
Si buscas un plan top en los Pirineos, tienes que hacerte un hueco para visitar Dos Vueltas al Plato, antes conocida como la Casa Tous. Este rincón en la urbanización de Linsoles está en un entorno que quita el aliento, y promete una experiencia culinaria de alto voltaje. La cocina se centra en lo tradicional aragonés, con ingredientes de la zona que se traduce en carnes a la brasa y recetas que saben a hogar. ¡No hay mejor forma de disfrutar del paisaje que atiborrarse de buena comida!
Te cuento que la atención aquí es como un abrazo cálido, el restaurante lo lleva un matrimonio espectacular: ella te cocina unos platos de rechupete, y él te atiende con una simpatía que ya quisieran muchos. Todos los que han pasado por aquí le dan una nota de 4.6 con más de 733 valoraciones, así que ¿qué más quieres? Si te las das de gourmet, no olvides mirar su Instagram para los platos del día. ¡Haz tu reserva y ve a disfrutar!
Dos Vueltas al Plato (antigua Casa Tous)
Horarios Dos Vueltas al Plato (antigua Casa Tous)
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:30 |
| martes | 13:30–16:30 |
| miércoles | 13:30–16:30 |
| jueves | 13:30–16:30 |
| viernes | 13:30–16:30 |
| sábado | 13:30–16:30 |
| domingo | 13:30–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Dos Vueltas al Plato (antigua Casa Tous)
Dónde se encuentra Dos Vueltas al Plato
¡Ey, colegas! Si estáis pensando en un buen plan después de unos días dándolo todo por la montaña, tenéis que probar Dos Vueltas al Plato, el antiguo Casa Tous en Linsoles. Este sitio es 5 estrellas, os lo digo por experiencia. Después de cuatro jornadas de trekking, nos dimos un homenaje que nos dejó con las ganas de chuparnos los dedos —y créeme, no es exageración. Lo que más me flipó fue el parmentier, las albóndigas de ciervo, el ternasco y la torrija. Cada plato es una locura de bueno. El ambiente es súper acogedor y el personal es un trato genuino, se nota que les gusta lo que hacen. ¡Sin duda, tenemos que volver!
Nosotros pedimos el menú aragonés para dos y, ¡madre mía!, estaba de muerte, con la cantidad justa para quedar satisfechos. Este sitio se ha ganado un par de premios, incluido uno por su ternasco. No me extraña, porque las migas que sirven son de otra dimensión. La música que ponen de fondo y la decoración te hacen sentir como en casa, incluso te dan ganas de quedarte hasta el cierre. Un 8/10 para el nivel de ruido, ideal para charlar tranquilos.
Otro punto a favor: aquí todo es casero y se nota en el sabor. Las carrilleras, el cochinillo, la torrija y el brownie son una delicia. Aunque las raciones a veces son un poco justas, la presentación y el sabor lo compensan con creces. Y lo mejor, no tienes que esperar nada. ¡Pide y disfruta!
Y para acabar, ¿dónde se encuentra Dos Vueltas al Plato? El sitio está en C. els Pllans de Ansils, 6, 22469 Linsoles, Huesca. Así que, ya sabéis, si pasáis por la zona, no os lo penséis dos veces. ¡Este restaurante es un must!
Qué oferta culinaria destaca en el restaurante Dos Vueltas al Plato
De verdad, Dos Vueltas al Plato es un sitio que no podéis dejar pasar. La primera vez que fui, me quedé flipando con la cocina tradicional 100%, y es que ¡todo lo que probé estuvo brutal! Empezamos la fiesta con un Parmentier de Buletus con huevo estofado y torreznos. O sea, si no lo has probado, ya estás tardando. Luego vinieron los canelones de 3 carnes… ¡Ahí fue cuando supe que había hecho bien en venir! Cada plato que sirven es un homenaje a la buena comida del Valle de Benasque.
