
Si te encuentras dando una vuelta por Roda de Isábena, no puedes perderte La Colomina. Este restaurante es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida casera, hecha con ingredientes frescos y de calidad. Imagínate llegando después de visitar la Catedral de San Vicente y que te atiendan con una charla amena mientras te sirven agua fresquita de la nevera… ¡Todo un lujo! Cuando llega el momento de la comida, prepárate para hincarle el diente a esas judías de cosecha propia, carne del ganado de la familia y un vino casero que quita el hipo.
La Colomina tiene ese rollo auténtico y acogedor que te hace sentir como en casa. Con opciones que van desde gambas jugosas hasta guisos sorprendentes, tu estómago va a estar más que feliz. Y no te olvides del postre: un flan delicado o unas natillas caseras son el broche perfecto para acabar la experiencia. Si buscas un sitio donde la comida y el trato se sientan como un abrazo, ¡éste es tu lugar! Asegúrate de reservar, que la popularidad se nota y no querrás quedarte sin tu mesa.
La Colomina
Página web
Horarios La Colomina
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–20:00 |
| martes | 9:00–20:00 |
| miércoles | 9:00–20:00 |
| jueves | 9:00–20:00 |
| viernes | 9:00–20:00 |
| sábado | 9:00–20:00 |
| domingo | 9:00–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Colomina
Dónde se encuentra La Colomina
¡Tío, déjame hablarte de La Colomina! Este restaurante que encontramos en Diseminado Mont de Roda, s/n, 22482 Roda de Isábena, Huesca, fue un acierto absoluto. La verdad es que caímos ahí por casualidad, porque en los otros dos lugares donde llamamos, no había sitio. Y menos mal, porque lo que nos encontramos fue una joya. Aquí no hay menú cerrado, lo que hay cada día es lo que te vas a comer, así que ¡ojo con eso!
La comida es muy, muy buena, nada de esas cosas raras que te sirven en otros sitios. Aquí todo es honesto y casero. Pedimos cinco platos (sí, repitimos los que nos fliparon), postre y café, y todo por solo 25€ por persona. Te lo digo de verdad, es un sitio para no perdérselo. Y por cierto, la dueña, Gloria, es un encanto. Nos hicieron sentir como en casa, y te juro que la tortilla de patatas de ella es para llorar de lo buena que está.
Y si vas con tus peludos, ¡no hay problema! Nos pusieron en un sitio genial para que estuvieran cómodos. El ambiente es familiar y acogedor, y la atención es de 10. Además, cuando fuimos, estaban un poco desorganizados, pero el trato fue tan cercano que nos olvidamos de eso. Lo mejor es el aparcamiento gratuito, así que no tendrás que preocuparte por dónde dejar el coche.
Así que ya sabes, si te preguntas dónde se encuentra La Colomina, está en Diseminado Mont de Roda, s/n, 22482 Roda de Isábena, Huesca. ¡No te lo pierdas, amigo! Te va a encantar.
Qué tipo de comida se ofrece en La Colomina
Y hablando de La Colomina, menuda joyita nos encontramos en medio de la nada, en la Diseminado Mont de Roda, s/n, 22482 Roda de Isábena, Huesca. Este sitio tiene 4 estrellas y ya ves, es una auténtica maravilla. Tienen un menú cerrado que no deja indiferente a nadie, te van sirviendo hasta cinco platos, ¡incluyendo postre y café! Y no te lo pierdas, que con el café te sirven un poco de vino dulce y chupitos. El servicio es súper amable, te hacen sentir como en casa. La verdad, lo encontramos de casualidad y fue un acierto total, no hay más.
Si eres de los que prefieren algo familiar, aquí es como comer en casa. Te tratan con mucho corazón y la comida es abundante y riquísima. Lo mejor es que no hay carta, te traen lo que han preparado ese día, y si tienes alguna preferencia, se hacen de todo para que comas a tu gusto. Eso sí, ¡mejor reservar! Así tienen todo listo para ti. Repetir y volver a ir es un hecho. Aquí, la comida es de 5 estrellas, el servicio también y el ambiente es muy acogedor.
