
Si estás por Huesca y buscas un buen sitio para comer, La Trastienda UltraBarinos en la Pl. Luis López Allué es una parada obligatoria. Con su cocina mediterránea y española, aquí puedes disfrutar de tapas generosas, como patatas bravas, laing casero y su famosa cebolla caramelizada. Además, no te olvides de probar su vino, que siempre está a la altura.
El ambiente es bastante agradable, perfecto para compartir unas cañas con amigos. Aunque el servicio puede ser un pelín lento, la amabilidad del personal compensa. Eso sí, ten en cuenta que los precios pueden estar un poco elevados, pero vale la pena por la experiencia. Si te gustaría saber más sobre horarios o reservar para grupos, puedes llamar al 974 39 41 00. ¡No dudes en visitarlo!
La Trastienda UltraBarinos
Página web
Horarios La Trastienda UltraBarinos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 17:00–23:00 |
| martes | 17:00–23:00 |
| miércoles | 17:00–23:00 |
| jueves | 17:00–23:00 |
| viernes | 11:00–16:00, 17:00–23:00 |
| sábado | 11:00–16:00, 17:00–23:00 |
| domingo | 11:00–16:00, 17:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Trastienda UltraBarinos
Dónde se encuentra La Trastienda UltraBarinos
¿Conoces La Trastienda UltraBarinos en Pl. Luis López Allué? Si no, deberías darle una oportunidad. Está justo al ladito de la oficina de turismo, así que si estás por el centro de Huesca, te queda de lujo. Con una buena variedad de tapas y un ambiente bastante majo, es un sitio que, aunque no es un "must" del lugar, sí que entra bien si te apetece picar algo.
Ahora, hay que ser claros, el servicio puede ser un poco lento, pero si te decides por las bravas, ¡ya tienes medio éxito asegurado! Y si quieres darle un toque más cañero, los huevos rotos son una elección que no te va a fallar. En cuanto a birras, te vas a quedar contento: la pinta a 2,2 € no está nada mal. Pero ojo, si vas a almorzar, ten en cuenta que cierran a las 15:00.
Las croquetas también están bien, pero no esperes que sean caseras. Sin embargo, las han logrado bastante. Y la tostada “serranita”, aunque el pan es un acierto total, el jamón no es ibérico como decían y el solomillo estaba un pelín pasado. Pero bueno, hay que hacer concesiones a veces. El ambiente es chido, perfecto para ir con amigos a tapear, y aunque solo había una camarera cuando fuimos, se movía de muerte.
Así que ya sabes, si te preguntas ¿Dónde se encuentra La Trastienda UltraBarinos?, está en Pl. Luis López Allué, 22001 Huesca, justo en el corazón de la ciudad. Perfecto para unas cañas frías y unas tapas que te dejarán con ganas de más. ¡Dale una vuelta y me cuentas!
Qué tipo de cocina ofrece este restaurante
La Trastienda UltraBarinos es un sitio increíble que se ha hecho un hueco en tus planes por Huesca. A solo un paso de la Plaza Luis López Allué, este bar-restaurante te sorprende con su carta de raciones, tostadas y bebidas. Las tostadas son una locura, ¡son bastante grandes y muy ricas! Eso sí, para los que les gusta cenar tarde, ojo que cierran la cocina bastante pronto.
Si estás buscando raciones espectaculares, este es tu lugar. La tosta de solomillo con cebolla caramelizada y queso está de muerte. Y no te preocupes si está lleno, porque el servicio es rápido y muy amable, así que no te quedas esperando eternamente. Además, el ambiente es muy agradable, perfecto para pasar un buen rato con amigos y disfrutar de una buena cena.
Tal como hicimos nosotros, lanza unas patatas bravas que son una delicia, y no olvides pedir la tosta Trastienda, que está riquísima. Las raciones son generosas, y entre dos la tosta puede ser un buen plan. El precio está bastante bien, entre 10-20 € por persona. Por lo tanto, la relación calidad-precio es increíble. De hecho, el ambiente invita a relajarte y disfrutar de una buena charla con los colegas.
Ayer cenamos y, como no, hoy regresamos por unos Marianitos. ¡Y cómo no, estas cosas hay que repetir! Las patatas son muy crujientes y que decir del trato, la camarera fue un encanto. Sin duda, este lugar es para poner en tu lista obligatoria y volver.
