
Si estás de paso por la Autovía del Nordeste, en el kilómetro 200, no puedes dejar de parar en el Cafetería-restaurante Km 200. Aquí, la cocina española se lleva la palma. Te esperan unos torreznos que quitan el hipo, una parrillada que hará bailar a tus papilas y unas tapas tiernas que te harán querer volver. Con una buena puntuación de 6,6 sobre 10, es uno de esos lugares donde puedes comer bien sin quedarte en la ruina.
El ambiente es acogedor y va bien para cualquier plan, ya sea un desayuno contundente o un almuerzo más ligero. Además, el menú tiene opciones para carnívoros, vegetarianos, y hasta los que buscan algo distinto. No solo son platos ricos, sino que también se esfuerzan por hacer que te sientas cómodo y a gusto. Así que ya sabes, si buscas un buen lugar para parar en tu viaje por Zaragoza, este es tu sitio. ¡No te lo pierdas!
Cafetería-restaurante km 200
Página web
Horarios Cafetería-restaurante km 200
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 6:00–24:00 |
| martes | 6:00–24:00 |
| miércoles | 6:00–24:00 |
| jueves | 6:00–24:00 |
| viernes | 6:00–24:00 |
| sábado | 7:00–24:00 |
| domingo | 7:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cafetería-restaurante km 200
Dónde se encuentra el Cafetería-restaurante Km 200
¡Oye! Si estás por la Autovía del Nordeste, justo en el km 200, hay un lugar llamado Cafetería-Restaurante Km 200 que merece una parada. Hace mil que no paraba, pero en mis tiempos de ir a Madrid y Barcelona cada semana, siempre caía ahí. La comida sigue siendo buena, pero el menú transportista a 13€ está bien, aunque un par de alitas de pollo me parecen poquitas. Pero, bueno, siempre que pueda, me detendré ahí.
Hablando de la comida, aunque hay críticas mixtas, a mí siempre me ha parecido bastante decente. El pollo está rico, pero ojo con el cordero, que a veces se pasa de chicle. El ambiente es un poco regulero, un 3 está bien, y el servicio, aunque no es el mejor del mundo, se deja aguantar. Eso sí, hay días en que el baño necesita urgentemente una mano de gato, pero el personal suele ser amable, sobre todo ese señor con acento argentino que siempre te hace sentir bienvenido.
Ahora, no todo es color de rosa, y hay quien ha tenido experiencias bastante malas, tipo atención de pena y mesas sucias. Así que si vas con la esperanza de comer en un 5 estrellas, igual te llevas una decepción. Pero mira, si no tienes otra opción, puede que te salve el día. ¡No te arrepentirás!
En qué kilómetro de la Autovía del Nordeste está ubicado
Ya te dije que el km 200 de la Autovía del Nordeste no es el sitio más glamuroso del mundo, y eso se nota en la Cafetería-Restaurante km 200. La verdad, es un bar de carretera de esos que cumplen la función, pero no esperes nada de lujo. El servicio no es precisamente lo más agradable, cuando llegué tuve que recoger lo que dejó el anterior cliente y limpiar la mesa con una servilleta, ¡una maravilla! Pedimos un plato combinado y una ración de longaniza. La longaniza la salvaron, estaba rica, pero el plato combinado era un desastre: la patata de la ensaladilla estaba dura* y la tortilla, más seca* que un desierto.
Los baños son otro cuento. Viejos y sucios, sinceramente necesitan un buen meneo, todo el local en general daría para una reforma completa. Y si hablamos de la zona de souvenirs, ni te cuento, parecía que había pasado un huracán por ahí, ¡prácticamente vacía! Es un sitio de paso, y sinceramente, seguro que cerca hay otros lugares que de verdad valen la pena.
Mira, si solo buscas parar a hacer una parada técnica, puede que te sirva. Agradezco que dejen entrar a los perros y tengan mesas adentro. Da un poco de rabia que no puedas comer el menú, pero al menos un plato combinado rápido lo puedes pillar. Pero a 13 euros, casi lo mismo que un menú completo, me quedé con ganas de más. La carne y la tortilla, un poco secas, la verdad. En cuanto al ambiente, eso sí, bastante espacio en los baños y estaban relativamente limpios.
Y si hay algo que me irritó, fue la tortilla, que era más dura que la piedra. Si te cobran un pincho a ese precio, tendrá que ser algo espectacular y no un fiasco. Al final del día, es lo que hay. En cuanto a la pregunta: sí, el km 200 queda justo ahí en la Autovía del Nordeste, así que ya sabes dónde parar si no tienes más opciones. Pero, en serio, ¡busca otros mejores si puedes!
