
¡Ey, colega! Si te pones en modo foodie, tienes que pasar por Casa Vallés, la taberna gastronómica que está dando que hablar en Broto, Huesca. Abren de viernes a jueves de 8 a.m. a 11 p.m., así que no tienes excusas para no tirarte unas tapas con los colegas. Aquí las tapas y pinchos del Pirineo tienen un toque moderno que flipas. Con más de 1000 reseñas y una puntuación de 4.3 sobre 5, la peña sale encantada. ¿A quién no le gusta comer bien, verdad?
Estás a un paso de disfrutar de un ambiente acogedor y un servicio que te hace sentir como en casa. Chapurreando con el personal y un par de cañas, ¡la experiencia se pone de lujo! Además, si te apetece explorar más, el Balcón del Pirinero o Casa Joaquín son otras opciones, pero te aseguro que en Casa Vallés no te vas a decepcionar. Así que ya sabes, anota la dirección: Av. Ordesa, 12, 22370 Broto, y ven a descubrir por qué este lugar es el nuevo must para los amantes de la buena comida. ¡Nos vemos allí!
Casa Vallés
Horarios Casa Vallés
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–22:00 |
| martes | 8:00–22:00 |
| miércoles | 8:00–22:00 |
| jueves | 8:00–22:00 |
| viernes | 8:00–22:00 |
| sábado | 8:00–22:00 |
| domingo | 8:00–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Vallés
Cuál es la dirección de Casa Vallés en Broto, Huesca
¡Hey, gente! Si están por Broto, tienen que hacer una parada en Casa Vallés, que está en Av. Ordesa, 12, 22370 Broto, Huesca. Este sitio tiene 4 estrellas y se lo merece, porque la atención es rápida y eficiente. Fuimos cuatro y, la verdad, nos atendieron como reyes. Lo mejor es que tienen la carta con toda la info del gluten, así que si alguno de ustedes tiene esa preocupación, van a estar tranquilos. Además, ¡tienen pan sin gluten en los bocadillos! Perfecto, ¿no?
La comida, para lo que pagan —unos 20-30 € por persona— está bien de calidad. Nos dimos un buen homenaje: cordero espectacular y entrecot bien jugoso, todo acompañado de patatas fritas, ensalada, pimientos asados y un par de huevos fritos. ¡Todo abundante! Y ojo, el ambiente es bastante agradable, aunque un poco de ruido, moderado, pero nada que moleste. No esperamos nada, y eso siempre se agradece.
Otro punto a favor son los precios de las copas de cerveza, ¡están tiradas! Además, probamos unos croquetones y torreznos que estaban para chuparse los dedos. El arroz con leche también es un must, ¡tremendo! Aunque, ojo: si piden los huevos rotos, asegúrense de que la yema fluya, porque a nosotros nos dieron unos que estaban demasiado fritos. Pero bueno, no todo puede ser perfecto.
Si van por la mañana y les va un buen desayuno, también lo tienen. En serio, es de los mejores desayunos que he probado en los Pirineos. El ambiente es chido, lleno de gente de paso, senderistas y eso. Un poco de crítica leve es que no tienen bebidas vegetales, pero si te gusta desayunar como un rey, ¡ni lo dudes!
Así que ya saben, si se preguntan ¿cuál es la dirección de Casa Vallés en Broto, Huesca? Aquí está: Av. Ordesa, 12, 22370 Broto, Huesca. ¡No se lo pierdan!
Qué días y horas está abierta Casa Vallés
Y después de todo esto, no puedo dejar de hablar de Casa Vallés. ¡Nos hemos dado un buen festín ahí! Fuimos tres colegas a desayunar y la verdad, nos trataron de maravilla. Las dos camareras nos atendieron con una sonrisa que te alegra el día. Las tortillas que nos pusieron, ¡madre mía! Maravillosas, de esas que te hacen querer más. Estoy convencido de que volveré a este lugar para comer, ¡lo recomendamos sin dudar!
Y ya que estamos, durante nuestra estancia en Broto, decidimos comer varias veces en este sitio. No te voy a mentir, los platos combinados son un bombazo, generosos y riquísimos, todo a la brasa. Eso sí, aunque las croquetas tenían buena pinta, ¡poco sabor! Pero, compensa con los torreznos, que estaban de vicio. Sobre los postres, se notaba que eran más de supermercado que de casa. Sin embargo, el trato estuvo bien, un servicio que se agradece.
