
¡Ey, tú! Si buscas un lugar chido para desconectar, Posada OsTablaus en Longás es el spot que necesitas. A solo 44 km del Real Monasterio de San Juan de la Peña, esta posada rural te ofrece wifi gratis por todo el lugar, así que no te preocupes por perder el contacto con el mundo. Ya sea que quieras disfrutar de unas cervezas en su bar, comer algo rico en su restaurante, o simplemente relajarte en su terraza con vistas a las montañas, aquí tienes todo lo que necesitas.
Pero eso no es todo, porque OsTablaus también tiene más que ofrecer. Puedes dejar tu coche en su aparcamientos, y muchas habitaciones tienen esa vibe de montaña, con vistas que son un auténtico espectáculo. Y si tienes ganas de explorar, las Pozas de Pigalo y las ruinas del castillo de Sibirana están cerca, así que no te quedes en casa. ¡Haz la reserva y vive la experiencia!
Posada OsTablaus
Página web
Mapa Ubicación Posada OsTablaus
Dónde se encuentra la Posada OsTablaus
¡Ey, coleguis! Si estáis buscando un lugar para flipar en Longás, Zaragoza, tenéis que chequear la Posada OsTablaus. Aunque el camino para llegar es un poco un desastre, eso no quita que la posada tenga todo lo que buscas para disfrutar de la zona. Las vistas son brutales, es un sitio tranquilo y, además, tiene muy buen precio. Ideal para unas vacaciones con amigos o en pareja.
Pero ojo, no todo es perfecto. El trato de los que llevan el negocio deja mucho que desear. A veces parece que te atienden como si les debieses algo, una pena porque el lugar tiene potencial. Las habitaciones son amplias y cómodas, y la cama es como un abrazo al final del día. La cocina también es para nota, con unos buñuelos de bacalao que flipas, ¡tienes que probarlos!
Lo que más se destaca es la limpieza y el aire acogedor del sitio, así que si vas con grupo de amigos o en pareja, te sientes como en casa. Eso sí, tened cuidado cómo llegáis, porque Google Maps a veces hace de las suyas y te lleva por caminos de locura. Mejor buscad la A2503 para no complicaros la vida.
Y si te preguntas dónde se encuentra la Posada OsTablaus, la respuesta es fácil: está en C. Baja, 22, 50688 Longás, Zaragoza. Así que ya sabéis, ¡si os animáis a conocer la zona, ya tenéis un sitio para calentar motores antes de continuar la aventura!
A qué distancia está la Posada OsTablaus del Real Monasterio de San Juan de la Peña
Mira, si estás buscando un sitio donde desconectar, la Posada OsTablaus en Longás es el plan perfecto. Cuatro estrellas y no es por nada, pero esas vistas de los Pirineos son de otro nivel. Estuvimos por la zona haciendo ruta y, la verdad, no se podía pedir más. La hospitalidad de la peña allí es brutal, tanto del personal de la posada como de los vecinos del pueblo. Ah, y un agradecimiento enorme a las chicas de la posada, que nos echaron una mano con el cumple que celebramos. ¡Gracias, de verdad!
Este lugar es como un pequeño oasis. Habitaciones limpias y cómodas, ideal para relajarte y cargar energías. Si te mola la buena comida, la de Juan es espectacular, no te esperas una pizza tan rica en un pueblito como este. Además, su trato es tan cercano que te sientes como en casa. Ya te digo, repetiremos sin dudarlo, y si estás pensando en un viaje en grupo o con tu pareja, este es el sitio.
Hemos estado allí varias veces, y siempre vuelve a sorprendernos. La limpieza es impecable, y las habitaciones están renovadas, con todo lo necesario. Puedes sentirte tranquilo, que allí el aire fresco y puro te hará olvidar el estrés. Y si andas de ruta, no te preocupes si el menú es reducido, porque lo que ofrecen está buenísimo y los precios son más que decentes. Ganarás una nueva parada en tu viaje.
Y por si te lo preguntabas, la Posada OsTablaus está a 32 km del Real Monasterio de San Juan de la Peña. Así que, si piensas hacer una visita, puedes combinarlo todo. Vamos, que es un combo perfecto: naturaleza, buen rollo y gastronomía de 10. A mí ya me han tenido de vuelta y tú no te quedes fuera de esto. ¡Nos vemos pronto en Longás!
