
Si andas por Cerler, tienes que darte una vuelta por La Borda del Mastín. Este sitio tiene su rollo, mezclando lo tradicional con un toque moderno y todo rodeado de esos picos del Pirineo que quitan el hipo. La comida está bien, pero tampoco te hagas ilusiones, no es la mejor que hayas probado. Eso sí, te va a salir más caro cada vez que vayas, y si vas con peques, olvídate de hacer cambios en el menú, aquí tienen bien claro lo que ofrecen. Pero la parrillada, el pato y la morcilla son cosas que no te puedes perder.
Además, el ambiente es bastante acogedor, de esos que te hacen sentir como en casa. Si te gusta el vino, puedes probar una buena selección de bodegas que tienen, lo único que te aviso es que el olor a comida se queda en la ropa, ¡así que prepárate! Cuando te acerques a C. Obispo, s/n, no olvides dejar hueco para la tarta de chocolate o la crema catalana, que son una delicia. Así que ya sabes, si te apetece un plan familiar en Cerler, La Borda del Mastín es una buena opción, aunque con sus cosillas.
La Borda del Mastín
Página web
Horarios La Borda del Mastín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| miércoles | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| jueves | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| viernes | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| sábado | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| domingo | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Borda del Mastín
Dónde se encuentra La Borda del Mastín
¡Ey, grupo! Si estáis pensando en daros un capricho después de un día de esquí, tenéis que hacer una parada en La Borda del Mastín, en C. Obispo, s/n, 22449 Cerler, Huesca. Este sitio tiene 2 estrellas en mi ranking personal y, de las tres paradas que hice por la zona, esta es la que me quedó en el tercer puesto, pero eso no significa que sea un mal lugar. ¡Nada que ver!
Empecé la cena con unos torreznos que estaban de lujo, les doy un 8/10 por lo bien fritos y lo sabrosos que estaban. Las verduras a la parrilla me parecieron bien, un 7/10, perfectas para desengrasar. Después, llegaron las chuletillas de cordero (lechal) que sí, eran de lechal, y se ganaron otro 8/10. Las manitas de cerdo fueron un poco decepcionantes, un 6/10 porque, aunque eso sí, en este tipo de platos ya sabéis que no encuentras mucho carne. Ahora, pasemos al servicio, porque aquí es donde brillan: ¡10/10! Sin quejas, todo rápido y muy amables.
Para el local, le doy un 8/10, con esa ambientación de montaña que te hace sentir como en casa. La relación calidad-precio es de un 7/10, te costará entre 30-40€ por persona, y ¿sabéis qué? El pan casero te lo cobran solo 0,30€, ¡increíble! Este es el sitio ideal para una Cena Apresquí o si solo queréis un buen rato con amigos charlando de lo que sea. Además, también tienen opciones vegetarianas como esas parrilladas de verduras que se ven de escándalo.
Resumiendo, si queréis buena comida, ambiente acogedor y un servicio que te haga sentir en casa, La Borda del Mastín es el sitio. Y ya sabéis, si queréis encontrarlo, lo tenéis en C. Obispo, s/n, 22449 Cerler, Huesca. ¡No os lo perdáis!
Qué tipo de cocina se ofrece en La Borda del Mastín
Ya te digo que La Borda del Mastín tiene momentos de gloria y otros que son un poco más... decepcionantes. Mira, hace un año comí ahí y todo estaba de lujo, así que creí que repetir iba a ser un “todo bien”. Pero, ¡sorpresa! Volví hace unos días y la cosa había cambiado a peor. Primero que nada, adiós al solomillo de la carta, y en su lugar te sacan una pieza de carne de 1,5 kg que, seamos sinceros, es un poco loco para una o dos personas. Y luego el pato, que debería ser un festín, parecía más bien un plato sin gracia. Intenté darle una oportunidad al plato de anguila, pero tampoco era nada del otro mundo. Ojalá puedan recuperar la calidad que sabían ofrecer.
Por otro lado, sí que hay quien ha tenido buenas experiencias. Unos colegas fueron por recomendación de TripAdvisor y no se lo podían creer. Pilaron un entrante para compartir, un par de carnes a la brasa (ciervo que combina con queso de cabra y conejo con alioli) y acabaron tan contentos. Ellos decían que el boniato les estalló en la boca de bueno, y los postres, ni hablar, que estaban de muerte. La cena les salió bastante bien de precio, entre 20-30 € por persona, ¡y con una atención de 10!
