Hotel – Restaurante Rio Piedra

Hotel - Restaurante Rio Piedra

¿Buscando un sitio con encanto para desconectar un rato? El Hotel - Restaurante Rio Piedra en Calle Monasterio de Piedra, 50210 Nuévalos, Zaragoza es tu plan perfecto. Este hotel de 2 estrellas, en un caserón del siglo XVIII, está a solo 2 km del Monasterio de Piedra y junto al Pantano de la Tranquera. Imagina relajarte entre bonitos jardines y disfrutar de un ambiente acogedor, ¡con chimenea incluida! Perfecto para una escapada con amigos o en pareja.

Lo mejor de todo es que aquí no solo te cuidan con el alojamiento, sino que también tienen un restaurante que la rompen con la cocina local y una buena selección de vinos. Además, estás a un paso de las zonas termales de Jaraba y Alhama de Aragón. Si quieres disfrutar de la naturaleza y buena comida, sin perderte la entrada al Parque del Monasterio, el Hotel Rio Piedra tiene todo lo que necesitas a un precio imbatible. ¡No te lo pierdas!

Hotel - Restaurante Rio Piedra

·Hotel de 2 estrellas
Valoración media: 4
Opiniones: 2.129 Reseñas
Dirección: Calle Monasterio de Piedra, 50210 Nuévalos, Zaragoza
Teléfono: 976 84 90 07

Mapa Ubicación Hotel - Restaurante Rio Piedra

Dónde se encuentra el Hotel - Restaurante Rio Piedra

¡Hey, colegas! Si estás pensando en quedarte en el Hotel - Restaurante Rio Piedra en Nuévalos, Zaragoza, tengo que contarte un par de cosas. Primero que nada, el sitio se lleva dos estrellas, así que no esperes un 5 estrellas de lujo, pero tampoco te dejes engañar por lo que se dice.

En cuanto a la comida, creo que hay que tener cuidado. He escuchado que se pone un poco pretenciosa y, la verdad, las reseñas no son nada buenas. Hay quien dice que el cerdo llegó crudo, y cuando pidieron que lo pasaran más, se lo trajeron con una costra quemada que debía estar hecha con mala intención. ¡Vaya desastre! Si me preguntas, no me metería ahí ni gratis, sinceramente.

Aunque hay quienes también han tenido experiencias flipantes. Un grupo comentó que, si bien la habitación estaba bien por el precio y tenía aire acondicionado y tele, la cena fue todo un festín. Los menús vegetariano y ejecutivo estaban deliciosos y las raciones eran enormes. Así que, al menos la cena parece ser un punto a favor, ¿no?

Luego está el tema de las camas. Ojo, porque hay quien se ha quejado de que son incomodísimas y encima el ruido del personal limpiando cuando intentas echarte una siesta es un asuste. Al parecer, eso rompe el relax por completo. Te dicen que el trato es amable, pero ¿de qué sirve si no puedes descansar?

Y ya que lo menciono, ese hotel está en la Calle Monasterio de Piedra, 50210 Nuévalos, Zaragoza. Te advierto, si decides ir, ve sin demasiadas expectativas. Puede ser un sitio agradable para pasar una noche, pero asegúrate de que no te toque esa cama de pesadilla. ¡Nos vemos en la próxima, y que tengas un buen viaje!

Qué tipo de alojamiento ofrece el Hotel Rio Piedra

Ya te imaginas, el Hotel-Restaurante Rio Piedra es un lugar que destaca por su tranquilidad y encanto histórico. Nos quedamos ahí durante el puente de agosto, y te digo que la habitación estaba bastante bien, ideal para una familia. Eso sí, las camas supletorias no son lo mejor si llevas adultos contigo. Pero para los críos, perfecto. La piscina y el buffet libre del desayuno fueron un acierto total, ¡los peques lo disfrutaron a tope! Comimos en el restaurante una noche y, aunque un poco caro, lo que probamos estaba de 10. Al final, es zona turística y la calidad se paga.

El sitio es ideal si buscas una escapada. La ubicación te deja cerca del Monasterio de Piedra, lo que nos vino de lujo. A nosotros nos tocó una habitación que, aunque no estaba limpia al llegar, nos la dejaron como nueva en un abrir y cerrar de ojos. El parking gratuito es otro punto a favor, no te preocupes por dónde dejar el coche. La atención fue buena, y el lugar tiene buen rollo. Se puede pasear por la zona y disfrutar del entorno sin prisa.

Ahora, no puedo dejar de mencionar la experiencia que tuvimos con la familia. ¡Fue genial! La calidad de la comida en el restaurante era espectacular y, por si fuera poco, el personal fue súper flexible y atento con nuestras peticiones. Todos quedaron encantados, así que si buscas un plan con los colegas o la familia, este es tu sitio.

Por supuesto, no todo fue perfecto. Algunos se quejaron del ruido de los aires acondicionados en ciertas habitaciones, lo cual puede ser un fastidio, especialmente si necesitas una noche tranquila. Aún así, los del hotel son conscientes y están trabajando en esas quejas. Aparte, el ternasco que sirven es una joya para los amantes de la buena comida.

Si buscas escaparte y disfrutar, ya sabes dónde ir.

Cuántas estrellas tiene el Hotel Rio Piedra

Ya te conté que el Hotel-Restaurante Rio Piedra es un sitio bastante chido para desconectar, ¿no? Este hotel de 2 estrellas está ubicado en Calle Monasterio de Piedra, 50210 Nuévalos, Zaragoza. Y lo mejor es que está a solo 2 km del Monasterio de Piedra. El lugar es súper tranquilo y está rodeado de paisajes espectaculares. Ideal si buscas relajarte un rato.

El desayuno te va a sorprender, es bastante variado. No es lo típico de un hotel de 2 estrellas, realmente hay de todo. Y la comida del restaurante... ¡Madre mía! Muy buena, de verdad. Tienen un menú para cenar con precios especiales para los que se alojan ahí. Aparte, el trato del personal es genial, son muy amables y los tendrás pendientes en todo momento. Gema es un encanto, siempre dispuesta a ayudar y que te sientas como en casa.

Las habitaciones son sencillas, pero están limpias y tienen todo lo necesario. Cama cómoda y baño completo, aunque la bañera tiene una mampara que se le complica un poco abrir. Pero bueno, son detalles que no arruinan la experiencia. Además, es perfecto para teletrabajar si te gusta cambiar de aires mientras trabajas, ya que hay buen ambiente. La ubicación no puede ser mejor y, sinceramente, lo recomiendo mucho, ya sea para unas vacaciones, un viaje en grupo o en pareja.

Y antes de que se me olvide, si te preguntas cuántas estrellas tiene el Hotel Rio Piedra, la respuesta es dos estrellas. Pero lo que importa es que el servicio y la calidad son de cinco, así que no te dejes llevar solo por los números. ¡Definitivamente volveremos!

Cuál es la historia del edificio donde se ubica el hotel

Mira, la verdad es que el Hotel-Restaurante Río Piedra se ha ganado unas palmas bien grandes. No fuimos a quedarnos allí porque teníamos una reserva por otro lado y, sorpresa: el propietario ni apareció. Pero estos tíos del Río Piedra fueron la caña. Se preocuparon de conseguirnos la llave y hasta trataron de localizar al dueño por si acaso. ¡Qué buena gente! Te deja una sonrisa en la cara saber que hay personas así.

Ya para el día siguiente, nos quedamos a comer ahí y, menuda maravilla. La comida es de lo mejorcito. No puedes salir de allí sin probar sus platos, son de calidad, bien presentados y te llenan la panza. Además, luego, remojarse en su piscina fue la forma perfecta de pasar la tarde. En serio: 1000% recomendable para un viaje con amigos o un plan familiar.

La última vez que estuvimos allí, nos alojamos en una habitación cuádruple superior y, en serio, las camas eran tan cómodas que no querías salir de ahí. La habitación estaba limpia y modernita, y el desayuno fue un festín. El personal siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte. Lo único que se puede criticar es que, por las paredes finitas, escuchabas hasta los ronquidos del vecino. Pero, ¡bah! Lo demás estaba tan bien que se te olvida.

Y si hablamos de sus vistas y ubicación, ¡madre mía! Estar cerquita del Monasterio de Piedra y las rutas de senderismo es un plus enorme. La piscina y el bar hacen que todo sea más chill. Perfecto para familias, incluso para las que ya no tienen críos pequeños, como nosotros.

Sobre la historia del edificio, se dice que el hotel está ubicado en un antiguo caserón del siglo XVIII. Han intentado mantenerle un toque rústico y vintage con esas habitaciones que dicen tener suelos de parquet, pero la verdad, algunos detalles se han quedado en el camino. Muchos esperan algo más bonito y cuidado, ya que las fotos no reflejan fielmente la realidad. Esa mezcla entre modernidad y lo clásico da un poco de sitio para la decepción, pero el personal y la comida hacen que todo eso se les perdone de alguna manera.

Está el hotel cerca de algún atractivo turístico

La verdad es que el Hotel-Restaurante Río Piedra no es nada del otro mundo: tiene 2 estrellas y sinceramente, el precio no es la gran cosa para lo que te ofrecen. Si estás buscando un chollo, quizás no sea tu lugar. Pero, hey, si lo que quieres es visitar el famoso Monasterio de Piedra, aquí estás a un paso. La ubicación es un punto fuerte, así que, por ahí, bien. El personal es bastante amable y correcto, te hacen sentir a gusto.

Pasamos un par de noches y la habitación estaba decente, amplia y limpia, con una cama de matrimonio gigante. Aunque, ojo, la cama supletoria era un verdadero desastre, el colchón era tan finito que parecía que el crío estaba durmiendo en el suelo. Pero, a pesar de eso, la experiencia fue buena. El desayuno estuvo genial, y la piscina también, muy bien cuidada, perfecta para relajarte sin sentir que estás en un hervidero de gente.

Y hablando del restaurante, aunque solo fuimos a comer, hay que darle su lugar. La calidad de la comida es bastante buena, con platos que van desde lo clásico a opciones más elaboradas. Eso sí, los precios son un pelín altos, pero la atención que recibes vale la pena. Te asesoran bien sobre qué pedir, así que no dudes en hacerles preguntas.

En cuanto a actividades cercanas, ¡sí que estás de suerte! Estás muy cerca del Monasterio de Piedra, así que puedes aprovechar y hacer una visita. La zona tiene su encanto, y si te gusta la naturaleza y un par de fotos chulas, no te vas a arrepentir de elegir este sitio.

Qué actividades se pueden hacer cerca del Hotel Rio Piedra

Mira, si buscas un lugar tranquilo, el Hotel-Restaurante Rio Piedra en Calle Monasterio de Piedra te puede venir bien. Estuvimos una noche en julio y la experiencia fue bastante agradable. Claro, es un hotel de 2 estrellas, así que no esperes lujos, pero tiene todo lo necesario para una estancia cómoda. Tiene párking gratuito, con acceso directo a la piscina, y las habitaciones son decentes, aunque la posición de la TV puede ser un poco enrrollada, porque está alta y resulta incómoda.

El buffet del desayuno es pequeño pero está bien, y si te apetece, puedes probar su carta gourmet en el restaurante, aunque los precios son un poco altos. Lo que sí te puedo contar es que la atención fue bastante buena, aunque tuvimos un pequeño drama con la ducha: el agua se salió por todas partes. Y el acceso es fácil, tienen ascensor, así que si vas con carrito o alguien que necesita ayuda, no hay problema.

Ya si hablamos de actividades cercanas, tienes un montón de opciones. Puedes hacer senderismo junto al río, que está bastante bien y te lleva hasta una cascada impresionante. También puedes sacar fotos en el pantano cercano o visitar el Monasterio de Piedra, que es un planazo. Si te mola, hay un balneario con aguas termales cerca también. Eso sí, el área de la piscina podría ser más segura: el acceso está abierto y no hay control, así que mejor mantén los ojos abiertos.