Y no me puedo olvidar de las albóndigas de ciervo con su salsa de castañas, que son una locura. La guiso de corzo con salsa de higos me dejó pidiendo más. Lo mejor, es que el ambiente es tranquilo, muy agradable y el servicio es 10/10, siempre simpáticos y rápidos. El tema de precios, claro, para lo que ofrecen está de lujo: 80-90 € por persona, pero te aseguro que cada céntimo vale la pena. Podéis ir de a dos o formar un grupo de 3-4, que se disfruta igual.
Si buscas un lugar donde comer bien y a gusto, con una decoración que mezcla lo tradicional con un toque de rock, Dos Vueltas al Plato es tu sitio. Además, el aparcamiento es fácil y hay muchas plazas libres, así que no os preocupéis por eso. Así que, ¿qué pasa? ¡Deja lo que estás haciendo, llama y reserva ya!
¿Y qué oferta culinaria destaca en el restaurante? Sin duda la cocina casera y llena de sabor que el matrimonio que lo regenta ha perfeccionado. Platos como el guiso de jabalí y la longaniza de Graus son imprescindibles. Si te gusta la comida tradicional bien hecha, este es el lugar que debes marcar en tu agenda. ¡No te vas a arrepentir!
Cuál es el antiguo nombre de Dos Vueltas al Plato
Te lo juro, Dos Vueltas al Plato es una joya. Cada plato que sale de su cocina es pura magia, ¡súper 5 estrellas! Especialmente los guisos, como el de jabalí, que está de otro planeta. No te vayas sin probar los postres, la torrija, la tarta de queso y el coulant son increíbles. Si te gusta disfrutar de buena comida con calidad, aquí te van a tratar como en casa. La atención es genial, con un personal que es gente majísima. Te hacen sentir cómodo desde el primer momento.
El lugar es otra historia. Tienes esa sensación de estar en plena naturaleza, y al entrar, se siente un ambiente acogedor y agradable. ¡Vamos, que te dan ganas de quedarte ahí a vivir! Y el toque rockero en la decoración le da un rollo que no se ve en cualquier lado. Perfecto para los que aman no solo la buena comida, sino también disfrutar de buena música mientras comes. La experiencia entera es de esas que no se olvidan y, sin duda, vamos a volver una y otra vez.
Pero no todo es miel sobre hojuelas. Hay una reseña que no puede pasar desapercibida, un cliente se quejaba de un entrecot que era incomible y un servicio que brilló por su ausencia. Esa experiencia le dejó un mal sabor de boca, al igual que a varios que lo probaron. ¡Es que si pides un entrecot, es porque sabes lo que quieres! Si el servicio no se preocupa y encima es maleducado, es un gran problema. Así que, aunque la mayoría se lo pase genial, siempre hay que tener cuidado con lo que pides y cómo te atienden.
Por cierto, si no lo sabes, este lugar era antes la Casa Tous. ¡Así que ya sabes, si te ronda la idea de ir, no lo dudes! ¡Es un sitio que promete dejarte una sonrisa en el rostro!
Qué tipo de experiencia se puede esperar en Dos Vueltas al Plato
Si estás buscando un sitio que te haga flipar con la comida, Dos Vueltas al Plato es el lugar. Este sitio, que antes fue la Casa Tous, ha evolucionado y ahora te recibe con unas alcachofas espectaculares y el ternasco que es el mejor del valle. Y no te olvides de la torrija de postre, que está de 10. Todo esto con un ambiente que mezcla lo rústico con toques canallas. Sinceramente, no puedes pedir más. El trato es buenísimo, los camareros te hacen sentir como en casa y el precio ronda entre 30-40 € por persona. Vamos, un chollo, ¿no crees?
Y si creías que esto ya era todo, te cuento que la comida y el servicio están de 10. Probé las migas, que son pura delicia, y el corzo estaba brutal. Y no solamente la comida, el postre Jaques fue otra obra maestra. Los chicos se portaron genial con mis peques, así que eso también suma puntos. La atención es de lo más cordial, y no te extrañe si el sitio se llena, porque la calidad lo merece. Por unos 20-30 € por persona, te aseguro que no lo vas a olvidar.