Qué tipo de cocina ofrece el Cafetería-restaurante Km 200
En el Cafetería-restaurante Km 200, las cosas son un poco una montaña rusa, la verdad. Tienes reseñas que hablan maravillas y otras que te dejan con ganas de salir corriendo. Principalmente, parece que el servicio e higiene son un par de puntos fuertes. Por las mañanas, a partir de las 7, ya tienes dulces y opciones saladas listas para chuper a cualquier hora, y aunque el ambiente no sea la octava maravilla, al menos está limpio. Varios dicen que comer allí es más que correcto, y el trato es amable. Así que ya sabes, si llegas sin prisa, puedes ser bien atendido.
Pero ojo, que no todo es oro en el Km 200. Hay reseñas que son un auténtico desastre que te dejan flipando. Por ejemplo, un menú de 19€ puede sonar bien, pero luego te das cuenta que lo que recibes no vale ni la mitad. Si pides un entrecot a la brasa de segunda, estás hablando de 29€ por un chasco. Además, lo de los baños sucios y el ambiente descuidado, pues… ya es como para pensarse dos veces si parar o no. De verdad, hay lugares más baratos y con mejor calidad por ahí.
De las que tienen 5 estrellas, te das cuenta de que hay quienes han tenido una experiencia totalmente diferente. Precios que se consideran asequibles para ser un restaurante de carretera, con bocadillos que están buenos y camareras que son pura amabilidad. Lo de limpieza y orden también resuena en sus comentarios. Pero, ¿sabes qué? Es una lotería, y no todos tienen la misma suerte cuando paran allí.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece el Cafetería-restaurante Km 200? Principalmente, se centran en platos sencillos, a veces con ganas de ser caseros, pero la calidad y el precio parecen estar en una batalla continua. Lo mejor son bocadillos y tapas, pero ten cuidado con los menús que parece que te clavan más de la cuenta.
Cuáles son algunos de los platos recomendados del menú
Mira, si estás en la Autovía del Nordeste, Km 200, y te pica el gusanillo, el Cafetería-Restaurante Km 200 es el lugar al que tienes que ir. Ojo, no esperes nada del otro mundo, es una cafetería de área de servicio con un ambiente más bien chungo. La limpieza deja que desear, los modales del personal son toscos, y la verdad es que los precios están un poquito inflados para lo que te dan. Pero hey, te saca del paso si no tienes otra opción en el km 200. Y sí, la máquina de tabaco tiene una foto de las torres gemelas, casi como un museo del mal gusto.
Lo curioso es que puedes encontrar cosas raras que van desde un CD de Los Diablos a un par de cabezas de ajo o fundas para el volante. Todo parece haber pasado su mejor momento hace años y que, en teoría, costaría unos céntimos en pesetas. Total, si vas con hambre y no hay más que hacer, volverás, aunque sea por puro abandono. ¡¿Qué más da?! Un menú por entre 10-20€ te deja con algo en la barriga.
Ahora bien, si hablan de las comidas, aquí el nivel es de todo menos sobresaliente. Un amigo me dijo que probara la sepia y las patatas bravas, pero era como intentar comer cartón, duras y aceitosas. En serio, la Coca Cola era lo mejor que probé y eso ya te dice mucho. Y ni hablemos de la atención... fue como si estuvieras pidiendo en una gasolinera a la hora de más prisa.
Aunque no todo son malas noticias. Hay quienes dicen que la comida es diversa y, en comparación con la competencia, dicen que el menú de domingo está bastante bien. Puede que no sea gourmet, pero al menos la comida es comestible y el servicio va a su ritmo, rápido y directo. Eso sí, siempre hay un aire de que podrían ponerle un poco más de cariño al local, que a veces parece que le ha pasado un tornado.
¿Y qué platos te recomiendo? Pues en este lío de menús, algunos dicen que lo que más vale la pena son esos platos de menú del día que van variando, aunque lo mejor es no esperar maravillas. Vamos, que si te pones con las tortillas de patatas o los bocadillos, ve con precaución. Si estás en el km 200, no dejas de tener una parada decente, aunque la comida no sea un festín. ¡Ahí lo tienes!
Qué puntuación tiene el Cafetería-restaurante Km 200
Ya te digo, Cafetería-Restaurante Km 200 es un sitio curioso para parar en la Autovía del Nordeste. En general, tiene 3 estrellas, lo que te da una idea de que la cosa, aunque no es la leche, tampoco es un desastre total. Casi ni entro por las reseñas, pero al final, la comida estaba bien y el precio, ni tan mal. Para ser una familia numerosa, acabamos comiendo a gusto por 46€. La cuenta te sale entre 10 y 20€ por cabeza, y con eso ya tienes una comida decente. En cuanto al ambiente, bueno, justo, pero se puede aguantar.
