrutar al aire libre, tienen una terraza muy chula y varios salones dentro. La verdad, es un lugar perfecto para cualquier grupo, ¡no importa si sois dos o veinte! En cuanto a precios, puedes contar con unos 20-30 € por persona. Fui un domingo y el sitio estaba a reventar. Parecía que los camareros no daban abasto, y uno hasta se quejaba de que estaba deseando que llegara su día libre. A mí eso me pareció un poco excesivo. Tardaron un montón en atendernos y además, ¡se confundieron con la cuenta! Por suerte, lo revisamos y no nos timaron. El café, ni se diga, parecía un atraco a mano armada, así que tengan cuidado con eso. A pesar de todo, si prueban el arroz con bogavante, no se van a arrepentir. En fin, los precios son más elevados, entre 40-50 € por persona, y la experiencia fue un poco más tirando a media. Comida: 5, Servicio: 1, Ambiente: 2. Es un lugar bonito, pero unas cosillas que podrían mejorar.
¿Dónde está? ¡En Carr. de Cervera, Km. 1, 500, 28192 El Berrueco, Madrid! Asegúrense de ir con la mejor onda y a disfrutar del buen comer. ¡Nos vemos en la próxima, gente!
Qué tipo de comida se ofrece en El Picachuelo
Y mira, si buscas un sitio para disfrutar, El Picachuelo es el lugar. 5 estrellas de cabeza. La combinación de la ubicación, la calidad de la comida, el precio y la atención es insuperable. Los camareros son un verdadero crack, especialmente Julio y Paco, que nos atendieron con una sonrisa y un buen rollo que se agradece. Lo de la profesionalidad no se puede pasar por alto, porque te hacen sentir como en casa.
Además, la comida es un espectáculo. Empezamos con un pulpo a la brasa que ya debes probar sí o sí. De plato fuerte, nos lanzamos con chuletas de cordero y una media paletilla de cabrito que estaba para llorar de lo buena que era. ¡Y para rematar, nos invitaron a una botella de sidra de la casa! Detalles así marcan la diferencia, ¿no crees? Al final, por unos 30-40 € por persona, te vas con el estómago lleno y una sonrisa bien grande.
Si decides ir, mejor haz reserva. Suele llenarse y no querrás quedarte fuera. El entorno es precioso, ideal para salir a comer un miércoles o cualquier día en el que el sol brille. Si te toca la terraza acristalada, ¡vaya vistas! Aunque cuando hay menos gente, el servicio se vuelve más personalizado. La comida puede variar, con una calidad media en algunas cosas, pero te aseguro que los platos de carne son pura delicia.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en El Picachuelo? Principalmente carnes bien preparadas, como chuletas de cordero y cabrito, y algún que otro entrante rico como las croquetas de bogavante. Si eres amante de lo jugoso, no te decepcionará. ¡Y los postres también dan la talla, aunque el cheesecake es más firme de lo habitual! En resumen, ¡una experiencia que seguro querrás repetir!
Cuáles son las especialidades del restaurante
Y, oye, lo que te digo es que si estás buscando un sitio chido, El Picachuelo es la bomba. 5 estrellas por todas partes, en serio. Las vistas espectaculares al lago son de esas que no te puedes perder. Y la comida, ni te cuento. Aunque, entre nosotros, las patas de buey estaban un poco difíciles de abrir, a mí me parece un poco peligroso cuando no están bien rotas. Pero bueno, lo demás lo compensa, porque el arroz caldoso es una delicia. Gaudí tenía razón: aquí hay amor y técnica a raudales. Si vas a comer, eso sí, hazte una reserva, que vuela. Suelen rondar los 40-50 € por persona, pero te aseguro que vale la pena. Eso sí, el ambiente es tranquilo, se puede charlar relajadamente y el ruido ni se nota. Una buena opción si te apetece desconectar un poco de la rutina.
Las terrazas son otro rollo. Si te sientas cerca de los ventanales, las vistas al Embalse del Atazar son para flipar. La comida es generosa y bien preparada, no escatiman en calidad. Y lo mejor: el servicial equipo de camareros. Van a mil y son super amables. Tienes un buen parking y suficiente espacio para aparcar, así que no hay excusa.