Anoche, nos lanzamos a cenar en Casa Vallés y, aunque no teníamos reserva, nos acomodaron en una mesita que quedó libre en la terraza. Aquí no busques decoración moderna ni nada por el estilo, pero la comida es rica y el servicio rápido y atento. La chica de la barra no es la más simpática, pero el chico joven que está sirviendo encanta a cualquiera con su actitud. Platos generosos y bien presentados, así da gusto. Y lo mejor, los precios son corretos.
Por cierto, si piensas en visitarlo, hay parking gratuito a solo 100 metros, así que no hay excusa. ¿Días y horas? La Casa Vallés está abierta para ti casi todos los días de la semana. ¡Así que ya sabes, no te la pierdas!
Qué tipo de comida ofrece Casa Vallés
Y bueno, al terminar la ruta en Cola de Caballo, decidimos tirar para Casa Vallés en Av. Ordesa, 12. Llegamos tarde, a eso de las 15:30h, y pensábamos que la cocina ya estaba cerrando, pero tuvimos suerte. ¡Menuda rapidez nos atendieron! A las 16h ya estábamos disfrutando de la comida. Nos pedimos unas croquetas enormes de varios sabores y dos platos combinados de entrecot con patatas, huevos y pimientos rojos. Las croquetas, ¡madre mía! La de hongos fue la que nos dejó flipados. Y el entrecot... eso estaba en su punto, jugoso y de calidad top.
El ambiente era de un bar-restaurante de pueblo, muy acogedor. Aunque era tarde, estaba hasta los topes y se notaba la buena vibra. Los camareros eran unos cracks, en especial uno que nos sacó varias risas. ¡Se veía que había buen rollo con los clientes habituales! Comimos en la terraza con nuestros dos border collies, lo cual fue un detalle que agradecimos un montón. El sitio no solo da el sol, sino que tiene unas vistas preciosas a la Cascada Sorrosal y, si miras bien al fondo, ves las montañas de Ordesa. Y mientras nos atiborrábamos, incluso pasamos un rebaño de ovejas, ¡fue una anécdota curiosa!
Mi pareja ya había comido allí antes, así que por eso nos decidimos. Y claro que repetiría, ¡ni de coña me lo perdería de nuevo! La cuenta fue de 55€ en total, algo más que razonable considerando todo lo que comimos. Recomendado 100%, y ya sabéis, el precio por persona ronda entre los 20-50 €, dependiendo de lo que pidas.
¿Qué tipo de comida ofrece Casa Vallés? Pues en resumen, es un sitio donde puedes disfrutar de carnes de calidad con una excelente relación calidad-precio. Las croquetas son un must, pero el entrecot tampoco se queda atrás. En fin, un buen lugar para comer en Broto sin duda.
Qué es lo que hace especial a la taberna Casa Vallés en comparación con otros lugares
Y, claro, parando en Casa Vallés en Broto, la cosa se pone buena. Durante nuestra ruta motera decidimos almorzar allí y, la verdad, no nos defraudó. Pedimos unos huevos fritos con patatas y jamón y una chuleta falsa con tomate, todo por 10€ que incluía café y bebida. Te lo digo, ¡que estaba de lujo! Sin contar el servicio: los camareros son de esos que te hacen sentir en casa, súper atentos y simpáticos. Sinceramente, ¡volvemos al toque!
Aunque, no todo fue perfecto. Tuvimos una experiencia donde alguien pidió un entrecot poco hecho y, vaya, no le salió bien. Le llegó antes que a su pareja, y además estaba duro y lleno de hebras. Cuando se quejó, le dijeron que había tenido mala suerte. ¿En serio? Con esas cosas la gente se mosquea, y eso no mola. Pero, bueno, por lo general, al menos la cocina está casi todo el día abierta, así que siempre puedes darte un capricho.
Lo mejor fue cuando probamos la comida de la zona, nos pedimos un plato combinado de cordero del valle de Broto y quesos que, madre mía, ¡qué espectáculo! El cordero lo cría el dueño y es una pasada. Hasta nos nos fuimos a la quesería a seguir disfrutando de esos sabores. Además, el servicio fue super atento, un gran plus. Y con vistas a la cascada del Sorrosal, el lugar tiene un encanto especial.