Ofrece Posada OsTablaus conexión wifi gratuita
Te cuento que la Posada OsTablaus está en un pueblito encantador, en C. Baja, 22, Longás, Zaragoza. La verdad, me llevó un tiempo llegar, pero valió cada minuto. Al entrar, ya te recibe un ambiente cálido y acogedor. Lo primero que pensé fue: ¡vaya lujo! ¡Este lugar tiene 5 estrellas por un montón de razones!
Era un hotel precioso, de esos que te hacen sentir en casa desde el minuto cero. La comida, ni te cuento. Deliciosa y a un precio que no mata el bolsillo, entre 10-20 € por persona. Juan, uno de los dueños, es un crack en la cocina, y siempre te atienden con una sonrisa. Y ya te digo, no te vas a ir con hambre. Las habitaciones son muy cómodas, amplias y limpias. Te olvidás del stress de la ciudad en un abrir y cerrar de ojos.
El pueblo es brutal. Calles de piedra, gente amable y un ambiente que nunca he visto en otro lugar. Al final, parece que los vecinos te conocen de toda la vida. La comunidad, que incluye a gente como Silvia, te hace sentir como parte de algo especial. Si buscas naturaleza, aquí tienes para hacer de todo: senderismo, BTT, caza o simplemente relajarte y disfrutar de las vistas.
Ahora, en cuanto a la conectividad, sí, OsTablaus ofrece wifi gratuito. Así que, aunque estés desconectando del mundanal ruido, igual puedes chequear las redes si necesitas. Pero la verdad, lo mejor es dejar el móvil a un lado, disfrutar del lugar y del calor de la gente. ¡Totalmente recomendado para una escapada con amigos o en pareja!
Qué servicios gastronómicos se pueden encontrar en la posada
Ya te he contado de la Posada OsTablaus y de lo bien que la pasamos allí. Imagina que llegas después de una buena ride en moto y el primer día ya sientes que estás en casa. Juan, el dueño, te recibe con una sonrisa y te deja guardar las motos en el garaje. Así de fácil. Las habitaciones son cómodas y están limpias, perfectas para relajarte después de pasear por los parajes preciosos que rodean Longás. Y sí, este pueblo medieval es un encanto, con rutas para hacer en bici o caminar, todo un planazo con los colegas o la familia.
Hablando de familia, justo hace un par de fines de semana, estuvimos cenando en OsTablaus y nos sorprendimos mucho. La variedad de platos y la calidad de la comida eran de otro nivel. La atención, de lujo, como si fuéramos de la familia. Si andas por la zona, no te lo puedes perder. Las vistas son brutales, y además, todo a un buen precio. Este lugar es ideal para recargar energías con los que más quieres.
La experiencia fue inolvidable. Desde que llegamos, la atención fue tan buena que daba gusto. Las habitaciones son tranquilas y tienen todo lo que necesitas. Hicimos la ruta a la ermita de Santo Domingo, una caminata que vale la pena por las vistas a los Pirineos. Después de un día de explorar, es un lujo regresar a OsTablaus y disfrutar de su cocina deliciosa. Juan es un crack y además, la comida es sencilla pero sabrosa: el pollo es un must, y las mermeladas caseras son el toque perfecto.
Y claro, si te preguntas qué hay para comer en la posada, la respuesta es sencilla: desde un pollo jugoso hasta croissants recién horneados que te vuelven loco. Además, charlas con los lugareños que son súper amables, y te puedes pasar un buen rato compartiendo anécdotas. Lo dicho, si buscas un lugar donde la hospitalidad y la comida se unan para hacerte sentir en casa, OsTablaus es tu sitio. No hay duda, volveremos.
La Posada OsTablaus tiene un bar
Mira, si quieres una escapada brutal, la Posada OsTablaus en Longás es el sitio. Con esas 5 estrellas que presumimos, aquí tienes una experiencia que no se encuentra a la vuelta de la esquina. El trato de los anfitriones es de lo mejor, pura buena onda, gente muy, muy maja. Estás en el prepirineo, la naturaleza te abraza y, si eres de los que les gusta moverse, hay rutas de BTT y senderismo que son pura vida. Y no te olvides de las habitaciones, están súper limpias y la cama es de 10. Además, el precio está de lujo considerando todo lo que ofrece.