Y, ya para cerrar, si te preguntas qué pedir, no te vayas sin probar la Leche Frita, el Revuelto de Morcilla con Piñones, y las Chuletillas de Cordero. Te lo digo de corazón: vas a querer volver. Yo fui a celebrarlo con la familia y, ¡menuda experiencia! Así que, si todavía no has ido, ¡ponte las pilas y vete a El Picachuelo!
Es recomendable visitar El Picachuelo con amigos o familiares
Ya te digo, El Picachuelo es un sitio que te deja de una pieza. 5 estrellas en la carta, y no es para menos. La comida está exquisita, te cuento que probé un arroz caldoso que estuvo de lujo. Y, si eso no fuera suficiente, el personal es súper amable, siempre al tanto de lo que necesitas. Lo mejor, las vistas espectaculares del pantano de Atazar, que te quitan el hipo. Si vas en grupo de 5 a 8 personas, el ambiente es perfecto, con un ruido moderado para charlar a gusto. Por unos 50-60 € por persona, sales contento como un rey.
Claro, no todo es miel sobre hojuelas. Hay quienes han tenido alguna mala experiencia. Al parecer, les mojaron la oreja y los sentaron en una terraza interior sin avisar. También se quejan de que el arroz que le llegó era más seco que un desierto. A veces pasa, con tanta gente por las comuniones y demás, quizás no estaban al 100%. Pero oye, aunque el servicio y la comida les quedaron a deber, el lugar sigue teniendo potencial. 2 estrellas en este caso, una pena porque el sitio tiene su encanto.
Pasando a cosas buenas, hay unos comensales que han disfrutado de un arroz de carabineros riquísimo y una experiencia de 10. Ellos, en un grupo pequeño de 3-4 personas, lo pasaron de lujo con un ambiente tranquilo. 30-40 € por cabeza, y ni siquiera les hicieron esperar. Es un buen plan ir con amigos o la familia, pero asegúrate de tener claro lo que quieres antes de llegar, en especial para la mesa.
Así que, ¿es recomendable visitar El Picachuelo con amigos o familiares? Yo diría que sí, claro que sí. Si buscas una comida rica y un buen ambiente, este es el lugar. Lo único, mantén un ojo en el menú y asegúrate de que te ubiquen bien. Una experiencia sólida en general, y seguro que vuelves a intentarlo para encontrar esa joya escondida en el plato. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Picachuelo
Mira, la verdad es que fuimos a El Restaurante El Picachuelo en mayo para una comida familiar y, ojo, hay que ir con reserva si es fin de semana, porque se llena a tope. La ubicación es de locos, tienes unas vistas al embalse del Atazar que te dejan sin palabras y la terraza está super amplia. El parking, otro punto a favor, es bastante grande y cómodo, aunque en el interior nos metieron por el viento. Ahora, lo de la calidad de la comida... no sé, a lo mejor han cambiado de gerencia o algo, pero no era lo que esperábamos. Se notaba que habían metido a demasiada gente, porque el comedor estaba abarrotado y el ruido no te dejaba ni hablar.
El servicio, bueno, ahí hay que darle un aprobadillo al camarero, que era un crack, amable y todo. Pero, la parte de la comida fue un poco decepcionante. El menú de grupo tenía un par de opciones más, pero el chuletón estaba, para ser sinceros, algo pequeño y las gambas para cuatro personas parecían más para dos, en serio. En cuanto a los postres, eran variados, pero la presentación no me convenció, como si quisieran lucirse sin razón. Al final, la experiencia nos dejó un poco chafados, así que tal vez si vuelvo en otro momento, con menos gente, les daré otra oportunidad.
Respecto al ambiente de El Picachuelo, ¿qué te puedo decir? En general, hay una vibra bastante amena, pero con tanto ruido y mesas pegadas una a otra, no es perfecto para una buena conversación. El espacio es limitado, así que si buscas algo tranquilo, tal vez mejor planearlo en un día menos concurrido. Y oye, admiten niños, aunque el parque infantil merece un buen lavado de cara, parece sacado de los años 80. Por otro lado, tienen buenas accesibilidades para sillas de ruedas y carritos de bebé, así que eso es un punto positivo. Ah, el precio se mueve entre 40-50€ por persona, así que no es un plan low-cost, pero bueno, hay cosillas que se pueden mejorar para que valga más la pena.