Lo que hace especial a Casa Vallés en comparación con otros sitios es esa mezcla de buen trato, sabores caseros y un ambiente que te invita a quedarte. Se siente la pasión por lo local en cada bocado, y claro, para disfrutar entre amigos o en pareja, está más que recomendado. Si buscas un sitio donde comer rico, disfrutar de buena compañía y no sentirte apurado, ya sabes dónde ir.
Cuántas reseñas tiene Casa Vallés y cuál es su puntuación promedio
Ya te digo que Casa Vallés es un bar restaurante que no puedes dejar pasar si estás por Broto. La ubicación es ideal, en la Avenida Ordesa, 12, y cuentan con una pequeña terraza en la calle principal para que disfrutes del aire libre. La comida es gostosa y abundante, y si no han probado las papas en todas sus variedades o la famosa tarta de queso, están perdiendo el tiempo. La variedad en vinos también hace que sea un lugar que vale la pena visitar. De verdad, el trato aquí es super cordial y cercano, te sientes como en casa.
Si están por la zona, no olviden que vienen de vacas, y hay que comer bien. Cualquier plato que elijan, ya saben que son platos contundentes. Un amigo que estuvo con su pareja de Barcelona me comentó que pidieron platos combinados y todo estaba riquísimo. La mejor parte es que el precio está bastante bien, entre 40-50€ por persona. Así que ya sabes, si quieres quedar bien con tus amigos, este sitio es el que buscas.
Y hablando de servir, el trato de los camareros es de lo mejor. Raúl y Juanma han recibido un par de menciones por su atención. Siempre son amables y están pendientes de que todo esté a tu gusto. La relación calidad-precio es un 10/10. La comida es bastante rica, y no digo más.
Si eres amante de la cerveza, te va a encantar lo que tienen aquí. Desde cervezas especiales hasta artesanales, tienen de todo. La dedicación se nota en cada plato, y eso no es fácil de encontrar. Si antes mencioné la tarta de queso, también hay que hacer mención especial a las migas y a la torteta, que son increíbles. Y si decides pasar por la cafetería, lo mismo, buena calidad-precio y un trato profesional de primera.
Hablando de reseñas, Casa Vallés tiene un total de 25 reseñas, y su puntuación promedio es de 4.8 estrellas. Así que ya sabes, ¡este sitio tiene estilo!
Cuál es la atmósfera de Casa Vallés
¡Tío, Casa Vallés es un pepino de lugar! Si eres de los que siempre va en grupo, de esos que aprietan a los amigos para salir a cenar, aquí no hay problema. Cenamos un grupo de 10 y ni siquiera hicimos reserva. Los camareros y el cocinero son una caña, los ves siempre con una sonrisa y atendiendo a la peña con buena onda. Y, ¡ojo!, la comida es de lujo, productos frescos y bien trabajados. De esas cosas que ya no se ven por ahí. ¡Así da gusto salir a cenar!
La terraza es un must cuando hace buen tiempo, pero hoy daba la lluvia a cántaros, así que nos metimos al interior. Pedimos unos chipirones que estaban de muerte, y luego unos huevos rotos con patatas y jamón, y otros con foie y trufa rallada. Este último, cuando te lo traen, te lo rayan en la mesa, ¡y lo flipas! El plato está de escándalo. Para terminar, unos roquetas de chocolate que tenían ese puntito salado que es una locura. ¡Mmm! Ah, y por si acaso, compramos el número de Navidad, a ver si suena la flauta.
La taberna es súper clásica, de esas que tienen alma. El servicio es de 10, todo amabilidad y buen rollo. Probamos unas migas montañesas que eran pura magia. Llevaban carne, un huevo encima, y hasta uvas. Nunca pensé que los sabores pudieran ser tan técnicos, ¡increíbles! Los huevos rotos con longaniza son también un must, patatas de verdad, jugosas y con ese sabor que te hace querer repetir. Y para colmo, nos invitaron a unos chupitos al final. Calidad/Precio, de lo mejor: ni demasiado caro ni excesivamente barato, pero la calidad es incuestionable.
Y si te preguntas sobre la atmósfera de Casa Vallés, lo tienes claro: es un sitio con mucha calidez. Desde que entras, sientes que estás en un lugar que cuida de su gente. Músicas suaves, charlas animadas y la alegría del personal, todo eso crea un ambiente perfecto para disfrutar de una buena comida. Te sientes en casa, pero con el plus de que no tienes que fregar los platos. ¿Quién no quiere eso?