Si te gustan los detalles, puedes probar su famosa Tortilla de Patatas, el Cordero Al Horno, las Natillas Caseras y el Guiso de Cordero. El nivel de ruido es muy bajo, así que es un sitio perfecto para charlar tranquilamente. Y lo mejor, no tendrás que esperar, hay muchas plazas de aparcamiento y es gratuito. Google te lleva bien, así que no hay excusa. Además, tienen una capilla familiar que merece la pena visitar, se nota el buen rollo y los valores que se están perdiendo últimamente. ¿Y si vas con peques? ¡Perfecto, ellos son bienvenidos!
Ahora, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Colomina? Pues lo que vas a encontrar son platos tradicionales, caseros, nada de ingredientes raros. Aquí se cocina a la antigua, como en casa, y te aseguro que no saldrás con hambre. Con buenos ingredientes, buen pan, vino, postre y un licorcito al final, ¿qué más se puede pedir? ¡Menuda experiencia!
Qué ingredientes se utilizan en los platos del restaurante
Te digo que si tienes la oportunidad de ir a La Colomina, no lo dudes. Estuvimos allí hace unos días y, te lo juro, es un sitio pintoresco por fuera que te sorprende en el interior. ¿La atmósfera? Una mezcla de acogedora y familiar que te hace sentir como en casa. Eso sí, ve con ganas de comer, porque el menú es cerrado y no hay carta. Pero tranquilo, el precio son 20€ y te quedas como nuevo. Si hay algo que no te apetece, ellos se esfuerzan en hacerte sentir bien y te ofrecen alternativas. Un buen rato para disfrutar de buena comida sin complicaciones.
La cocina es honesta y con productos naturales. No sabes qué esperar, pero eso es parte de la magia. De las siete personas que éramos, ¡a todos nos encantó! Te traen un primer plato que habitualmente incluye una tortilla de patata, rebanadas de pan con tomate y jamón como los que te hacía tu abuela. Solo de acordarme, se me hace la boca agua. El segundo plato ya es una sorpresa cada vez, y los postres son caseros y riquísimos. La chica que nos atendió fue un encanto, siempre intentando hacernos sonreír.
Y si esperas un servicio estirado o un ambiente de lujo, olvídalo. Aquí es todo sencillo y muy cercano, como una comida en familia. Llama para reservar porque suele llenarse. Sin duda es un sitio recomendable si eres de los que disfruta comer bien y a buen precio. Y por cierto, toda su comida utiliza ingredientes de proximidad, incluso algunos son propios de la zona. Casi todo es tradicional y abundante, perfecto para esos días en que estás muerto de hambre.
Ahora, sé que hay opiniones diferentes y hay quien no le ha dado buena puntuación. Algunos piensan que el sitio es tenebroso y que la comida no vale lo que cuesta. Pero créeme, eso es un punto de vista. Si lo que buscas es un lugar donde se cuide lo casero y la comida de la tierra, aquí lo encuentras. A finales de cuentas, todo depende de lo que cada uno valore en una experiencia gastronómica.
Es necesario reservar mesa en La Colomina
La Colomina, la verdad, es que nos dejó con un sabor agridulce. Caímos por casualidad, atraídos por las reseñas, y me parece que estas no reflejan bien la realidad. La relación calidad-precio es un desastre, con precios entre 20 y 30 € por persona que no te lo justifican del todo. La comida, regular, el servicio un poco mejor, pero el ambiente... ¡uff! Mucho que desear. Fuimos de vacaciones, y poner una crítica así me da pena, pero es lo que hay.
Por otro lado, hay quien ha tenido una mejor experiencia. Otros comentan que la comida es casera y abundante. No hay menú fijo, sino que te van sacando según lo que cocinen ese día. Esto puede sonar a lotería, pero hay quienes se han llevado sorpresas muy agradables. Aparentemente, por 20 €, puedes comer en un lugar pintoresco que, aunque un poco tenebroso por fuera, tiene su encanto.
Y ojo con lo que dicen sobre el trato. Un grupo mencionó que la atención fue muy familiar y amable, un punto importante cuando comes fuera. Les servían platos variados: consomé, tortillas, gambas y mucho más, y hasta les dejaron las botellas de chupito para que siguieran disfrutando. Con eso sí se puede salir satisfecho, ¡y ni hablar de la relación calidad-precio en ese caso!
Ahora, para aquellos que se lo estén preguntando: ¿Es necesario reservar mesa en La Colomina? La verdad, parece que conviene hacer una reserva. Aunque no hay eventos especiales, la experiencia de muchos indica que si vas con grupo o en temporada alta, asegurarte un espacio es una buena idea. No querrás quedarte con hambre, así que ¡mejor prevenir que lamentar!
Qué platos destacados puedo encontrar en el menú de La Colomina
Y ya te digo, si estás pensando en dónde comer, La Colomina es la bomba. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón: es como comer en casa de la abuela, pero en un entorno que tiene su propio encanto. La comida es casera y hecha con tanto amor que te hará sentir como si estuvieras en una casa de campo tradicional. Por solo 20 €, te ponen un menú sorpresa que te deja lleno hasta decir ¡basta! Olivas negras, tortilla de patatas, jamón, cordero... Te van a hacer feliz a cada bocado.
Vamos, que lo de que el trato es familiar no es broma. La atención es excelente y cercana, y tienes que hacer reserva porque se llena rápido. Olvídate de horas de espera, eso aquí no va. Tienes un montón de plaza para aparcar y, en serio, el ambiente es perfecto para despreocuparte y disfrutar de una buena charla con los amigos mientras te pegas un festín.
Y hablando del festín, la comida es espectacular. ¡Es un acierto seguro! Solo con que vayas con hambre vas a salir rodando. Lo que te ponen es un despliegue de comida del lugar. Desde el pan con tomate con jamón que está de escándalo, hasta la carne guisada y unas natillas caseras de locura. Si te gusta la tortilla de patatas, aquí te la hacen increíble.
Si te preguntas qué platos destacados puedes disfrutar en el menú de La Colomina, lo tienes fácil: arroz meloso de conejo, llonganisa, brócoli, ese cordero que ya te mencioné, y un postre de crema de yogur con miel que es para chuparse los dedos. Así que ya sabes, no te lo pienses más y hazte una visita. ¡No te vas a arrepentir!
Cuáles son los ingredientes destacados que se utilizan en los platos de La Colomina
A ver, si estás cerca de La Colomina en Roda de Isábena, no te lo pierdas. Este sitio tiene todas las cartas a su favor: 5 estrellas por su buena comida y un trato cercano que te hace sentir como en casa. Aquí no hay carta. ¡Te traen un menú degustación de comida casera y de lo que tengan fresco según la temporada! Así que asegúrate de ir con hambre, porque las raciones son generosas. Nada de quedar con ganas, aquí sales bien satisfecho.
Es un sitio de toda la vida, ya te lo digo, y si andas por la zona, es una parada obligada. Aunque el menú va cerrado, lo que te ponen es 100% casero y no te decepcionará. A mi niña le encantó el lugar, así que esos detalles siempre cuentan. En cuanto a precios, estás entre 20 y 30 € por persona, que está muy bien. Y si te preocupa dónde dejar el coche, no hay problema, que hay muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito.
Claro, no todo es perfectísimo. Alguna gente se ha quejado de que no hay opción de elegir, y en una ocasión, les sirvieron un plato de patatas fritas muy aceitosas y un lomo de cerdo algo pasado… Así que, si eres de los que le gusta tener todo controlado, puede que te frustre un poco. Pero si vas con mente abierta y preparado para probar de todo, la experiencia puede ser bastante buena.
Y a los que buscan un sitio acogedor y pintoresco, este es el lugar ideal. Es una masía donde las dueñas se esfuerzan en sacar lo mejor de la cocina local. En la mesa suelen servir longaniza, gambas a la plancha, guiso de cordero y postres como crema de yogur. Todo con ingredientes frescos y de temporada. Así que ya sabes, si te gusta lo casero y el factor sorpresa, ¡este lugar es un must!
Qué bebida se recomienda para acompañar la comida en La Colomina
Tío, si estás buscando un lugar donde comer bien, La Colomina es el sitio que necesitas. Este restaurante, que tiene más historia que muchos de nosotros, está en una casona del 1724 que, por cierto, está muy bien cuidada. Entra y flipas con el ambiente: esas paredes de piedra y el techo abovedado te transportan a otra época. Pero no creas que vas a ver a la camarera vestida de otra época, no. Aquí están los de hoy, pero con el corazón en el pasado, trayéndote una comida que es simplemente espectacular.
La calidad y cantidad de la comida son impresionantes, y el servicio... ¡ni se diga! Los camareros y la cocinera son súper atentos con todos los comensales. Te vas a sentir como en casa, pero con un menú que te deja sin palabras. Ah, y lo mejor: no hay carta. Te van sacando platos y, si te gusta, pues ¡repites! Así que prepárate para una fiesta de sabores: desde un plato de queso buenísimo hasta una tortilla de patata que quita el sentido. Y eso sin mencionar los guisados de revollones y unas costillas a la brasa que te harán pedir otra ronda. Todo esto a un precio más que asequible, unos 20€ por cabeza.
Si te preguntas qué bebida acompaña todo esto, pues aquí no escatiman: tienes vino rosado suave hecho por ellos y un vino tinto de Somontano de 14°. Un par de jarritas de agua y gaseosa para refrescar, y al final, un café o un cortado para rematar. Y si eres de los que les gusta el chupito, te dejan elegir entre varios orujos. Así que sí, es un festín.
El lugar está un poco apartado, entre Graus y Roda de Isábena, pero la comida y el ambiente valen cada minuto del viaje. Solo asegúrate de reservar y venir sin prisa, porque te vas a estar ahí disfrutando al menos un par de horas. Y ya te digo, vuelvo siempre que estoy en la zona. Además, ¡tienen animales! Caballos, cerdos, gallinas... ¡una experiencia rural total!
Cómo es la atmósfera del restaurante La Colomina
Te cuento que La Colomina es de esos sitios que bisagra entre lo inesperado y lo espectacular. Te sientas y, sin necesidad de mirar carta, la camarera empieza a traerte un festival de platos. Así, sin más. Primero, pan con jamón. Luego, te llegan unos macarrones boloñesa que ni te imaginas que pueden ser tan buenos, y la tortilla de patatas es otro nivel. Un toque de carne de corzo que, si no te mola, no te preocupes, que te preparan unas costillas de cordero que son para llorar de lo ricas que están. Todo esto por solo 25€ por persona, bebida incluida, y no escatiman: el vino es de la casa y está bien bueno. También tienes postre, helado de turrón, y un café para rematar. Es como un banquete en familia sin salir de tu casa.
La experiencia que te llevas es única. Es un sitio ideal para ir con niños, ya que tienen espacio para que jueguen afuera. Y ojo, porque aquí no hay cobertura. Lleva efectivo si no quieres quedarte con las ganas de disfrutar todo lo que ofrecen. Los platos son abundantes y el servicio es amable, vale, puede que un poco lento, pero lo que importa es que te sientes bien acogido y satisfecho con todo lo que comes.
Ahora, hablemos del ambiente. La primera impresión puede ser rarita, entras y parece más una granja vieja que un restaurante. Pero cuando llegas a la sala, se convierte en un lugar acogedor, tipo cueva, con ese calorcito que te abraza. ¡Y el trato! La dueña es un amor, te hace sentir como en casa. Así que, si pasas por Roda de Isábena, ni dudes en hacer una parada. Te prometo que no te vas a arrepentir.
Qué postres ofrece La Colomina
La Colomina, donde parece que la experiencia depende del día. Esta Semana Santa fuimos a comer y, la verdad, fue un desmadre total. Raciones escasas, servicio lamentable y, para colmo, nos costó 3 horas y media salir de allí todavía con hambre. O sea, una tortilla fina para seis personas y el arroz, una cuchara por cabeza. ¿Y el cordero? Ni lo viste, colega. Algunos dicen que, aunque el menú es sorpresa y solo puedes comer lo que te ponen, por 25€ tienes cuatro platos más postre. La comida es todo casera y de buen rollo. Pero, ojo, hay quien se ha sorprendido con el yogur casero con miel y su tortilla. El arroz con pollo y los langostinos también llevan buenas críticas. En cuanto al rollo del aparcamiento, tampoco está mal, hay plazas libres y gratis.