Qué vistas se pueden disfrutar desde la terraza del restaurante
Y mira, El Picachuelo tiene sus altos y bajos, pero lo cierto es que hay cosas que me dejan un sabor agridulce. Por un lado, el chuleton que pedí lo esperaba en su punto perfecto, pero salió casi crudo, rollo vuelta y vuelta. Eso sí, un fallo que se podría haber evitado. Ah, y el tema del pan, que ni siquiera lo pedí y me lo cobraron sin avisar. Mola que te atiendan, pero también informen, ¿no?
Ahora, hablemos de lo que realmente vale la pena. La atención de Luis y su compi, una chica con un tatuaje en la oreja, fue espectacular. Siempre amables, incluso se dio cuenta de que mi carne estaba mal y se ofreció a darle un toque más. Con el sitio lleno hasta los topes, eso es para aplaudir. Además, me sorprendieron con un plato de olivas y un poco de paté con picos sin haberlo pedido. ¡Estaba de rechupete!
La calidad de la comida es otro punto fuerte. Tanto la carne como la tarta de queso estaban a otro nivel. Así que, a pesar de los fallos, repetiría sin pensarlo. Eso sí, mejor hacer reserva, sobre todo los fines de semana, porque se llena rápido. Para que te hagas una idea, el precio por persona ronda entre 30 y 40 €. Así que si te animas, asegúrate de llegar con tiempo.
Sobre las vistas desde la terraza, hay que reconocer que son un buen aliciente. No tendrás que esforzarte para disfrutar de un paisaje chulo mientras te comes un buen plato, algo que equilibra el cuidado del lugar. Así que sí, aunque hay detalles que mejorar, sentarse ahí con esa panorámica es un plan que siempre vale la pena.
El Picachuelo es adecuado para eventos o reuniones en grupo
Y mira, si estás en Madrid y buscando un lugar para comer que realmente valga la pena, El Picachuelo es la caña. Tiene 5 estrellas, así que ya te puedes imaginar. La terraza cubierta es un espectáculo, estás comiendo y de repente ves los corzos corriendo por ahí y el pantano de fondo. Ideal para esas tardes de relax con amigos. Te lo digo, el ambiente es de lo mejor, perfecto tanto si vas en grupo grande, con la familia, o solo en pareja.
Ahora, sobre la comida, que es lo que más importa, la carta es bien tradicional. Tienen de todo: mariscos, pescados y carnes. Pedimos unas zamburiñas que estaban de lujo, y si te gusta el cabrito, ni lo dudes, ese se lo tienen que lanzar a la parrilla y dejarlo bien jugoso. Pero hazte un favor, ve mínimo con dos personas porque son porciones grandes. Y ni hablar de la carta de vinos, que complementa súper bien la comida. Por unos 40-50 € por persona, sales de ahí con la tripa llena y una sonrisa en la cara.
El servicio era un poco lento, pero los camareros son muy profesionales y te hacen sentir a gusto. Además, si vas con niños, hay un menú infantil que les encantará. Y olvídate de preocuparte por el aparcamiento, hay plazas libres y es gratuito. Y ojo, tienen rampa, así que si llevas sillas de ruedas, no hay problema.
Ahora, si lo que te preguntas es si El Picachuelo es adecuado para eventos o reuniones de grupo, la respuesta es sí, claro que sí. Tienen un espacio grande, perfecto para grupos de 5 a 8 personas, y además el ambiente es tranquilo, así que puedes charlar sin problemas. Ideal para celebrar cualquier cosa: cumpleaños, reuniones familiares, o simplemente juntarte con amigos a disfrutar de buena comida y mejores vistas. Una experiencia que no te vas a querer perder.
Cómo es el servicio al cliente en El Picachuelo
Si estás pensando en un buen lugar para comer, El Picachuelo es el sitio. Tienes unas vistas espectaculares al Embalse del Atazar que te dejan sin aliento. Y lo mejor es que no tienes que preocuparte por aparcar, porque tiene un amplio aparcamiento privado. Así que puedes llegar con tus amigos o tu familia sin el estrés de buscar sitio. Además, el trato es de lo más cercano, casi como si estuvieras en casa.
La carta es una maravilla, desde paletilla de cabrito asado hasta chuletillas de cordero. Y no te olvides de probar la famosa tarta de queso con frutos rojos, es un must. Si eres alérgico al ANISAKIS, aquí también tienen opciones de pescado congelado durante cinco días, así que puedes disfrutar de una buena comilona sin preocupaciones. El precio por persona se mueve entre 30 y 50 €, dependiendo de lo que pidas, pero la calidad es top y vale totalmente la pena.