Otros, en cambio, han encontrado un mix. Las camareras son bien majas y los entrantes, como los caracoles y las vieiras con salsa de chuletón, que dicen que estaban riquísimos. Pero cuando llegó el chuleton, se escucharon llantos: un buen trozo pero era como masticar goma, una decepción total. Por suerte, la camarera fue comprensiva y no te cobraron el kilo entero de la carne. Lo bueno fue la sangría y el postre de chocolate que compensaron un poco la experiencia.
Y para responder a tu pregunta, en La Borda del Mastín ofrecen una mezcla de cocina tradicional aragonesa, con un toque moderno, pero hay que tener cuidado, porque a veces aciertan y otras no tanto. Así que si vas, ve con la mente abierta y el estómago listo para lo que se ofrezca ese día.
Es necesario hacer reservaciones para comer en La Borda del Mastín
Y bueno, si estás buscando un lugar que te deje sin palabras, La Borda del Mastín es el sitio. Cinco estrellas por todos lados. Este lugar en Cerler no solo es espectacular, sino que la atención está de lujo. Las chicas que atienden son un encanto y saben hacer unas recomendaciones que son pura bomba. Las zamburiñas a la brasa son un must, de verdad que no te las puedes perder. Y la comida en general, todo brutal. ¡Felicidades al equipo! Sin duda, tenemos que volver.
Ahora, si hablamos de la chuleta de ternera, eso es otro nivel. Está en su punto, así que te aseguro que no te dejará indiferente. Y ni hablar del servicio, siempre atentos y amables. Aquí puedes disfrutar de platos originales y productos de primera. Prepara la billetera porque el precio se mueve entre 60-70 € por persona, pero vale cada céntimo. Este sitio ha ganado su fama a pulso, y es fácil ver por qué.
También es un lugar donde puedes degustar buenos productos locales. Las carnes y las verduras al punto justo son la especialidad, y ni hablar de las setas. ¿Quieres algo contundente? Pide las migas o el revuelto de morcilla, son una delicia. La experiencia no solo es rica, sino también acogedora. De ahí que en mi segunda visita quedé igual de satisfecho que la primera. La presentación de los platos y su sabor inmejorable son un combo perfecto. Ah, y déjale espacio al postre, porque tienen sorpresas que ni imaginas.
Quizás te estés preguntando si necesitas reservar para comer en La Borda. Pues, te cuento que es muy recomendable hacerlo, especialmente si vas en fin de semana. Se llena bastante y, si no quieres quedarte sin tu mesa, mejor asegúrate de tenerlo. La buena noticia es que, una vez dentro, disfrutarás de un ambiente que mezcla comodidad y buena onda, ideal para disfrutar con amigos o en pareja. ¡No dejes pasar la oportunidad y ve a probarlo!
Qué platos son recomendados en La Borda del Mastín
Y, la verdad, si habías pensado en un plan para después de la ruta de las tres cascadas, no dudes en parar en La Borda del Mastín. Sin reserva y aun así, nos metieron a comer. Un lugar muy acogedor donde puedes relajarte y disfrutar de un buen rato. La atención es de primera, con tres camareros que parecen saber exactamente lo que necesitas. Nos hicieron unas recomendaciones sobre el vino y, ¡vaya acierto, colega!
En cuanto a la comida, no probamos las migas ni el arroz meloso, pero lo que sí que llevamos a la boca fue la carrillera y el solomillo de ternera. La carrillera, de 10, pero el solomillo se me hizo muy pequeño comparado con lo que suelo comer en mi tierra, por Ávila y Andalucía. Si pasas por ahí, no dejes de pedir la crema catalana, que está de vicio. Y un plus: pedí un cortado y nos lo invitaron, ¡qué generosidad!
Para que te hagas una idea, salimos a 42,50€ por persona. La comida es de calidad, el ambiente es genial y el servicio, impecable. Si vuelvo a Cerler, no tengo dudas: vuelvo a repetir. Y ya que estamos, si te preguntas qué platos son recomendados en La Borda del Mastín, apúntate: migas, arroz meloso, carrillera, solomillo, tarta de chocolate, crema catalana y torreznos. ¡No te lo puedes perder!
Cómo es el ambiente de La Borda del Mastín
Y, hablando de La Borda del Mastín, tenías que ver lo que vivimos allí. De verdad, le pongo una 5 estrellas porque nos gustó todo: la comida, el servicio, ¡todo! El personal es atento y profesional, se nota que tienen ganas de hacerlo bien. El sitio es amplio y acogedor, ideal para relajarse después de una buena ruta. Nos sorprendieron con un nuevo plato: ensalada de tomate rosa con sandía y crema de mejillones en escabeche. Suena raro, pero está de rechupete, aunque yo le habría metido unas lascas de sal para realzar el sabor. De segundo, la chuleta estaba al punto y sabrosísima, y con las verduras a la llauna como guarnición, ¡deliciosas! Bueno, salvo la zanahoria, que era un ladrillo, pero bueno, uno no puede tenerlo todo. Y el postre, una crema catalana raruna pero rica, porque era de crema de avellanas. Para acabar la botella, un par de chupitos por cuenta de la casa. ¡Eso sí que se agradece!
Si buscas un lugar recomendable después de una jornada de senderismo por las Tres Cascadas, este es tu sitio. El precio por persona ronda entre los 50-60 €, y créeme que no te vas a arrepentir. La comida es un 5, el servicio un 5, y el ambiente también un 5. Hablando de ambiente, es ideal para grupos grandes o pequeños, y el nivel de ruido es bajo, así que puedes charrar sin problema.
Hay cosas que no se pueden perder, como ese tiramisú de turrón, que es pura locura. Una 'pega' sería la cabeza de cabra disecada colgando en la pared, para mí, que la cambien por un cuadro. El ambiente es muy bonito, acogedor y el trato es amable, como estar en casa, pero con mejor comida. Si te gusta la buena comida local y disfrutar de una compañía chida, La Borda del Mastín tiene todo lo que buscas.
Hay opciones de menú para niños en La Borda del Mastín
Este año, la Borda del Mastín no falló. Desde que vamos a Benasque cada año, es parada obligada. 5 estrellas, y eso que tuvimos un pequeño drama con la reserva. Pero, la verdad, lo solucionaron de diez y con una sonrisa. Eso se merece un aplauso, ¿no? Así que aquí estaremos, regresando año tras año, porque el sitio es un clásico que nunca decepciona.
La vez que fuimos sin reserva, llegamos justitos y tuvimos la suerte de conseguir mesa. El salón es una maravilla, con cocina abierta incluida. Eso sí, prepárate para el olorcillo a comida que se queda en la ropa. Vayas donde vayas, no vas a pasar desapercibido. El trato fue super ameno, siempre con buen rollo y dispuestos a ayudarte en todo. La comida estaba bien rica, el precio es razonable, aunque el postre desestructurado, meh, no me mató. Y el vino... bueno, tampoco fue para tirar cohetes. Pero lo demás, ¡un acierto!
El espacio es más pequeño de lo que parece, con unas catorce mesas. Así que si piensas ir en temporada alta, ¡haz reserva! Te lo digo por experiencia. Mi pareja y yo pedimos un par de primeros que estaban de lujo: un revoltijo de morcilla y setas (qué locura) y unas verduras a la brasa con salsa romesco que ni te cuento, ¡delicias en cada bocado! Luego, el chuleton que pedimos para compartir era un trozo de carne enorme y estaba en su punto. La cantidad fue más que suficiente, aunque mi estómago dijo "basta" antes de probar el postre. Mi pareja sí se atrevió y pidió una tarta tibia de chocolate que, aunque no tenía el corazón cremoso, estaba riquísima. Esa espera entre los segundos y los postres fue un poco larga, pero por lo demás, se lo perdono.
Y para los que se preguntan si hay opciones de menú para niños en La Borda del Mastín, la verdad es que no tengo esa info específica. Te recomiendo que llames directamente, pero estoy seguro de que allí te arreglan algo para los más pequeños. Al final, lo importante es disfrutar la experiencia y la buena comida. ¡No dejen de ir!
La comida en La Borda del Mastín es adecuada para veganos o vegetarianos
Y así, sin más, te cuento que La Borda del Mastín es un lugar que se merece todas las estrellas que le han dado. Antes que nada, ¡reserva ya! Si piensas en ir a cenar a Cerler, ir sin reserva es como adentrarte en un laberinto sin mapa, puede ser frustrante. El ambiente es encantador, y la atención al cliente, de verdad, es de las mejores que he visto. 4 estrellas por comida, 5 por el servicio y 5 por el ambiente. Solo eso ya habla por sí solo.
La comida, aunque un pelín más cara de lo que esperábamos, vale la pena. 60-70€ por persona te la juegas probando platos como las virutas de solomillo y el ciervo. Aunque la relación calidad-precio puede parecer un poco elevada, si buscas algo más casero, no está nada mal. Y la presentación de los platos, super top. Es de esos sitios donde te das cuenta de que el cariño en la cocina se nota.