¿Y qué más puedes esperar? Te aseguro que aquí encuentras espectacular atención y una carta amplia con platos de calidad. La amabilidad del personal hace que la experiencia sea aún mejor. Si vas con críos, cuentan con eso y se preocupan por su comodidad. Así que, si estás pensando en una escapada para comer bien, no lo dudes y reserva. Dos Vueltas al Plato es un sitio que no falla, y con su relación calidad-precio inmejorable, salirás encantado. ¡A disfrutar!
Qué tipo de cocina se sirve en este restaurante
Y hablando de Dos Vueltas al Plato, este sitio es una joya escondida en la urbanización. La comida está riquísima, y no lo digo yo, lo dice todo el que ha probado sus platos. La carta de cocina tradicional aragonesa está a otro nivel: ¡pruébate un jabalí con vino quemado y verás! Espectacular, de verdad. También tienen caldereta de cordero y rabo de toro que son para llorar de felicidad. Y los postres, oh Dios mío, ese “muerte por chocolate” es la rehostia, en serio. Te vas a chupar los dedos.
El ambiente del restaurante es genial, ideal para ir de comer con amigos o en familia. Comodidad al 100%, sin ruidos molestos, así que puedes charlar tranquilamente mientras disfrutas de una buena mesa. El servicio es otro punto fuerte, siempre atentos y con una sonrisa, aunque a veces un pelín distraídos. Pero, venga, son humanos. Además, ¿quieres chupitos? Aquí tienes muchísima variedad para elegir.
Ahora, ojo, que no todo es perfecto. Hay quienes dicen que el ternasco está un poco sobrevalorado, y las bebidas pueden resultar algo carillas. ¡4 euros por un agua! Eso duele, pero ya sabes, ¡en el valle hay que disfrutar! Algunos precios de la carta también pueden dar sorpresas, así que cuidado con eso. Pero si tienes un grupo de 3-4 personas, el precio por persona se mantiene en un rango de entre 30 y 40 euros, que no está nada mal para lo que ofrecen.
Entonces, ¿qué tipo de cocina encontramos aquí? Pues, en resumen, te vas a encontrar con una cocina tradicional aragonesa que te deja boquiabierto, hecha con productos frescos y un toque casero espectacular. Así que, si estás en la zona, no lo dudes. ¡Dale una oportunidad a Dos Vueltas al Plato!
Cuáles son algunos de los ingredientes destacados en los platos
Ya te digo, Dos Vueltas al Plato es un sitio increíble al que hay que ir. Las migas son espectaculares, de las mejores que he probado en mi vida. Si eres un amante de la buena comida, aquí te vuelves loco. El ambiente es genial, parece que estás en un sitio escondido donde la buena onda fluye. Ah, y si vas con autocaravana, te cuento que hay sitio para aparcar al final de la calle, justo al lado de una pista de deporte. ¡No hay excusa para no ir!
La carta es una fantasía. Todo es un regalo para los sentidos, especialmente la sopa de cebolla y el estofado de ciervo. El trato aquí es familiar y se siente como en casa. Recomiendo que hagas una reserva, sobre todo si vas en grupo de 3 a 4. Y no te preocupes por esperar, ¡no hay espera! Prepárate a disfrutar de un festín que te va a dejar con ganas de volver.
Y hablando de volver, este lugar tiene esa magia que te atrapa. Todo el mundo lo recomienda y no es para menos. Mi sobrino, que es un crítico exigente, se vuelve loco por la comida tradicional que hacen. Neus, la cocinera, cocina para curarse los dedos. Así que si buscas ingredientes de primera, te vas a encontrar con productos frescos y sabores de siempre — todo bien preparado que hace que el paladar se te haga agua.
Así que, para resumir: un sitio que vale la pena probar con un ambiente acogedor, comida de calidad y un servicio que te roba el corazón. Todo por un precio que se mueve entre los 30 y 50 €, dependiendo de lo que pidas. ¡No lo pienses más y lánzate a disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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