
¡Ey, colega! Si estás buscando un buen plan en Zaragoza, no te puedes perder la Sidrería Begiris. Este sitio lleva desde 2004 dándole caña a la cultura vasca, con una decoración que te transporta directamente a una sidrería del país vasco. Aquí no solo encuentras sidra a raudales, sino también un montón de platos que hacen que tu barriga se rinda. Desde tapas ricas hasta platos de brasa, tienen de todo para que te deleites.
Recientemente, algunos comentarios han sonado un poco bajos con su menú del día, mencionando pegas como un rissotto insípido y un solomillo de cerdo soso. Pero no te desanimes, hay opciones variadas y frescas que pueden volarte la cabeza. Además, si quieres probar su experiencia, puedes reservar fácil online y disfrutar de un buen rollo en sus mesas corridas. ¡Así que ya sabes, anímate a visitar la Sidrería Begiris y dale una oportunidad a su cocina!
Sidrería Begiris
Horarios Sidrería Begiris
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–18:00 |
| miércoles | 12:00–18:00 |
| jueves | 12:00–18:00 |
| viernes | 12:00–18:00, 20:00–1:00 |
| sábado | 12:00–18:00, 20:00–2:00 |
| domingo | 12:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Sidrería Begiris
Dónde se encuentra la Sidrería Begiris
¡Tío, tienes que probar la Sidrería Begiris! Esto está en C. de Inocencio Ruiz Lasala, 52, Santa Isabel, 50016 Zaragoza, y te aseguro que no vas a salir decepcionado. Nunca había ido y la experiencia fue de 10 de 10. El lugar tiene un encanto especial, esas mesas con bancos hacen todo más acogedor. La decoración es fiel a un asador vasco y, claro, la sidra está presente en cada rincón.
Ahora hablemos de la carne. ¡DIOOOOOS! Se te deshace en la boca, jugosa y sabrosa, realmente espectacular. Y no solo eso, el trato de los camareros es de 100. Tanto Yoana como Jesús son super simpáticos y están al tanto de todo lo que necesitas, la verdad que son un encanto. Además, el precio por persona ronda entre 30 y 40 €, algo normal para la calidad que ofrecen.
Si no eres muy fan de la sidra, igual vale la pena pegarte una vuelta. A pesar de no ser lo mío, la atención es genial, ¡te explican todo! Y el chuletón está de escándalo, si te decides por el menú, definitivamente tienes que probarlo. Para grupos de amigos, la Sidrería Begiris es ideal, ya que tienen opciones de asientos tanto en el interior como en el patio o terraza exterior.
Así que ya sabes, si buscas un sitio donde comer rico y disfrutar de buen ambiente, no dudes en visitar la Sidrería Begiris. ¡No te arrepentirás, y seguro que acabas reventando de tanto comer!
Desde cuándo está en funcionamiento la Sidrería Begiris
Mira, si estás buscando un sitio para comer y pasarla bien, Sidrería Begiris es el lugar. Este restaurante está en la C. de Inocencio Ruiz Lasala, 52, Santa Isabel, 50016 Zaragoza, y lo mejor es que tiene 4 estrellas. Aquí los platos son abundantes y riquísimos. Tienen un menú económico que cuesta 33.50€ y trae 3 entrantes fijos, además de que tú eliges el principal y el postre. ¡Una ganga!
Lo que me encanta es que puedes servirte la sidra directamente de las kupelas tantas veces como quieras. Y no te preocupes por la bebida, porque el agua viene incluida. La sidrería también tiene varios salones y una terraza interior al aire libre. Si vas, te vas a encontrar con unos camareros muy amables que siempre están al pie del cañón. Es un sitio que deberías probar al menos una vez.
Los precios oscilan entre 30-40€ por persona y la comida y el servicio son de 5 estrellas*. Eso sí, prepárate para un nivel de ruido alto si vas en grupo, ¡se arma la fiesta! La buena noticia es que aquí no hay que esperar, así que engánchate a la mesa y a disfrutar. Además, si eres vegetariano, tienen una carta vegetariana para que tú también puedas darle al plato.
Por cierto, el local es muy original y tiene mucha capacidad. Y ojo, que hay que reservar con antelación si no quieres quedarte sin sitio. La comida es de calidad y tienen propuestas muy interesantes, muchas de ellas a la parrilla. Un par de platos que no puedes dejar de probar son la Tortilla de Bacalao y el Chorizo a la Sidra.
En cuanto al aparcamiento, la zona es residencial, así que no te debería costar encontrar un lugar donde dejar el coche. Aunque mejor prepara un par de monedas, que a veces se complica un poco.
Y, sobre todo, ¿desde cuándo está en funcionamiento la Sidrería Begiris? No tengo la fecha exacta, pero sí sé que es un sitio que ha ganado su reputación gracias a su buena comida y ambiente, así que ya te imaginarás que no es nada nuevo en la escena. ¡Ve, que no te arrepentirás!
Qué tipo de comida se ofrece en la Sidrería Begiris
Venga, sigamos con lo de la Sidrería Begiris. La verdad es que el sitio se lo curra, ¡5 estrellas en todos lados! La comida está espectacular y el ambiente te engancha desde que entras. Si a esto le sumas un camarero increíble, que te atiende con buen humor y hace que todo sea más divertido, tienes un plan redondo. El menú a 33,5 está de lujo y por el precio que pagas, con 20 personas, salí bastante más que satisfecho. Todo un descubrimiento en Zaragoza, ¡definitivamente merece la pena!
La gente que lo ha probado habla maravillas. Fui por recomendación y, de verdad, fue un “acertazo”. Cogimos el menú y las cantidades son bastante generosas. La ensalada de tomate estaba de rechupete, las alcachofas buenísimas y las setas con huevo y queso Idiazábal,¡Ufff!, eso se lleva la palma. El T-bone, ¡madre mía! Eso fue un carrusel de sabor. El único pero fue el salmón a la brasa, que a mí me dejó un poco frío, y los postres, que no me volaron la cabeza. Pero, a pesar de esos “peros”, el lugar es súper recomendable.
Ahora, no todo es oro. Ya he oído de un par de malas experiencias. Por ejemplo, una vez el servicio fue de pena. Retraso en los platos, olvidos de entrantes y algún que otro camarero medio pasota. Pero, aunque un par de personas se fueron decepcionadas, no hay que olvidar que la mayoría lo disfrutó como locos. Es un lío lo de la larga espera, a veces parece que están más ocupados en atender a los demás que en los asiduos.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en la Sidrería Begiris? Pues se trata de una mezcla de platos tradicionales y raciones generosas. Tienes desde ensaladas frescas hasta carnes como el chuletón, que aunque algunos dicen que llega frío, tiene buen sabor. Y, por supuesto, una abundante selección de sidra, que es la especialidad de la casa. Así que, si te animas, tenis que probar varias cosas del menú, que seguro le encontráis el truco. ¡Ya sabes, un planazo!
Qué tipo de bebida es la característica principal de este lugar
La Sidrería Begiris es ya un clásico para nosotros. Desde que vine por primera vez en 2020 a celebrar la comida de Navidad con mis amigos, no hemos dejado de repetir. Tres años seguidos viniendo y la verdad, cada año el menú sorprende. Les gusta variar, y aunque siempre hay algo nuevo, lo que nunca falla es el chuletón. De verdad, lo hacen espectacular. Es un sitio donde disfrutas de buen ambiente y de unas sidras que están a otro nivel. Además, el servicio se preocupa por que todo esté en su punto. ¡Recomendadísimo el menú sidrería!
Está claro que es un sitio pequeño, pero en esta sidrería se come de lujo y no te vacían el bolsillo. Tienen dos menús, uno de asador y otro de sidrería, que van de 33 a 35€, y la sidra ¡es libre! La mejor parte es el sidrero, que sabe lo que hace y siempre te hace sentir como en casa. La comida es un 5, el ambiente es un 5 y, aunque el servicio podría pulirse un poco, no es para que te eche atrás. Un sitio para repetir, sí o sí.