Eso sí, la atención depende del día. Una vez tuvimos una camarera rubia y de ojos claros que nos dejó helados. Nos preguntó lo que queríamos, pero cuando quisimos saber de un plato, se puso borde y casi nos echa fuera. A mí no me entra en la cabeza que te cueste explicar lo que lleva un plato. Ni que fuéramos a hacer un examen. En otra ocasión, la cosa fue más normal, aunque el servicio no brillaba precisamente. Se notó que iban a mil por hora, pero se esforzaban, eso hay que reconocer.
Y por último, lo que no querrás es encontrar el baño: sucio como pocos. No quiero ni pensar en cómo hacían la limpieza. Pedí un torrezno que, aunque costó 3,90€, estaba más bien regular. Las bravas, de bolsa y sin gracia, y las croquetas, de esas que se calientan y ya está. Si llego a ir al baño antes de pedir, ni me acerco a la carta, ¡menuda experiencia!
Si vas con expectativas bajas, tal vez te sorprenda. Pero si esperas un gran banquete, mejor estira un poco más el viaje y busca otra opción.
Es necesario hacer reservación para comer en este restaurante
Si estás en la Autovía del Nordeste, Km 200, y tienes un antojo de buen comer, Cafetería-Restaurante km 200 es el sitio ideal. Imagina que vas de camino a Zaragoza, Tarragona o Valencia. Este lugar queda justo en medio, así que si vas a hacer una parada, no te lo pienses. Te lo digo por experiencia, el sitio tiene 4 estrellas y se nota que está bien posicionado entre el tráfico. La comida es la caña, y si está repleto, ya es una señal de que todo el mundo sabe lo que se trae entre manos.
La primera vez que fui, estaba muy ocupado, yo solo pasaba de viaje a Tarragona, así que decidí dejar la experiencia para el retorno. Regresamos un miércoles 5 de abril, y te juro que había más gente que en un concierto. Lo bueno es que la variedad en el menú te deja con el hambre todavía intacta. En la barra, eso sí, había un desmadre, todo el mundo queriendo pedir y otros pagando. Al principio, yo estaba un poco perdido con eso de cómo funcionaba el pedido. Mis compañeros me guiaron hacia la zona de las mesas y allí sí que nos atendieron.
Pedí estofado de ternera aunque me moría por el cordero que todo el mundo decía que estaba brutal. El primer plato de mariscos un poco soso, pero la carne guisada estaba buena. El postre normalito, nada del otro mundo. Pero, ¡vaya locura con los torreznos! Eso sí que se lleva tres estrellas de mis cuatro posibles. Si estás cerca, ¡no puedes dejar de probarlos!
Ahora, hablemos de las cenas. La verdad, mi experiencia no fue tan buena. Pili, carlos y yo llegamos y encontramos varios mesas ocupadas, esperando ser atendidos. Tras diez minutos de estar ahí sentados como tontos, preguntaron si nos atendían. ¡Error! Aquí se pide en la barra. Luego, cuando el pedido estaba listo, lo dejaban en la barra para que nosotros lo llevásemos. Y eso no fue todo, los demás sí recibían atención. En fin, un descontrol total. La comida no estaba mal, pero el servicio me dejó con mal sabor. Y el ambiente... digamos que no épico, muy bajito.
Así que, si me preguntas si es necesario hacer reservación para comer aquí, la cosa se pone tricky. Si vas en horas pico, mejor asegúrate de llamar antes o ver si puedes reservar. En mi experiencia, a veces la misma cantidad de gente puede hacer que no sepas qué está pasando, así que un toque previo te puede ahorrar un mal rato. ¡Disfruta si te decides a ir!
El restaurante ofrece opciones para vegetarianos
Mira, pasando por la Cafetería-Restaurante Km 200 en la Autovía del Nordeste, qué decepción. Pedí un menú de 35€, pensando que iba a disfrutar de una buena comida, pero me trajeron un entrecot quemado que era un auténtico desastre. A mi mujer le trajeron unas chuletillas que se partían solas de lo tostadas que estaban. Y cuando pedí que me lo cambiaran, me trajeron otro entrecot que era de la parte del nervio. Para colmo, si quieres comer a gusto, mejor te pones a hacer un bocadillo de jamón en casa, es más fácil.
Y si hablamos de limpieza, eso ya es otro tema. Los aseos están en un estado que ni se puede describir. Hacía tiempo que no veía algo tan sucio y descuidado. La experiencia de comer se hace complicada cuando tienes que lidiar con olores que parecen de una morgue. De verdad, me sentí incómodo solo de pensar en los productos de higiene que no tienen desde hace semanas. Y ni hablar de los bocadillos, son regulares y los precios, pues como en cualquier otro lado. No me vuelvo a arriesgar, 10-20€ tirados a la basura.
Además, ni la comida ni el servicio salvaron el día. Todo lo que he probado estaba congelado, insípido y mal cocinado. Pedí la hoja de reclamaciones, pero el camarero se hizo el loco y no quiso darme nada. ¿En serio? Con lo que se está viendo, merecen un 0 en lugar de una estrella. Ahora, en cuanto al ambiente, la cosa no mejora: el ruido es moderado, pero la falta de higiene lo arruina todo.
Y lo de las duchas, bueno, te agradezco que existan sin coste, pero si las condiciones son así de precarias, es mejor saltarse ese punto. A ese camarero también le falta un curso de atención al cliente, porque te deja con un sabor amargo preguntar por algo y que te dé la espalda. En corto, un sitio que ha tenido su tiempo de gloria, pero ahora están en picada. Y sobre los vegetarianos, me temo que aquí no hay muchas opciones, porque si la carne está así, ni imagino cómo pueden tratar las verduras. ¿Vale la pena parar? Yo diría que no, pero tú decides.
El ambiente del Cafetería-restaurante Km 200 es adecuado para familias
Y, bueno, ¿qué te digo del Cafetería-restaurante Km 200? Es un clásico de carretera, pero con un par de detalles que te hacen pensar dos veces antes de parar. Las 3 estrellas que le dieron no son ni de lejos un pasaporte a la gloria. Es un bar de paso, y la verdad es que no tienen muchas ganas de tratar bien a sus clientes. Ojo, que el baño masculino es como un palacio en comparación con lo que encuentras en otros sitios, pero eso es de lo poco que se salva.
Lo malo despunta en las pequeñas cosas, como el hecho de que por 0,60 céntimos te cobran por un tomate untado en el bocadillo. ¿En serio? Además, si eres intolerante a la lactosa, aquí te comes el humo porque no tienen opciones de leche sin lactosa. Por no hablar del personal: ¿amable? No, para nada, más bien lo contrario. Los baños son un nido de horrores, con puertas rotas y una limpieza que deja mucho que desear. La experiencia de ir al baño se convierte en una aventura de miedo y asco. Papel de aluminio en vez de una puerta digna. Vamos, un espectáculo que no deberías tener que experimentar ni en tus peores pesadillas.
Y si piensas que vas a disfrutar de un buen platillo, piénsalo de nuevo. Un plato combinado puede costarte más de 8 euros y te llegan solo cuatro albóndigas. Y lo de esperar 20 minutos por un bocadillo de panceta es para llorar. La gente por ahí quizás resigne, pero tu sentido común te grita que no vuelvas. A la hora de elegir, parece que lo único seguro es una cucaracha en el suelo, que lo único que hace es recordarte que hay lugares mejores para parar.
Así que, en respuesta a la pregunta de si el ambiente es adecuado para familias... ni de coña. Con un nivel de ruido alto y baños aterradores, no es un sitio donde llevar a los peques. Mejor busca otro lugar donde no estés pensando en salir corriendo a la primera oportunidad.
Qué horarios tiene el Cafetería-restaurante Km 200
Mira, si estás en la Autovía del Nordeste y te entra hambre, Cafetería-Restaurante Km 200 es una opción que deberías considerar. Te hablo en serio, tienen 4 estrellas y la comida es de calidad. ¿Vas con un grupo? No te preocupes, tienen salones enormes con muchas mesas y eso siempre es un plus. Además, sirven rápido, así que no tendrás que esperar слишком много. Puedes elegir entre una zona de bocadillos o el menú del restaurante. En general, el ambiente está bastante bien, lo que lo convierte en un buen lugar para comer en el camino.
Hablando de precios, te va a gustar saber que por persona puedes gastar entre 30 y 40 €. La comida está de 5, el servicio también y el ambiente aguanta la nota. Se nota que hay mucha gente buscando cosas ricas y rápidas. Y si te preocupa dónde dejar el coche, no hay drama: hay muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito, ya sea para coches, camiones o autobuses. ¡Ideal para cualquier escapada!
Pero no todo es perfecto. Algunos se han quejado a muerte, dando 1 estrella. Unos colegas cenaron ahí y al día siguiente estaban mal. La *tortilla y los torreznos* a la intemperie en un ambiente caliente, y también esos trozos de patatas bravas que parecían más bien un remedo. La atención del servicio, otra cosa para olvidar. Si pensabas que el sitio era una ganga, te van a contar otra historia sobre la limpieza y lo incómodo que puede llegar a ser, especialmente con un *ambientazo* lleno de moscas y olores raros.
En cuanto a los horarios, el restaurante está abierto para ti en esos momentos en los que más lo necesitas, y aunque no tengo la info exacta, sé que suelen estar disponibles la mayoría de las horas del día, ¡perfecto para cualquier viaje!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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