Restaurante Casa Marcelino

Restaurante Casa Marcelino

Si buscas un lugar donde disfrutar de la auténtica parrilla, no busques más, ¡Casa Marcelino es la caña! Situado en la Calle Mayor de El Burgo de Osma, este asador es un monumento al sabor. Desde el minuto uno, te envuelve con su ambiente acogedor y un servicio que te hace sentir como en casa. Aquí, cada plato es una historia: pedimos una ensalada con verdel escabechado, un estofado de ciervo que te deja sin palabras, y un solomillo de ternera que está para chuparse los dedos.

Aprovechamos un lunes tranquilo para entrar y la verdad, la comida estuvo de 10. No tienen menú, solo carta, lo que nos dejó explorar varias opciones. Si eres fan de la cocina española, no puedes dejar pasar el cochinillo y el rape que nos recomendaron, ¡y no te olvides de las empanadas! Así que ya sabes, si andas por El Burgo de Osma, Casa Marcelino es el plan perfecto para una buena comilona.

Restaurante Casa Marcelino

Restaurante
⭐Valoración media: 3,9
Opiniones: 635 Reseñas
Dirección: C. Mayor, 42300 El Burgo de Osma, Soria
Teléfono: 975 34 12 49

Horarios Restaurante Casa Marcelino

DíaHora
lunes13:00–16:00
martesCerrado
miércoles13:00–16:00
jueves13:00–16:00
viernes13:00–16:00, 20:30–23:00
sábado13:00–16:00, 20:30–23:00
domingo13:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Casa Marcelino

Dónde se encuentra Casa Marcelino

Si estás buscando un buen lugar para comer en El Burgo de Osma, tienes que pasarte por el Restaurante Casa Marcelino. Está en la C. Mayor, justo en el 42300. Y oye, no está mal para un plan tranquilo con los colegas. El ambiente es bastante relajado y te hacen sentir como en casa.

Hablemos de la comida. Si te lanzas con las croquetas por 10 euros, espera algo ligero. No tienen mucha textura ni sabor, se deshacen en el plato como si fueran un puré. Pero, en cambio, el entrecot a la parrilla es lo bueno. Está en su punto, tiernísimo. Y el estofado de ciervo con setas, ¡vaya que sí! Tiene un sabor potente, y las patatas son caseras. O sea, nada de congeladas, esto suma puntos. Ah, y el pan... bueno, estándar, 3 euros por dos raciones. No es lo que recordarás, pero cumple. Y no olvides el hojaldre relleno, que está rico.

Pero no todo es perfecto, eh. Si te pones loco con los torreznos, mejor no. Te van a salir duros y la piel no está bien crujiente, no se comparan a los del círculo. Las alubias están correctas, pero sosas. El rabo de toro se la juega con muchas especias y le falta sal, así que ahí necesitas un toque extra.

Y si vas en grupo, el mesón tiene opciones. Por unos 50 euros por persona tienes un menú que, aunque parece un poco escaso, te da lo justo para no quedarte con hambre. El cochinillo asado es de lo mejor, te va a dejar con ganas de repetir. Eso sí, los postres, como la tarta de queso, no son para aplaudir.

Así que, resumido: si quieres una comida decente con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, Casa Marcelino es un buen sitio. Y si preguntas, está en C. Mayor, 42300 El Burgo de Osma. ¡Date una vuelta y pégale un bocado a su estofado!

Qué tipo de comida se sirve en Casa Marcelino

Y mira, te cuento de Casa Marcelino, en El Burgo de Osma. El sitio a veces parece un manicomio con tanto vaivén de camareros. Sin una mesa reservada, ya sabíamos que íbamos a correr, pero al final nos aclimataron, aunque había cola y parecía que no iba a parar. El servicio es un poco un caos, sinceramente. Pasan de todo, van a la misma mesa y no recogen los platos que ya están vacíos. Pero hay uno que sí sabe lo que hace, y la chica de la cocina que hizo una tarta de piña que estaba, ¡digno de película! Aunque el ritmo es lento, vale la pena aguantar porque la comida está muy buena y los platos se ven de lujo.

El otro día fuimos en un día normal, menos estrés y más tranquilidad. El camarero que nos atendió era un profesional en toda regla, serio y eficiente. Pedí codorniz escabechada, y aunque la cantidad era algo justa, estaba bien acompañada y sabía a gloria. Me imagino que los asados deben estar muy bien, ¡pero hay que ir a probarlos!

Ah, y si te preocupan los precios, he visto de todo. A veces parece que están un poco caros, como ese lechazo que se va a los 57 euros, ¡y eso sin guarnición! Te dejan mareado con la cuenta, pero por otro lado, la comida en sí no está mal, está dentro de lo aceptable. Aunque me dijo un amigo que para chuletón vale la pena ir, y lo del lechazo, mejor mirar otros sitios como en Aranda o Lerma.

Entonces, para resumir, en Casa Marcelino puedes encontrar un montón de platos típicos. Torreznos, morcilla, chorizo, costillas, y ensaladas de tomate rosa fresquitas. Estás bajo la influencia de recetas tradicionales con un toque especial, y si te gusta lo distinto, el escabeche de codorniz, pollo y conejo es una joyita a tener en cuenta. Y claro, no te olvides de los postres caseros, que los preparan con cariño, como el arroz con leche y esa tarta de queso que ya mencioné. ¿Qué más se puede pedir? ¡A disfrutar!

Cuál es la especialidad de la casa en términos de parrilla

Así que, hablando del Restaurante Casa Marcelino, que está en C. Mayor de El Burgo de Osma, la comida estaba bastante buena y esa es la clave, ¿no? Lo malo es que el servicio se siente un poco apresurado. Cuando se acercó la hora de cerrar, empezaron a hacer ruido, quitaron la música y recogieron todo de forma brusca. Eso arruinó un poco la experiencia, la verdad. Comida: 5 pero Servicio: 2 y el ambiente, pues no se queda mucho mejor con un 3. Te vas a sentir incómodo cuando no puedes escuchar a tu colega de enfrente hablando porque el camarero parece que está levantando pesas con las sillas.

Y si hablo de lo que viviría en otra ocasión, pues sinceramente, si volviera al Burgo, ese ni sería el tercero en la lista de opciones. Cuando estaba tomando unos botellines y un bocadillo, la dueña hablaba con los locales y, claro, soltó que ella tenía precios distintos para ellos y para los que venimos de fuera. Esto ya es de vergüenza, detalla que la cuenta fue de 21,40€ por dos bocadillos y un par de cervezas. Una estafa, la verdad. Así que no creo que vuelva a pasar por ahí.

A mí me encanta salir de Madrid a comer y disfrutar de la buena comida, pero a veces alucino con cómo nos tratan por aquí. Te miran como si tuvieras plagas nada más llegas. A nosotros nos costó un rato encontrar un sitio donde nos quisieran dar de comer, y al final, en uno, nos hicieron pasar tras mirar el reloj. La atención, fatal. Comida: 3, pero el Servicio y el Ambiente: 3 no son para tirar cohetes. Por cierto, el sitio estaba lleno de gente con un aire de tensión, lo que le quita mucho al disfrute. Una pena.

En cuanto a la especialidad de la casa en términos de parrilla, lo que he oído es que tienen un par de platos muy recomendados, como la morcilla de Burgos y el rabo de toro. Los cuatro platos que pedimos nos gustaron bastante, así que no puedes dejar de probarlos. Eso sí, ve preparado para lidiar con el lío del ambiente y el servicio, que puede hacer la experiencia un poco incómoda. Pero bueno, si te va la aventura, ¡a por ello!

Qué platos se destacan en la carta de Casa Marcelino

Mira, hablemos claro sobre el Restaurante Casa Marcelino. Cuando entramos, lo primero que nos dio en la cara fue el humo. No sé qué estaba pasando, pero era un rollo tener a nuestra hija allí. Le pedimos al camarero si tenían algo para peques, como un menú para niños o algo así, y la respuesta fue un no rotundo. Al final, pedimos unas croquetas que, la verdad, tardaron más de lo que deberían en salir y eso que el lugar no estaba lleno. La atención no es para tirar cohetes tampoco. Con un precio de 30-40 € por persona, esperábamos un poco más de esmero.

Luego, la cosa cambia un poco si decides quedarte en el bar anejo. Allí te vas a encontrar con un ambiente más animado y con gente del barrio. Los torreznos, que son un clásico de Soria, son absolutamente irresistibles, y el camarero, un tal Pablo, es un crack y te hace sentir como en casa. La morcilla y los quesos también son de lo mejor, y si te mola el gazpacho, ese que preparan te va a dejar con ganas de más. Es cierto que las copas se pueden poner caras, pero está todo delicioso y un precio de 10-20 € por persona aquí tiene sentido.

Y ya que estamos en esto de la comida, ¿qué platos se destacan en la carta de Casa Marcelino? Bueno, si visitas el restaurante, el cordero asado es un must, dicen que merece la pena y por algo tiene ese reconocimiento. Si te decides por el bar, no te vayas sin probar los torreznos y la morcilla. Y aunque es un poco caro, el café es un robo y se nos fue de las manos. En general, el sitio es recomendable, pero un poco de atención al cliente no vendría mal. A la gente le gusta, el ambiente está bien, y la calidad de la comida es acorde. ¡Ya me contarás!

Casa Marcelino ofrece menú o solo carta

Así que ya te cuento sobre Casa Marcelino en El Burgo de Osma. Es un sitio que se ha ganado 4 estrellas de nota, y no es para menos. Pedimos de entrantes unos embutidos, ensalada de escabeches, paté, revuelto de setas y ¡hasta sepia! Todo estaba buenísimo. Para los segundos, nos lanzamos a la cochinilla asada y el lechal, y vaya que sí, de lujo. Aunque hay que decir que el ambiente tenía un poco de humo, lo que le quita un poco de encanto. Al final, más o menos te gastas entre 30 y 40 € por persona. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4. Y si vas, no te olvides de probar el cochinillo asado, el revuelto de boletus y el asado de lechal. ¡Son un must!

Otra cosa, la atención no se queda atrás. Aunque tuvimos un pequeño percance con uno de los cuartos de lechazo que no estaba a la altura (dimos en el clavo con el primero, todo un espectáculo), el personal se mostró super atento y comprensivo. Nos ofrecieron cambiarlo sin problema y decidimos pedir chuletas. ¡Y muy bien, por cierto! De platos de cuchara, sus judías pintas son para llorar de lo buenas que están. Y, ya que estamos, los postres también se llevan un buen aprobado. Volvería solo por ese primer lechazo, de verdad, impresionante.

Y si queréis algo espectacular, en un par de palabras: relación calidad-precio increíble. Un chuletón de 700 g a solo 23 euros es para aplaudir, y el trato, ni se diga. Todo rico y bien presentado.

Aunque no todo fue un paseo, porque también escuché a alguien que no tuvo la misma suerte con el servicio. Trajeron el mismo plato cuatro veces por error, y tampoco se cuidaron del tiempo de espera. Mi compi tuvo que hacerse la ensalada de postre por desesperación. Muy mal ahí, pero en general, la mayoría de las experiencias son muy positivas.

En cuanto a la pregunta que todos nos hacemos: ¿Casa Marcelino ofrece menú o solo carta? Pues parece que ahí lo tuyo es más la carta, pero con una buena variedad que te va a hacer difícil elegir. ¡Así que ya sabes, si te pasas por El Burgo de Osma haz una parada aquí!

Cómo es el ambiente del restaurante

Y si hablamos del Restaurante Casa Marcelino, ