Casa Petris

Casa Petris

Si buscas un sitio donde meterle mano a la mejor parrilla, Casa Petris en Gistaín es tu opción. Aquí, en la calle Moreras, 10, puedes deleitarte con un generoso chuletón, unos embutidos de la zona que están para chuparse los dedos y un cordero a la brasa que te hará volver por más. Este lugar no solo es conocido por la carne, también tienen una cuajada sorprendente que no te puedes perder, todo con un toque familiar y acogedor que te hará sentir como en casa.

Además, su selección de vinos de la casa y una sidra espectacular complementan la experiencia. Olvídate de las comidas aburridas, aquí puedes disfrutar de un buen plato de sopa casera, costillas de cordero o conejo a la brasa en un ambiente relajado. Con más de 30 años de historia, Casa Petris se ha ganado un puesto en el corazón de quienes aman la buena comida.

Casa Petris

Parrilla
Valoración media: 4,3
Opiniones: 109 Reseñas
Dirección: C. Moreras, 10, 22367 Gistaín, Huesca
Teléfono: 602 31 70 89

Página web

Horarios Casa Petris

DíaHora
lunes13:00–15:00, 20:00–22:00
martes13:00–15:00, 20:00–22:00
miércoles20:00–22:00
jueves13:00–15:00, 20:00–22:00
viernes13:00–15:00, 20:00–22:00
sábado13:00–15:00, 20:00–22:00
domingo13:00–15:00, 20:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Casa Petris

Dónde se encuentra Casa Petris

¡Ey, peña! Si buscáis un lugar donde comer bien y a buen precio en Gistaín, no podáis dejar pasar Casa Petris. Este sitio tiene 5 estrellas y os aseguro que el ambiente es de esos que te hacen sentir como en casa. Marisa, la camarera, es un amor, siempre atenta a que no te falte nada. Y mientras esperáis la comida, ya te traen una botella de aceite con pan y un agüita de la zona que está para chuparse los dedos.

Nosotros nos metimos unas setas con espárragos y morcilla que estaban brutales, aunque la guarnición se quedó un poco corta. Pero, oye, todo lo demás fue un fiestón. Con un porrón de vino que estaba de lujo, la cena se nos fue a unos 34€. ¡Aprovechad que el precio por persona no supera los 20€!

Y si te flipan los caracoles, este es tu sitio total. Los caracoles "amorraos", tal como los hacía la abuela, son un must. El revuelto de setas mola, y la escalivada con anchoas, ¡ni te cuento! De postre, alguna cosita puede que no tenga tanto cuerpo, que se puede mejorar, pero bueno, tampoco todos los días se come lo mismo. El vino de la casa, un poco pelea, pero todo tiene su encanto.

¿Y dónde se encuentra Casa Petris? Está en C. Moreras, 10, 22367 Gistaín, Huesca. Un lugar pintoresco que tenéis que visitar sin prisa, que el servicio es relajado pero compensa con la calidad de la comida. Con tanto cariño y ese ambiente familiar, ¡no vais a querer ir a otro lado! Repetir es obligatorio.

Cuál es la especialidad de la parrilla en Casa Petris

Si estás pensando en pasar por Casa Petris en Gistaín, yo te diría que hay que ir con las expectativas altas. La mayoría de la gente se rinde ante el chuletón, ¡es una locura! De hecho, dicen que está tan bien hecho que parece de mantequilla. Sin mentir, hay quienes llevan años buscando una carne con tanto sabor y lo encuentran aquí. Y no olvides dejártelo claro: éxito asegurado si pruebas el flan de postre. La comida es un juego de 10 en todo: 5 estrellas para la comida, el servicio y el ambiente.

Pero no todo es perfecto, ¿eh? Hay algunas críticas que no son tan positivas. Algunos dicen que el cordero sabía a lana y que las patatas parecían más un detalle que un acompañamiento. La ensalada, ni fu ni fa, prácticamente solo lechuga y medio tomate, ¡menuda decepción! El ambiente también ha tenido sus críticas, con ese ciervo mirando desde la pared, que algunos encuentran un poco inquietante. Y si a eso le sumas un servicio triste, ya sabe uno que quizás no valga la pena. Pero escúchame, no todo el mundo tiene la misma experiencia.

Ahora, si hablamos de precios, parece que la cuenta se mueve entre los 20-30€ por persona, y claro, no admiten tarjeta. Pero aquí viene la buena noticia: la dueña es lo más y te deja pagar con Bizum. Así que, si buscas un sitio con buena carne y buen vino, Casa Petris te lo ofrece a raudales. Pero, ¿cuál es la especialidad de la parrilla en Casa Petris? Sin duda, el chuletón es la estrella, ¡es lo que hace que valga la pena el viaje!

Qué tipo de carne se puede disfrutar en Casa Petris

La Casa Petris en Gistaín es un lugar que no te puedes perder si andas por la zona. La primera vez que fui, la verdad es que el ambiente estaba un poco frío porque se les estropeó la calefacción, pero la camarera, muy amable, se disculpó y eso se agradece. La comida, ¡madre mía!, estaba muy rica. La sopa era abundante, el revuelto de setas estaba alucinante y las chuletas de cordero, ni se diga. En general, yo le daría un 4 a la comida y también al servicio, aunque de ambiente un 3, ya sabes, por el frío.

En otra visita, nos lanzamos y pedimos un chuletón y créeme que estaba para llorar de lo bueno. Le pongo 5 estrellas al plato, y el servicio también fue impecable, así que otro 5 para ellos. Si quieres comer bien y salir con la pancita llena, es un sitio más que recomendable.

Ahora, si buscas algo más local, tienen unas codornices a la brasa que son una maravilla, con un punto de cocción perfecto. Y esos caracoles, ¡uf!, están tremendas. El servicio es súper amable, y la relación calidad-precio es de destacarse, especialmente si consideras que la mayoría de platos se quedan entre 10-20 €. Aunque, cuidado, hay quien dice que pueden cobrarte un poco de más si no les das buena vibra. Treinta personas con cuatro platos y un vino en porrón no son pocos euros, pero al final, el lugar es de montaña y se disfruta de lo lindo.

Y si te preguntas qué tipo de carne puedes disfrutar en la Casa Petris, pues tienes varias opciones para chuparte los dedos: chuletas de cordero, chuletones, conejo a la brasa y hasta un buen plato de embutidos y quesos de la zona. Así que ya sabes, si estás en Gistaín, no te lo pienses mucho y ¡lánzate a probarlo!

Qué otros platos ofrecen además del chuletón

Mira, si estás buscando un lugar donde comer de lujo, Casa Petris en C. Moreras, 10, 22367 Gistaín, Huesca es tu sitio. La atención es brutal, la camarera que nos atendió era un amor, súper atenta y siempre con una sonrisa. Saldrás de ahí oliendo a hoguera, eso sí, pero es el precio que pagas por disfrutar de una parrilla como la de ellos. Los quesos, caracoles y embutidos están de rechupete, pero el chuletón es, sin duda, lo mejor que puedes pedir. ¡Impresionante!

La sopa que sirven tiene un sabor que no has probado en tu vida, diferente a todo lo que conocías. Y la carne… ¡madre mía, qué carnaza! Es todo comida casera, con experiencia de muchos años detrás, y eso se nota en cada bocado. Además, si te gustan los postres, prepárate para lo inesperado porque esos son diferentes a lo habitual. Y ni te cuento de las raciones, son generosísimas. Por lo que pagas, entre 10-30 € por persona, te aseguro que sales con la barriga a reventar.

Y si te preocupa que hay pocas opciones vegetarianas, no te preocupes. La camarera fue un sol y me recomendó un revuelto de setas de la zona y una ensaladilla rusa que estaban para llorar de lo buenas que estaban. Ambas cosas, bien generosas también. Así que ya sabes, no tienes excusa para no ir.

No hay manera de que te vayas sin sentirte satisfecho. ¡Ya estoy pensando en volver!

Por qué se destaca la cuajada en Casa Petris

Y si hablas de Casa Petris en Gistaín, tienes que coincidir que es un auténtico hallazgo. Cinco estrellas de la casa, sin dudarlo. Salimos encantados, la verdad. Ese surtido de embutidos que pedimos fue la cosa más completa que hemos probado en mucho tiempo. Y ni hablemos de las setas y el cordero, ¡todo un 10! Además, la camarera fue super amable, un 10 para ella también. Recomiendo totalmente el sitio, ¡no te va a decepcionar!

Ya sabes, para comer a buen precio, entre 20 y 30 euros por persona, está espectacular. La chica que nos atendió fue un amor, muy servicial. Pedimos el surtido de ibéricos y antes de darnos cuenta, ya estábamos disfrutando de los caracoles que estaban de muerte. Y de brasa, ese cordero y longaniza que nos llevaron, ¡ni te cuento! Sin duda, es un sitio para repetir.

Y qué decir de la experiencia post pandemia... Tras dos años sin salir, aquí fue como volver a la normalidad. Nos sentamos y a disfrutar: embutidos, caracoles, una ensalada fresca, un chuleton que ni en Euskadi lo encuentras y ese conejo, sublime. Los postres caseros fueron la guinda del pastel, esas natillas de la abuela y la tarta de naranja me dejaron sin palabras. Solo un café que se quedó un poco corto, pero el trato de Marisa fue un lujo. Fantástico servicio, un aplauso para el maestro parrillero, ¡menudo fenómeno!

Eso sí, no todo es perfecto. Hubo un toque de lentitud en el servicio y un poco de caos a la hora de pagar con tarjeta. Eso sí, los precios eran justos para la calidad. Y aunque algunos platos parecen de menú, son independientes y al final pagas bien por lo que comes.

Y, para terminar, ¿por qué se destaca la cuajada en Casa Petris? No hay otra igual. Es la combinación perfecta entre un sitio acogedor y la dedicación a la comida casera del pueblo. La cuajada es puro amor en forma de postre: suave, cremosita y con ese toque tradicional que solo se encuentra cuando las cosas se hacen con cariño. ¡Tienes que probarla!

Cuál es el ambiente del restaurante Casa Petris

Ya te digo, Casa Petris es un lugar que merece la pena conocer. Ahí en C. Moreras, 10, 22367 Gistaín, este asador rústico tiene todo lo que necesitas para pasar un buen rato. La gente ahí es super amable, se nota que cuidan a sus clientes. El sitio, además de tranquilo y limpio, te hace sentir como en casa. Si eres amante del buen vino, no puedes dejar de probarlo, y cuando hable de los revueltos de setas, se me hace la boca agua. Esa carne, ¡buff! Está siempre a punto, jugosa y tierna. No olvides dejar espacio para el postre, porque sus dulces son totalmente caseros, especialmente la tarta de naranja.

Ahora, no todo es perfecto. Escuché a algunos comentar que en su visita se sintieron un poco engañados por el tema de los precios. La historia es que ni en la entrada ni en el interior tienen cartas con los precios claramente expuestos. Te lanzan un menú por el aire con platos como cordero y chuletón, pero sin dar claridad sobre cuánto te vas a dejar. El chuletón puede estar de lujo, pero si al final te clavan 70 euros sin aviso previo, eso puede dejar un mal sabor.

Por otro lado, la experiencia de otros usuarios ha sido bastante buena. Unos incluso se marcaron un festín con sopa, caracoles, chuletón y un queso que te deja alucinado, todo eso por un precio muy decente entre 20-30 € por persona. La carta es variada, y aunque el acceso es a pie, eso te vale la pena por todo lo que viene después.

La atención del personal es de 10, siempre preocupándose por que la carne esté en su punto y por si quedas satisfecho. Si no te importa pagar un poco más por buena comida, vale la pena hacer una visita.

Casa Petris ofrece opciones de entrantes o tapas

Y bueno, hablemos de Casa Petris en C. Moreras, Huesca. La cosa es que hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, hay quienes dicen que el dueño no se molesta en avisar de los precios ni tiene una carta. Ahí llega uno con ganas de comer brasa y, en cambio, se encuentran con embutido, tomates, escalivada y caracoles. Total, terminas lleno antes de probar lo que realmente pretendías.

Pero mira, hay gente que también dice que es un buen restaurante de pueblo, aunque la situación de no avisar de los precios sigue estando presente. Entre tanto lío, algunos afirman que la cena estuvo increíble y las cantidades son generosas. La camarera, por cierto, parece que es un punto fuerte aquí, ya que destacan que siempre está pendiente de ti.

Lo más bizco de todo es lo de la cuenta. Imagínate, por un plato de embutido con pan, 6 chuletas de cordero y un poco de escalivada, te soplan 40 euros. ¿Y qué pasa? Que cuando pides el ticket, solo te muestran un precio estándar y al final, parece que te están engañando. Pero, a su vez, hay quienes salieron súper contentos con lo que comieron sin llevarse un buen susto al pagar, así que ahí ya no sé qué pensar.