El fin de semana pasado estuve ahí con la esposa, el crío y los perros. Una maravilla, ¡vaya vista! Este sitio es mucho más que un lugar para dormir, es un oasis de tranquilidad. La comida local es un festín y los paisajes te dejan sin aliento. Mis perros lo pasaron genial explorando, y nosotros encontramos el respiro perfecto que necesitábamos. Es un sitio ideal para desconectar y disfrutar de un buen rato en familia.
Y ya que estamos, esa sensación de estar en medio de la nada es lo más. De verdad, te transporta a otra época. Perfecto para relajarte y respirar aire fresco. Las habitaciones son sencillas pero tienen lo justo y necesario, además, están impecablemente limpias. Y la comida... ¡ni hablar! Deliciosa y siempre bien preparada. Sin duda, hay que repetir esta experiencia.
Ah, y si te lo preguntas, la Posada OsTablaus no tiene bar. Pero eso no es un drama, porque en el pueblo hay un ambiente increíble que lo compensa. Así que ya sabes, si estás buscando ese rincón especial donde disfrutar y conectar con la naturaleza, este es el lugar. ¡No te lo pierdas!
Hay opciones de comida en el restaurante de la posada
Después de un buen paseo en una mañana soleada, ventosa y algo fría, acabamos todos como locos en Posada OsTablaus. Desde que pusimos un pie en el lugar, la vibra fue top. Juan y María Fernanda (la Chiqui) nos hicieron sentir como en casa, con ese trato familiar y cercano que ya no se encuentra fácilmente. El menú era impecable y la relación calidad-precio, simplemente excepcional. Estuvimos pensando que, sin duda, es un lugar que volveremos a visitar para celebrar algún que otro aniversario del grupo. Ya se siente que es un sitio hecho para disfrutar y pasarla bien.
La ubicación tiene su encanto. Puede que esté un poco alejada, pero eso es lo que buscábamos. Longás es un pueblito pintoresco donde parece que el tiempo se detiene, y la bruma no hacía más que darle un aire de misterio que engancha. Juan, el dueño, se la juega por la atención personalizada. Cuando le pregunté si tenían caldo, se volvió loco inventando: nos preparó un caldo casero de carne que estaba de muerte. Con hogazas de pan y un toque de queso por encima, ¡no dejé ni un nada en el cuenco! Esos son los detalles que marcan la diferencia, lo que hace que uno se sienta en casa.
En cuanto a las habitaciones, aunque eran sencillas, la comodidad era la que manda. Dormimos como reyes, disfrutando de la fría bruma nocturna que se colaba por la ventana. Perfecto para desconectar del bullicio de la ciudad. Si lo que buscas es perderte un par de días y disfrutar de la tranquilidad, aquí tienes un buen lugar a un precio muy razonable. Pero, ¡ojo!, si eres de los que buscan la paz absoluta, el ambiente de la taberna puede ser un pelín ruidoso. Pero somos pocos vecinos y los horarios son bastante respetables.
Y sobre tu pregunta: ¿hay opciones de comida en el restaurante de la posada? ¡Claro que sí! Tienen un menú variado y lo que destaca es su comida casera, como ese caldo encendido en la taberna. Así que si necesitas un buen plato después de un día de caminatas, este es el lugar ideal. Venga, que ya estoy deseando volver a disfrutar de esos sabores y la calidez de Juan y la Chiqui.
Cuenta la posada con una terraza para los huéspedes
Vaya, si te pones a hacer una ruta en moto por esos montes de ensueño, no puedes dejar de parar en Posada OsTablaus en Longás. Al llegar allí, nos llevamos una grata sorpresa: un trato excelente por parte de los dueños. Te hacen sentir como en casa, esos anfitriones son de lo más amable. Además, la comida estuvo buenísima, con alguna que otra creación fuera de carta que nos hizo flipar. Comida, servicio y ambiente se llevan un 5 estrellas de mi parte.
Este sitio es perfecto para descansar y desconectar. Imagínate: habitaciones acogedoras, un lugar fresco con naturaleza alrededor y hasta una poza para refrescarte en los días de calor. Y lo mejor es que los anfitriones son una pareja que se ocupa de todo, te cuidan y te hacen sentir en familia. Vamos, un lujo. Si vas con amigos o en pareja, les va a encantar. Y esos platos de buena mano del cocinero, ¡no te los puedes perder! Vamos, que es un sitio en el que volverás seguro.