Pero, por otro lado, hay quienes se han llevado una decepción. El sitio no tiene buena pinta por fuera y, aunque el interior está decentillo, el olor a animal puede ser un poco chocante. Salimos a 25€ por cabeza y, para lo que comimos, no merece la pena. Dicen que el estofado de carne es demasiado fuerte de sabor y que no está bien tratado. En general, no es un lugar para repetir.
Y otros se lanzan a decir que está sobrevalorado. ¡Que ni se te ocurra ir! Aseguran que esas 4.4 estrellas son pura fachada, solo un truco para atraer incautos. El servicio puede ser amable, pero aquí la calidad brilla por su ausencia. Cuidado con las reseñas positivas, algunas son puro timo. Me detuve allí buscando una opción en la carretera, y la verdad, fue uno de los peores errores que he cometido.
Sobre los postres, me dicen que algo tendrás, pero no esperes maravillas. Al menos el famoso yogur casero y el postre del día el que sea, podrían ser la única salvación después de tanta decepción. En fin, que si buscas un buen lugar, mejor sigue buscando.
Está La Colomina cerca de la Catedral de San Vicente
¡Tienes que escuchar esto sobre La Colomina! Es un sitio que merece la pena. La primera vez que fuimos, nos miramos entre todos y dijimos: “esto es lo que buscamos”. El trato es familiar y la comida, ¡uf!, simplemente brutal. Te aseguro que ni se te pasa por la cabeza salir con hambre porque son platos abundantes. Te pueden traer hasta 7 platos diferentes, y la calidad es increíble, todo a un precio de risa, ¡solo unos 20€!
El ambiente es súper tranquilo, casi como un viaje al pasado. Te sientes en un lugar realmente auténtico, lejos del bullicio. La familia que lo lleva se preocupa porque todo esté a tu gusto, son gente súper amable, siempre atenta a que no te falte nada. Lo mejor es que el menú es cerrado, así que te comes lo que han cocinado ese día, pero te prometo que no te decepcionará. Desde embutidos caseros hasta cordero a la brasa. ¡De locos!
La última vez que fuimos, éramos 13 personas y los propietarios hicieron todo lo posible para hacernos un hueco a pesar de avisar en el último minuto. Es un lugar acogedor y sin lujos, pero el trato es excepcional. Tanto que hasta se preocupaban por nuestros hijos y les ofrecían platos adaptados. No podíamos creer lo bien que nos cuidaron. La longaniza, las gambas a la plancha y ese yogur de crema son un must, lo mismo que el vino D.O. Somontano.
Ah, y una cosa más: si pensabas que La Colomina está cerca de la Catedral de San Vicente, para nada. Coge el coche, porque está en la montaña, en Roda de Isábena. Pero vale cada minuto de viaje. Así que ya lo sabes, si quieres un plan top, ya sabes a dónde ir. ¡No te arrepentirás!
Se puede disfrutar de una experiencia gastronómica informal en La Colomina
Entonces, te cuento sobre La Colomina, ese restaurante que está en Diseminado Mont de Roda, s/n, 22482 Roda de Isábena, Huesca. La verdad es que me sorprendió, ¡tiene 5 estrellas! Cuando te sientas, el personal es súper cercano y enseguida te cuentan qué platos tienen ese día. Si hay algo que no te mola, no hay problema, te lo adaptan. Eso se agradece un montón.
Los platos son una pasada, bien de comida tradicional y las raciones son muy abundantes. En nuestra visita, nos pusimos hasta las trancas con una tortilla de patatas entera, pan con tomate y jamón, arroz con conejo, langostinos, conejo a la brasa y longaniza a la brasa. Todo estaba increíble. Y espera, que lo mejor de todo: ¡todo esto, con bebidas, postres y café, ¡por solo 20€! Un chollo, ¿no?
Así que la pregunta del millón: ¿Se puede disfrutar de una experiencia gastronómica informal en La Colomina? La respuesta es un rotundo sí. Puedes ir con colegas, disfrutar de una comida rica y en un ambiente relajado. No hay nada de pretensiones, solo buena onda y comida bien hecha. Si quieres un plan relajado y sabroso, este es el sitio. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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