Se puede hablar con el personal mientras se disfruta de la comida en Casa Vallés
Mira, si estás pensando en hacer una parada en Casa Vallés, déjame decirte que tiene 5 estrellas bien merecidas. Fuimos a comer tras unas recomendaciones y solo puedo decir que estamos muy contentos de haberlo hecho. Las raciones estaban muy buenas y la cantidad estaba más que bien. Las patatas con su salsa son una delicia. Y no te olvides del postre: el coulant es de lo mejor, ¡esponjoso y rico! Además, tienen pies de cerdo con salsa y albóndigas que valen la pena. El trato que recibimos fue exquisito, hasta nos invitaron a unos chupitos. Totalmente recomendable, gracias por el trato ¡así se hacen las cosas!
La calidad de la comida es un tema serio en este lugar, y también puedes probar los huevos rotos con jamón y los calamares a la andaluza. Cobra 4 estrellas por todo eso, y no es para menos. El camarero fue muy profesional, lo que hace que quieras regresar cuando estés por la zona. La relación calidad-precio está bastante equilibrada, unos 20-30 € por persona y sales más que satisfecho.
Ahora, no todo es color de rosa. Alguien comentó que fue a desayunar y no tuvo una buena experiencia. Buena terraza, sí, pero el personal muy bajo nivel y los bocadillos a 8-9 €, lo consideró un robo. Ese día agarró 1 estrella y no es para menos si lo que buscaba era un buen desayuno sin vaciar el bolsillo.
Pero, si andas de visita por la zona y quieres algo ligero, puedes parar a tomar una cerveza y una tapita. Aunque no puedo opinar de todos los platos, el chico que nos atendió era muy amable y simpático. Este lugar también tiene opciones para cenar, aunque es un poco lento en el servicio, pero valen la pena las raciones de setas y el trato en general es genial.
Ahora, ¿se puede hablar con el personal mientras disfrutas de la comida en Casa Vallés? ¡Definitivamente! Ellos son bastante amables y se nota que les gusta lo que hacen. Puedes mantener una buena charla mientras disfrutas de esos croquetones y la tarta de queso en vasito, que tampoco te podrás perder. ¡Nos vemos en Casa Vallés!
Qué tipos de tapas y pinchos se sirven en Casa Vallés
Y no me puedo olvidar de hablarte de Casa Vallés en Broto, que es una auténtica joya si te pasas por allí. Tiene 5 estrellas y es que la comida está de lujo. Además, el trato es excelente. El camarero, aunque estaba solo, se movía como un campeón y siempre tenía una sonrisa en la cara. Por unos 20-30 € por persona, te vas a casa más que satisfecho.
De verdad, si estás en Broto, esto es una parada obligatoria. La ubicación no puede ser mejor y, sinceramente, lo que se destaca es la actitud de la gente que trabaja allí. Tanto los camareros como el dueño te hacen sentir como en casa. La carta es bastante variada y cuentan con una vitrina de pinchos en la barra que hace que tu instinto foodie se despierte al instante. ¡Todo es 100% recomendable y ya tengo ganas de volver!
La última vez que fui a cenar, todo fue de 10. Los camareros eran tan buenos que puedes ver en sus caras que les importa lo que hacen, y la comida que traían... ¡buf! Acogedor el local, y encima tienen una buena variedad de cervezas. Y no olvides mirar su carta de sugerencias, que apuesto a que te sorprenderá. Completo para una cena genial y12 mi plan para volver está en marcha.
Te cuento que hasta paré a tomar unas cervezas y terminé comiendo unas migas, una torteta y unos bocadillos. Las migas estaban ¡buenísimas! Y los bocadillos eran enormes, bien cargados. Todo salía en porciones grandes, así que no escatiman a la hora de comer. El trato es genial, y aunque la camarera me pareció un poco de mal humor, en general el ambiente está bastante bien.
Ah, y si te preguntas qué tipos de tapas y pinchos tienen, en la barra siempre hay un montón, pero destacan los chipirones a la andaluza, que son recomendadísimos. Así que apunta Casa Vallés para tu próxima visita a Broto, ¡no te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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