En cuanto a qué tipo de cocina ofrece La Trastienda, podríamos decir que se mueve en el ámbito de tostas, raciones y tapas con un enfoque en productos bien elaborados y con sabor, como el tomate con burrata o las fajistas. Y si decides dejar espacio para el postre, el coulant va de diez. Así que ya sabes, si estás en Huesca, no te lo pierdas.
Cuáles son algunas de las tapas más populares en La Trastienda
Te cuento que La Trastienda UltraBarinos en Pl. Luis López Allué tiene su miga. Por un lado, hay comentarios que te hacen pensar que el sitio es la bomba, pero luego te encuentras con la cara opuesta. El servicio deja mucho que desear, y eso es un hecho. Una mañana me senté en la terraza, con solo otra mesa ocupada, y el espectáculo comenzó. Después de diez minutos, decidí que era hora de irme porque la camarera ni se dignó a acercarse. Claro que me vio, pero prefirió ignorarme. ¿Y el café? No es que me sorprenda, ya lo había probado antes y tampoco era nada del otro mundo. O sea, si buscas un café decente, te recomiendo que te des una vuelta a otra cafetería.
Sin embargo, no todo es tan malo. Escuché que por otro lado, celebraron una fiesta de jubilación y, según cuentan, fue un pedazo de éxito. La sala fue solo para ellos y, por lo visto, el servicio brilló de verdad. Aitor y su equipo fueron un amor, asegurándose de que todo estuviera a pedir de boca. La comida estuvo de lujo y el ambiente fue genial. Vamos, que si planificas un evento, puede que esta taberna tenga algo que ofrecerte, pero a nivel privado, porque el servicio normalito deja bastante que desear.
En cuanto a mí, después de la experiencia con la camarera de la coleta y su actitud caprichosa, no tengo claro que vaya a regresar pronto. La chica rubia, esa sí que se merece un aplauso por el trato. Mientras que una lo hacía bien, la otra destrozó la experiencia. Decidí ponerle dos estrellas al servicio por ella. Si hay algo que asoma como positivo, son las tapas que ofrecen. Si preguntas por las más populares, se habla mucho de sus tostas, aunque, cuidado, porque parece que el tema de la cocina puede ser un poco roulette. Así que, si te animas a ir, mejor asegúrate de que todo esté en funcionamiento.
Es recomendable probar el vino del lugar
Yo ya te digo que La Trastienda UltraBarinos tiene sus altibajos. Por un lado, hay quienes flipan con las tostas brutales y la atención de la camarera, que por lo visto es un 10. Si buscas un lugar donde comer algo rico a buen precio, esto suena genial.
Pero eso no es todo. También hay historias de terror, y no estoy exagerando. Hay peña que ha estado a punto de irse llorando porque la carta nunca llegó. O sea, ¡petición sobre peticiones y nada! La gente intentó hasta pedir a la camarera, pero parece que la mala suerte siguió haciendo de las suyas. La comida no era el único problema, porque además, cuando al fin iban a pedir, se encontraron con que lo que querían estaba agotado. Un verdadero fiasco.
Ahora, si hablamos de la atención, hay relatos para todos los gustos. Algunos llegan y se encuentran con que la cocina ya está cerrada, cuando a otros les sirven sin problemas. Menuda locura. En pleno agosto, con todo el mundo buscando un sitio donde cenar, la peña se queda atónita. Es todo un contraste. Unos y otros. La verdad es que podría dejarte una sensación de que, sinceramente, no tienen muchas ganas de vender.
Y si estás pensando en probar el vino... bueno, no tengo ni idea si es recomendable. Dado lo que he escuchado, parece que probar la comida podría ser una odisea, así que ¿para qué arriesgarse con el vino? Mejor espera a ver si tienes suerte y encuentras un servicio que esté a la altura antes de pedir una copa. ¡Ya sabes, mejor prevenir que curar!
Cómo es el ambiente del restaurante
La Trastienda UltraBarinos en pleno centro de Huesca, más que un lugar de encuentro, es una ruleta rusa. Te puedes encontrar con una atención que deja mucho que desear. Imagínate, éramos 14 y teníamos reserva, pero al llegar, nos colocaron en tres mesas separadas. ¡¿Perdona?! Y la contestación de la encargada, que es como si te estuviera hablando desde el otro lado del tormento, fue que no hacen reservas en verano. Al final, después de unas miradas de odio, nos pusieron una mesa más, pero a partir de ahí, la atmósfera se volvió tensa. Los pedidos tardan en llegar y, aunque los platos están decentes, te quedas con la sensación de que lo que pagaste no vale tanto.
Luego está el tema de las camareras: a algunas les falta una sonrisa, pero al menos están ahí. La encargada, sin embargo, es la reina de las malas caras y siempre parece que le estás pidiendo un favor en lugar de consumir un servicio. Las cervezas y el vino parecen haberse perdido en el océano, y los vasos medio llenos desaparecen como si nunca hubieran existido. Después de esta experiencia, ya sabemos que no volveremos a cenar allí, gracias pero adiós.
Y si alguna vez te da por ir a almorzar, mejor piénsalo dos veces. Una vez entramos a las 15:10 y tras un largo rato esperando, ¡la cocina estaba cerrada! Pedimos algo para beber y eso también fue un drama. Resulta que llegaron otras mesas justo después y se pusieron a pedir como si nada, mientras nosotros nos quedamos con las manos vacías. Las patatas que nos sirvieron parecían de otro día. Un fiasco total, y con un servicio de pena. Para nada es un lugar donde quieras pasar tu tiempo.
Pero espera, no todo es malo. En el otro lado de la moneda, hay quienes han tenido buenas experiencias. Si te decides a disfrutar de una comida en la terraza, ¡puede ser un acierto! La gente dice que en Febrero se puede tomar el sol hasta las 17h, y que hasta le traen agüita a tu perro. Los platos que ofrecen son un matiz completamente diferente, sorprendentes y bien aliñados. Desde un timbal de aguacate con salmón hasta unas gambas a la plancha que te hacen sentir en la costa. La atención de algunos camareros es una maravilla, como Aitor, que se lleva todas las palmas por su amabilidad y recomendaciones. Si lo piensas bien, no siempre es un lugar malo, solo hay que saber cuándo ir.
En cuanto al ambiente, es un reflejo de todo esto: puedes disfrutar de momentos tranquilos en la terraza o pueder vivir un caos si te toca el turno equivocado. Cuidado con las expectativas, que aquí pueden pasar de cero a cien en un instante. ¡Ya tú sabes!
Es un buen lugar para ir con amigos
Ya te digo que La Trastienda UltraBarinos es un sitio top para salir con los colegas. Te sientas y todo lo que pides te deja con la boca abierta. La cocina es muy buena y tiene un rollo original que no ves en todos lados. No hay nada que haya probado que no me haya encantado. Desde las croquetas hasta las patatas crujientes con tres salsas son un must que tienes que probar. De verdad, siempre que voy, nunca me decepcionan. Además, hacen un vino generoso que te hace sentir como en casa.
Ahora, no todo es perfecto. Este año se han traído a un camarero que es un auténtico porculero. Si fuera el encargado, ya te digo que daría la vuelta al local. Se pasa gritando a las chicas y eso no deja que te relajes. Era tan agradable estar ahí sin ese rollo. Pero por favor, no te dejes llevar por esta mala experiencia, el resto del personal, sobre todo el joven camarero y las chicas, son una delicia. Amables, atentos y siempre con una sonrisa, eso no ha cambiado.
Y lo que la gente no siempre ve es que, aunque haya días con un poco de lío y no venga a la velocidad de la luz, la calidad de la comida y el ambiente se mantienen al alza. Lo que te digo es que si piensas llevar a tus amigos para pasarla bien, sí, es un buen lugar. El entorno es agradable, las raciones son generosas y los precios son más que razonables. Así que, si buscas un spot para disfrutar y reírte, no dudes en hacer una parada por La Trastienda UltraBarinos. ¡Es 100% recomendable!
Hay algún aspecto del servicio que deba tener en cuenta
Ya te digo que La Trastienda UltraBarinos en Plaza Luis López Allué tiene su encanto. Si estás buscando un sitio acogedor para sentarte en la terraza y disfrutar del ambiente, definitivamente este es el lugar. La comida, aunque tiene sus bemoles, tiene algo que gustar. Las especias están bien, pero si te vas a buscar marisco, prepárate para un poco de decepción. Vamos, no esperes frescura de la buena, eso es algo que se nota.
Hemos probado varios platos y la verdad, lo que cenamos estaba bien de calidad, pero la cantidad es otra cosa. Si te has acostumbrado a porciones generosas en Huesca, aquí te vas a quedar un poco corto. Aun así, el servicio fue rápido y el personal, a pesar del mogollón de gente (más de setenta personas y solo dos en la sala), demostraron que tienen buena onda. ¡Eso siempre suma!