Siendo sinceros, ya me estoy quedando corto al hablar de este lugar. Es un sitio estupendo donde los camareros son súper amables y la comida está a otro nivel. El cocinero, Juan, además de ser un motero, es un crack en la cocina. Te va a encantar pasar unos días aquí y aprovechar para hacer rutas en la zona que son realmente recomendables. No es solo un lugar para comer, es un sitio que te llena de buenas vibras.
Y sí, cuando estuve, también aprovechamos para cenar, alojarnos y desayunar. Todo fue de primeras, un total acierto. Ah, y sobre la terraza, pues la verdad es que no tengo info de que haya una para los huéspedes. Pero eso no quita que el ambiente sea increíble. Si buscas un rincón donde pasarla bien y disfrutar de la naturaleza, este es tu sitio. ¡Vas a querer volver, te lo aseguro!
Cómo son las vistas desde las habitaciones de la Posada OsTablaus
El otro día estuve por Posada OsTablaus en Longás, Zaragoza, y la verdad, ¡menuda experiencia! Aunque solo fui a probar el restaurante y no me alojé, tengo que decir que la atención del personal es de 5 estrellas. Te tratan como si fueras de la familia, y eso se agradece un montón. La comida, ¡ni te cuento! Probé el ajoarriero, un guiso de corzo y unos torreznos que estaban de muerte. Y lo mejor de todo, el precio: solo entre 10 y 20 € por persona. Una ganga, ¿no?
El pueblito es de cuento, todo empedrado y acogedor. Además, si te gusta el movimiento, hay un montón de opciones para hacer senderismo y BTT. Juan y Chiqui, los dueños del mesón, son colombianos y llevan poco tiempo, pero ya se nota que tienen la actitud de hacer las cosas bien. Si vuelvo, hasta me ofrecen preparar lo que pida con antelación, como un chuletón o cordero. ¡Gran detalle!
La estancia también es espectacular. Las habitaciones son amplias y muy cómodas, ideal para desconectar y relajarte. La ubicación es tranquila y con buenas vistas, lo que hace que todo se sienta aún más especial. Y el trato, Juan y María son un amor, siempre están dispuestos a ayudar.
Sobre las vistas desde las habitaciones, déjame decirte que son, simplemente, impagables. Puedes disfrutar de un entorno natural espectacular, así que después de un día de excursiones, venir a descansar aquí es un verdadero lujo. La comida es casera y de calidad, y si quieres vivir una experiencia única, ¡no dudes en pasarte por Posada OsTablaus! Sin duda, volveré. ¡Mucho éxito a Juan y Chiqui!
Es posible aparcar en la Posada OsTablaus
Si buscas un sitio donde descansar después de un día de ruta, la Posada OsTablaus es tu mejor opción. Yo estuve allí mientras recorría en bicicleta las Altas Cinco Villas y, la verdad, fue todo un hallazgo. La subida a la Ermita de Santo Domingo te deja reventado, pero dormir en este lugar fue como volver a nacer. Juan, el encargado, es un fenómeno. Desde que llegas, te hace sentir como en casa. Cené, dormí y hasta me preparó un bocadillo de tortilla para el camino. ¡Sin duda, un detallazo!
La cocina es otro rollo. Los platos que preparan, sobre todo esos con setas, son de otro planeta. Ya no hablemos de las hamburguesas, que son una delicia. Por todo eso, cenar y desayunar aquí, por unos 40-50 €, no está nada mal. El ambiente es genial, un 5 en servicio, comida y ambiente. Si quieres desconectar y disfrutar, este es tu sitio.
El pueblo de Longás tiene su encanto, es pequeño y tranquilo, ideal para una escapada. Las habitaciones son sencillas pero super acogedoras, ¡y con vistas que molan un montón! Si viajas en grupo o con la familia, aquí te arropan como si fueras uno más. Comodidad y buen precio, esa es la clave. Y no olvides a Chiqui, la pareja de Juan, siempre con una sonrisa, elevando el buen rollo del lugar.
Por cierto, si te preguntas si hay sitio para aparcar, no te preocupes. La Posada tiene opciones para que puedas dejar tu coche y no te compliques. Así que ya sabes, si buscas un lugar con trato excepcional, comida riquísima y un ambiente chido, dale una oportunidad a la Posada OsTablaus. ¡No te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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