Hemos pasado jornadas increíbles allí. La comida y la variedad de sidra son espectaculares, especialmente si vas en grupo. El precio es correcto, entre 30 y 40€ por persona. También hay opciones vegetarianas, ¡así que todo el mundo es bienvenido! Pero ojo, que no todo es perfecto. Hubo un par de experiencias chafadas. Una vez cenamos y, la verdad, ¡fue un día de esos que no brillan! La tortilla de bacalao estaba buena, pero cosas como el pulpo a la brasa no estaban como deberían. Y el chuletón... las opiniones estaban divididas. 42€ el kilo y no alcanzaba el nivel que esperábamos. Posteriormente, rematamos con unos postres que fueron un completo desengaño. ¡Ni siquiera eran artesanales!
Pero, si buscas una experiencia gastronómica de alto nivel, quizás quieras pensártelo dos veces. La sidra es la reina aquí y, lo que hay que hacer es dejarse llevar por ese buen rollo que se respira en cada rincón.
Cómo es la decoración de la Sidrería Begiris
La Sidrería Begiris tiene su aquel, ¿sabes? Fuimos un viernes a cenar y, aunque está bastante bien, la experiencia de servirte la sidra tú mismo le da un toque diferente que mola. El personal, súper amable, siempre al tanto de lo que necesitas. Pero, sinceramente, la comida nos falló. Las carnes a la brasa llegaron frías a la mesa, y nos quedamos un poco decepcionados. Imagínate, un viernes por la noche, con más gente... no tenemos claro cómo pasó eso. Comida: 1, Servicio: 4, Ambiente: 3.
Por otro lado, hay días que compensan todo, ¿no? Andres nos atendió fenomenal. Un crack, de verdad. Siempre corriendo de un lado a otro, asegurándose de que todo el mundo estuviera a gusto. Venimos con un cachorro y no solo nos trajo agua para él, sino que hasta mojó el suelo para que se refrescara. La comida estuvo de lujo, un 5 estrellas sin dudarlo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Y si hablamos de celebraciones, lo que hicimos fue histórico. Fuimos un grupo de 16 a celebrar una despedida y, aunque el local estaba a reventar, no nos sentimos desatendidos en ningún momento. La comida, increíble, y las sidras... ¡buenísimas! Te animan a levantarte y probar lo que quieras. Sin duda, repetiría esta experiencia.
Ahora, en cuanto a la decoración de la Sidrería Begiris, la verdad es que no destaca especialmente. Es un lugar bastante sencillo, pero acogedor. Todo tiene un aire rústico, con mesas y sillas de madera, y un ambiente que te invita a la charla y al buen rollo. Aunque no sea un lugar de lujo, está puesto al servicio de la buena comida y la sidra, que es lo que realmente importa aquí.
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú de la Sidrería
La Sidrería Begiris está a un paso de casa y, la verdad, no puedo creer que no haya ido más veces. ¡Es un sitio que lo petan, de verdad! La atención es de 10, la comida está espectacular y el ambiente es de esos que hacen que uno se sienta como en casa. Este año, en Navidad, fuimos un grupo de 11 personas y quedamos todos encantados. La variedad del menú para compartir es perfecta, ¡y el pan ni hablar, estaba de muerte! Pedí una pluma de cerdo que era enorme, y aunque intenté, no pude acabármela.
La carne, en general, es un vicio. El solomillo y el secreto también tienen una pinta que flipas. Y si tienes peques, los menús infantiles no decepcionan, vienen con buena cantidad y calidad. Y ojo, ¡la sidra es libre! Puedes servirte las veces que quieras, lo que es un puntazo. Cuando llegue la hora del postre, prepárate: la tarta de chocolate es un must, aunque yo le saqué el chocolate blanco de encima . También elegimos tarta de queso que estaba bien buena. En total, nuestra cuenta rondó los 30-40€ por persona, y la experiencia bien lo vale.
He ido otras veces y la atención a veces ha flojeado un poco, pero eso no me quita el capricho de volver. En una visita, el ambiente estaba genial (como siempre), pero nos pasó que nos sirvieron la comida y las bebidas tarde. Las alubias estaban brutales, eso sí, pero las costillas... Ahí me quedo con las alubias. Consejo: si vas entre semana, te saldrá mucho más barato. Ah, y no olvides preguntar por la carta de alérgenos, que la tienen para que estés tranquilo.