Los camareros son unos cracks, siempre súper atentos y con una sonrisa. Te sirven rápido y se notan que saben lo que hacen. Una vez pedí mesa en la zona con vistas y, aunque había un poco de espera, no fue más de 15 minutos. En general, el ambiente es tranquilo, así que puedes chismorrear a gusto sin problemas.
¿Y el servicio al cliente? Pues simplemente, magnífico. Siempre te atienden con calma y están dispuestos a ayudarte en lo que necesites. Te hacen sentir como parte de la familia desde que entras. ¡Seguro que vuelves!
Se pueden hacer reservas en El Picachuelo
Te quiero hablar de El Picachuelo, que está en la sierra de Madrid, a un paso de El Berrueco. Tiene 4 estrellas y una ubicación espectacular con vistas al Pantano de El Atazar que, si no lo conoces, deberías ver. Tienen una terraza cubierta y al aire libre, además de un comedor cerrado muy bien acondicionado. El servidor fue súper atento y profesional, no te dejan en el limbo, siempre están pendientes de lo que necesitas. El ambiente está chido, pero cuidado con las moscas que a veces aparecen a dar la lata mientras comes.
Hablando de la comida, está bien, pero no toda te va a volar la cabeza. La carne y el pescado están decentes, pero hay platos que nos dejaron un poco fríos, o hasta algo durillos. La relación calidad-precio me parece algo elevada, lo que pagas no siempre se refleja en lo que comes. A pesar de eso, el sitio en sí tiene unas vistas de locura. Te recomiendo comer dentro en vez de al aire libre, así evitas posibles molestias.
En otra ocasión que fuimos, el rollo no fue tan bonito. Pedimos zamburiñas y un revuelto de morcilla, que estaba un poco frío y nos llegó después de esperar un buen rato. Una mezclita de risas y cabreo, la verdad. El pescado que pedimos llegó tardísimo, y cuando por fin lo tuvimos, claro, no estaba a la altura: muy picante y la ventresca dura como un ladrillo. Al final, habíamos pedido un par de postres pero estaban flojos, ¡una pena! Y ni te cuento lo que pasó con la cuenta, nos querían cobrar lo que no habíamos comido.
En cuanto a reservas, no estoy seguro, pero siempre es mejor que llames antes para asegurarte. Con un lugar tan chulo, ¡me imagino que la gente se pela por una mesa! Si decides darte una vuelta por El Picachuelo, siempre es bueno comprobar antes si hay sitio. ¡Suerte!
Hay opciones vegetarianas o para otros tipos de dietas en el menú
Echándole un ojo a El Picachuelo, la verdad es que tiene un 4 estrellas bien merecidas. Está en una ubicación brutal, con unas vistas al embalse del Atazar que te dejarían sin aliento. Te sientas, pides algo y el paisaje ya empieza a hacer su magia. La atención del personal fue excelente, rápidos y siempre al tanto. Y eso, la verdad, suma un montón cuando estás de relax.
Ahora, la comida... ahí es donde se me fue un poco la cosa. A pesar de que los platos llegaron volando a la mesa, estaban un poco templados, tirando a fríos. Las zamburiñas y las chuletillas de cordero estaban sabrosas, pero la temperatura le restó bastante. Y ojo, casi lo mismo pasó con la ventresca. Sabía bien, pero le faltó un poco de limpieza al servirla. Daba la impresión de que algunos comensales reciben más atención que otros, lo que no mola nada. Si pago, quiero sentir que me están tratando igual que al resto. Así que igual les doy otra oportunidad, pero tampoco es un sitio que se ajuste al bolsillo, así que deberían cuidar esos detalles.
El ambiente es chido, eso no se puede negar, y encima hay muchas plazas de aparcamiento disponibles y gratuito en la calle. Así que no tendrás que dar mil vueltas buscando un sitio para dejar el coche. Ahora, para los que se preguntan si hay opciones vegetarianas o para otros tipos de dietas en el menú, te cuento que no tengo mucha info al respecto, así que puede que debas preguntar al camarero. Pero lo que sí sé es que, si quieres probar algo diferente, podría ser buena idea preguntar cuando vayas. En fin, que puede que vuelva, pero solo si mejoran esos detallitos.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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