En cuanto a los niños, es un lugar que se adapta bien. La camarera parece que sabe lo que hace y está muy atenta, hasta les ofrece tronas y les deja salir a jugar afuera sin problemas. Y cuando le preguntas si hay opciones de entrantes o tapas, parece que realmente el menú es un poco rígido y no hay mucho para escoger, así que si decides ir, prepárate para lo que el dueño decida sacar de la cocina. Al final del día, unos están encantados y otros se sienten estafados. ¡Una lotería!

Qué tipo de vinos se sirven en Casa Petris

Si aún no has probado Casa Petris, estás tardando. 5 estrellas por todas partes. Comimos estupendamente, la camarera trató de lujo y el género que sirven no se encuentra en cualquier lado. El lugar es precioso, en un pueblo que parece sacado de un cuento. De esas experiencias donde te queda la sensación de "quiero más". ¡Definitivamente para repetir! Gracias por todo, equipo.

Sobre la comida, madre mía. Te traen unos caracoles que son otra historia, el conejo la rompe, y esa longaniza es digna de los mejores asados. No olvides probar la ensalada y acompañarlo con un buen vino de la zona. Todo exquisito, lo mejor de la region y a un precio que varía entre 10-20 € por persona. Así que, si no has ido, ¿qué esperas?

Claro, también hemos oído opiniones mixtas. Hay quienes dicen que aunque la atención es buena y la decoración original, la comida no siempre está al nivel. Eso sí, la ensalada era correcta, pero con unos caracoles a veces duros y picantes. Las chuletas de 500g dejaron a algunos con gusto a ceniza, y el precio ronda los 70-80 €... complicado, ¿no? Pero no dejes que eso te frene, porque otros aseguran que la calidad es inmejorable y la cantidad te deja satisfecho.

La verdad es que tiene ese toque acogedor, sobre todo si prendes la chimenea. Te mandan un menú de chuletón que tus papilas van a adorar. Ah, y no olvidemos los postres caseros, una delicia. La camarera siempre está por ti, súper atenta. Ten en cuenta que no aceptan tarjeta, pero Bizum es una opción, así no te quedas sin disfrutar.

Y ya que hablamos de vino, en Casa Petris sirven lo mejor de la zona, así que no dudes en preguntar. No hay duda de que en este precioso valle hay un vino que complementará a la perfección cualquier plato que pidas. ¡A disfrutar!

Qué bebidas destacan en la selección de Casa Petris

Y ya no hablemos de Casa Petris, que es un lugar que te vuela la cabeza. Aquí te olvidas de las raciones pequeñas que te dejan con hambre. ¡Aquí las raciones son generosas y sabrosas! Cualquier plato que pidas, te vas a ir a casa con la barrigona llena y feliz. Y lo mejor, el trato de la gente que lo lleva es súper amable, casi como si estuvieras en casa. Pero ojo, que los precios son más que adecuados. Por unos 20-30 euros, comes como un rey.

El chuletón y el revuelto de morcilla son dos imperdibles. La *materia prima es de primer nivel. La única pega que le vi fue que el sitio estaba un poco fresquito, así que si le dieran una manita de calefacción, sería un 10 total. Pero vamos, que la comida es sin duda un 5 y el servicio un 4. ¡Y eso que fui con un grupete de amigos y la pasamos genial!

Si estás buscando un plan para salir a cenar, este es el sitio. En mi grupo de amigos, fuimos desde Gallur y todos coincidimos: ¡esto hay que repetir! Comida abundante, atención que te hace sentir como en casa, y una simpatía que no se encuentra en todos lados. Además, los postres caseros son una locura. Consigues todo esto sin romper la hucha, vamos que es de esos lugares que se quedan en tu lista de favoritos.

Ah, y no te olvides de las bebidas. En Casa Petris tienen una buena selección, pero si te gusta disfrutar del vino, no te va a decepcionar. La elección es variada y acompaña a la perfección esa carne a la brasa que está para morirse. Así que ya lo sabes, ¡coge a tus colegas y lánzate al Valle a descubrir este sitio que no te va a dejar indiferente!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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