Pero, ¿quieres saber lo mejor? La calidad de los productos. La cocina es de lujo, y el trato, inmejorable. Tienen una carta llena de materia prima de la zona, y los entrantes son un viaje. No te pierdas la ensalada de trucha con manzana y kimchi y el boniato a la ceniza, de verdad, es un MUST. El ciervo con queso de cabra y el pollo marinado a la brasa son infalibles. Aquí se siente que han dado en el clavo, y difícil no repetir.
Vale, y ya que hablamos de todo esto, me surge una pregunta común: ¿la comida en La Borda del Mastín es adecuada para veganos o vegetarianos? La verdad, aunque hay platos espectaculares, está bastante centrado en carnes y platos más carnivoros. Así que si eres vegano o vegetariano, puede que no encuentres muchas opciones. Pero siempre puedes preguntar al personal, que suelen ser amables y ayudarán en lo que puedan. ¡Ya me contarás qué tal te va!
Hay una buena selección de vinos en La Borda del Mastín
Ya te digo que La Borda del Mastín es el lugar donde mejor hemos comido en nuestras vacaciones. Cinco estrellas, sin duda, pidas lo que pidas, te va a encantar. El local es amplio, con esa decoración de piedra que te hace sentir en un refugio de montaña y, encima, tiene una chimenea central que es una pasada. Y ni hablar del servicio, rápido y con un trato que te hace sentir como en casa. Los platos son de diseño y todos son abundantes y deliciosos, así que no te preocupes por quedarte con hambre. Y los postres… menuda locura, pedimos todos los que tenían y elegir uno favorito, ¡imposible!
Ya que hablamos del servicio, la camarera, Carla, es un encanto, y el resto del equipo se mueve como un reloj suizo. La comida tiene un nivel impresionante: la sopa de cebolla, las virutas de solomillo, el entrecot y la alcachofa confitada, todo está brutal. Y claro, los postres son otro nivel, desde la piña con helado hasta la crema catalana, todo lo que pedimos estuvo excelente. Déjate llevar por las recomendaciones del personal, porque saben lo que hacen.
Si vas, toma nota: reserva siempre antes de ir, mejor unos días antes, porque el lugar se llena. A mí me sorprendió todo lo que probamos, y mira que pedimos platos típicos de la zona, como arroz meloso y albóndigas de ciervo, ¡muy recomendable! Además, el precio es más que justo, oscilando entre 20 y 60 €, dependiendo de lo que pidas. Te aseguro que no hay queja del ambiente ni del servicio, todo fluye genial y sin esperas.
Y volviendo a la pregunta del millón, sobre la selección de vinos en La Borda del Mastín, aunque no se mencionó específicamente, es un sitio que cuida mucho la calidad de toda su oferta. Así que no me extrañaría que tengan una buena variedad de vinos bien seleccionados para acompañar tus platos, porque con ese nivel de comida, seguro que saben lo que hacen en la bodega también. ¡Anímate y ve por tu cuenta a comprobarlo!
Se recomienda probar la tarta de chocolate o la crema catalana
Te cuento que en La Borda del Mastín la experiencia fue increíble, de verdad. 5 estrellas por lo bien que nos atendieron tanto por teléfono como en la sala, siempre con una sonrisa y una buena onda. La carta no es muy extensa, pero hay de todo un poco, sobre todo de primeros platos y carnes a la brasa que te dejan con ganas de más. La presentación del emplatado está bien, aunque a veces menos es más, ¿sabes? Y no te olvides de pedir un vino de Somontano, que no decepciona. Sin duda, volveré.
La comida me sorprende en cada visita. Todo estaba buenísimo, desde los torreznos hasta la sopa de chocolate blanco con frutos rojos que es una pasada. Y el precio es muy bueno para la calidad que ofrecen, entre 20 y 30 euros por persona. El ambiente es acogedor, ideal para una cena relajada, y el servicio, simplemente excelente. Así que si buscas un plan chido, este es el lugar.
Luego probé las carnes a la brasa y, wow, ¡qué delicia! La selección de vinos es buena y te aseguro que disfrutas de un momento tranquilo y agradable. ¿Y te digo algo? Las alcachofas son un must. También el arroz y el cordero son para repetir sin dudarlo. En mi experiencia, el servicio siempre ha sido super rápido y cordial, incluso si no llevas reserva.
Y ya que hablas de postres, te recomiendo que no te vayas sin probar la tarta de chocolate. La crema catalana también tiene su encanto, pero la tarta te hará querer más. Así que sí, ¡ambos son una buena opción! Pero si tienes que elegir, la tarta es un verdadero puntazo.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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