En fin, el hotel tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, pero si lo que buscas es tranquilidad y un buen sitio para pasar un par de días en familia o con amigos, puede que el Rio Piedra sea tu opción. Eso sí, tal vez la comida no sea el fuerte, ya que hay lugares más económicos para cenar por los alrededores.

El hotel dispone de restaurante

La verdad es que el Hotel-Restaurante Río Piedra tiene su encanto y algunos detalles que son un poco de flipar. Estuvimos en el Monasterio de Piedra, y, claro, decidir quedarnos a comer ahí fue una opción. La carta tiene variedad, pero cuidado, porque los precios son un poco altos. Si lo que buscas es una buena parrilla con comida típica, quizás dejes este sitio a un lado. A parte, el servicio estaba un poco estresado, y la verdad es que solo había tres mesas ocupadas en nuestro comedor. ¡Menuda forma de perder la atención al cliente! Nos liaron con la cuenta y, por ejemplo, cuando pedimos agua, pensábamos que era lo normal, ¿no? Pues nos trajeron una botella de 1 litro, y acabaron cobrándonos como si fuesen 50ml por persona. Esos detalles, ¡tío!, marcan la diferencia.

Hablando del hotel, nos alojamos allí el fin de semana. La habitación que nos dieron era un poco justa para tres personas, pero lo compensaban los trabajadores. Eran súper amables y atentos, y el menú que probamos estaba de lujo. Un menú de 25€ que me dejó bastante satisfecho, aunque hay que tener en cuenta que hay varios suplementos. El sitio estaba tranquilo, lo cual también es un plus si quieres desconectar un rato.

Ahora, no todo fue de color de rosa... Una experiencia muy desafortunada pasó con una habitación (la 114). Tenía un motor de la cámara frigorífica a un lado de la ventana que daba un ruido infernal, y no pude pegar ojo en toda la noche. ¡Qué rabia! Aún así, los cambiaron de habitación sin problema. Sin embargo, me parece fatal que tengan esas habitaciones asignadas sin aviso. En fin, la limpieza también dejó un poco que desear, tenía huellas de zapatillas en la ducha y pelusas por todas partes. Eso sí, las sábanas y toallas estaban muy limpias y suaves. Por cierto, la zona de la piscina es ideal para refrescarse y el desayuno era más que decente, con una variedad de quesos que me flipó.

Y para rematar, sí, el hotel tiene su restaurante. Aunque no estuve en el restaurante a la carta, los desayunos estaban de lujo, bien abundantes y variados. Así que, si al final decides quedarte, tienes donde probar comida rica, ¡pero cuida el tema de la cuenta!

Qué tipo de cocina ofrece

La verdad, si estás por Nuévalos, el Hotel-Restaurante Río Piedra es una parada obligatoria. La última vez que fuimos, nos encontramos con un ambiente súper tranquilo, perfecto para ir en familia. Cenamos ahí antes de visitar el curioso monasterio, y la experiencia fue de 10. Nos lanzamos a pedir unos torreznos y ternasco que estaban brutales, pero lo mejor fueron los postres, ¡qué delicia! Y para completar la noche, la camarera fue un amor, con un trato que hacía sentir como en casa. Sin duda, recomendamos este lugar a ojos cerrados. ¡Volveremos seguro!

Ahora, no todo es miel sobre hojuelas. He escuchado de alguna gente que ha tenido experiencias más bien chafas. Alguien se quejaba de la comida diciendo que era muy mediocre y que los precios estaban por las nubes. Cien euros por unos platos flojos y un vino no te lo quita ni el más bonito de los paisajes. Así que, aunque puede ser un buen sitio, hay que ir con cuidado. En este caso, más parece que se aprovechan de la cercanía al monasterio. La verdad es que si buscas calidad, quizá deberías pensártelo dos veces.

En el lado bueno, hay quienes han quedado alucinados con la comida, hablando maravillas del cochinillo a la canela y del ternasco de cordero, esto con un tinto de la tierra que promete. Vamos, que el restaurante tiene sus altos y bajos. Pero en general, parece que la comida tiene su encanto. Si lo que buscas es un lugar familiar con gastronomía local y casera, este sitio ofrece una cocina tradicional que vale la pena explorar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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