Ahora, si hablamos de los platos, hay un par que son imprescindibles. Esa tosta de solomillo con cebolla caramelizada es una maravilla, y las patatas bravas (o como ellos las llaman, patatas crujientes) son para no perdérselas. También probé una ensalada de tomates locales que estaba de lujo. Todo esto con un precio razonable, así que por lo menos el bolsillo no se queja.
Pero, ojo, que no todo es color de rosa. He oído que el servicio puede ser un caos en momentos puntuales. Escuché de un grupo grande que tuvo una mala experiencia, así que si hay un aspecto del servicio que debas tener en cuenta es que en días de mucha movida, esto puede volverse un poco caótico. Así que, si decides ir, ¡a estar preparado para un rato de espera o algo de descontrol! ¡Pero bueno, vale la pena, sobre todo por esas bravas!
Los precios en La Trastienda son accesibles
Y bueno, ahí estamos, en La Trastienda UltraBarinos, paladeando un par de Estrellas de Galicia. Pedimos una con alcohol y otra sin, pero como siempre las cosas no salen como esperas. En vez de una Estrella sin, nos traen una Heineken sin y al decírselo a la camarera, parece que se lo toma un poco a mal. Al final, la cosa no termina ahí, porque cuando llega la cuenta, nos miramos y decimos “¿pero esto qué es?”, 6€ por dos botellines y claro, lo que más nos moló fue ver cómo la otra mesa tenía que ir pidiendo la cuenta por separado, y la camarera, en plan ninja, susurrando el precio real de las cervezas. ¡Vamos! Aquí se tapa el rollo y a nosotros, que nos habría cobrado más si hubiera podido. Si eres turista, ¡mejor pasa de largo!
Luego volvimos y el servicio parecía un meme. Hoy el trato es de risa, lento que flipas, llamando a la camarera que parecía estar en otro planeta. La terraza no estaba ni la mitad de llena, y llevábamos más de una hora esperando. Es que ya estamos cansados de lo mismo, que esto de ir a cenar no puede ser un maratón. Si no mejora esto, ya sabes, la próxima vez buscamos otro sitio.
La comida, la verdad es que es sabrosa, no puedo negarlo. Pero la organización es un completo desastre. Tardas más en que te sirvan que en que la gente que llegó después de ti ya esté comiendo. Una vez estuvimos más de una hora esperando, y esta no fue la primera vez. ¡Si yo no sé, luego, qué hay que hacer para conseguir que te pongan la comida a una hora razonable!
Y bueno, lo bueno de la carta es que tienes variedad, aunque no siempre hay de todo. Esa vez no había risotto y nos quedamos un poco chafados. El servicio fue correcto, aunque el precio no es de los más baratos, así que ve con cuidado si tu cartera no es muy gruesa.
¿Los precios en La Trastienda son accesibles? Pues, más o menos, podría decirse que están en la media de lo que encontrarás, pero si piensas en lo que te ofrecen, es una mezcla de cosas ricas y un servicio que a veces deja que desear. Si no te importa esperar y estás dispuesto a arriesgarte, puede que sea tu lugar. Pero ojo, si lo tuyo son las cosas rápidas y el trato amable, tal vez mejor busques otra alternativa.
Qué platos deben probarse si visito el restaurante
Mira, hablemos claro de La Trastienda UltraBarinos. La primera vez que fui, nos hicieron esperar un montón y al final nos tuvimos que ir sin comer. Pedimos dos bebidas y les dijimos que queríamos comer, pero nada, ni una nota. Cuando pedimos la cuenta de las bebidas, ¡ahí sí que no tardaron en traerla! Pero vamos, un mal sabor de boca que no se olvida fácilmente. La verdad, me quedó la sensación de que no solo tenían poco ánimo, sino también muy poco stock. No sé, a veces parece que se olvidan de que están ahí para servirnos.
Pero no todo es negativo. He oído que hay gente que ha tenido experiencias muy distintas. La última vez que fui, la cosa cambió un montón. El sitio es acogedor y la atención fue de diez. Pedimos unos platos combinados y, madre mía, ¡qué barbaridad! La comida es de calidad y la cantidad es más que suficiente. Te puedes llenar por un precio que ronda los 10-20 €, que está bastante bien, la verdad.
La próxima vez que vayas, si no quieres arriesgarte, no dudes en probar las croquetas. Son cremosa y sabrosas, además de las patatas, que son bien originales. Y no te olvides de disfrutar de la terraza, que está bastante confortable para relajarte. ¡No te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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