Si hablamos del menú, hay de todo y para todos. Desde entrantes de compartir, como tortilla de bacalao, hasta platos individuales como chuletón o costillas. Además, hay varias opciones sin gluten y vegetarianas. Así que cualquiera que se pase por allí encontrará algo rico. Sin duda, la Sidrería Begiris es un lugar para disfrutar con amigos, buena comida y mejor sidra. ¡No lo dudes y anímate a ir! ️
Qué comentarios se han recibido sobre el menú del día en la Sidrería Begiris
Ya te digo, la Sidrería Begiris es un sitio que no falla. Te sientas allí y, sin complicaciones, entiendes por qué tiene 5 estrellas. Cogimos el menú Asador y, menuda jugada. Tres entrantes a elegir con un montón para cada uno, luego un plato individual y un postre que cierra la jugada perfecta. Yo, personalmente, creo que es un sitio más para comer que para cenar, pero eso ya va en gustos.
El trato fue brutal, éramos un grupo de 10 personas y no tuvieron problemas para atendernos. Se adaptaron sin chistar a las necesidades de los vegetarianos, que eso siempre es un plus. El menú tiene un precio muy bueno considerando la calidad. Los entrantes van desde el chorizo a la sidra hasta las croquetas de bacalao, y no puedo olvidarme del chuletón y las patatas asadas con mojo picón. La carne vale su peso en oro, y no se queda atrás el postre, desde un sorbete hasta una tarta de queso que flipas.
Ya te digo, fuimos a celebrar un cumpleaños y aunque al principio hubo un pequeño manco con la terraza climatizada, se hicieron cargo rápido. Nada más pisar, el encargado nos explicó el menú y la historia de la sidra, algo que se agradece cuando no estás familiarizado. El timing de los platos fue ideal, nos sirvieron en 10-15 minutos y la comida vino bien medida. Las raciones no son gigantes, pero suficientes y muy bien cocinadas. El ambiente es chido y el servicio, de diez. Un sitio perfecto para echar la sobremesa con amigos.
Respecto al menú del día, los comentarios son súper positivos. La gente lo valora mucho por la calidad de lo que ofrecen, ya que hay buenas opciones vegetales y carnes para chuparse los dedos. La variedad de platos y la capacidad de adaptarse a diferentes dietas también son puntos destacados. En resumen, ¡un lugar que vale la pena probar!
Qué platos específicos han recibido críticas negativas
¡Ya te digo! Si buscas un plan molón, la Sidrería Begiris no decepciona. La experiencia es 5 estrellas en todos los sentidos. Te enseñan un montón sobre sidra, las diferentes cupelas y el rollo de las manzanas que la elaboran. Lo mejor es que cada una tiene su propio carácter, ¡y notas la diferencia cuando las pruebas! Te sientes como en una clase divertida en lugar de un simple restaurante. Además, la barra libre de sidra es un bonus espectacular, puedes ir sirviéndote y paseando entre amigos. Es como un parque de atracciones para adultos, pero con sidra.
La cena fue una auténtica pasada. La tortilla de bacalao que te sirven es de 5/6 huevos y está bien jugosa. ¡Te aseguro que no puedes dejarla pasar! Y ni hablar de los caracoles a la llauna, que estaban en su punto: la cocción, la salazón y ese alioli, ¡madre mía! Y si hablamos del chuletón, no te queda otra que elegir tu pieza y pedir que te la marquen al gusto. ¡Perfecto! Y el servicio, como dice la abuela, de esos que te tratan con cariño: elegantes, atentos y súper detallistas.
Fuimos a probar el menú sidrería y, la verdad, un acierto seguro. Los entrantes estaban que flipas: unas migas que no querrás dejar de comer, y una morcilla que voló de la mesa. Si quieres salir contento, ¡no dudes en pedir el chuletón madurado de 1kg! Esa pieza es una fantasía, y no te olvides de que también resulta genial ver los barriles. Te aseguro que los chicos son majos y atentos, ¡y eso cuenta un montón!
Ahora, hablemos de lo que no brilló tanto. Aunque la comida es casi perfecta, flaquea un poco la tarta de queso, que a muchos no les convenció. Uno recomendó cambiar un poco la receta. También noté que a algunos les faltaron patatas de guarnición con las carnes, así que no está de más sugerirlas. Pero más allá de esos detalles, es un sitio que se lleva el 5 estrellas y con ganas de repetir. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








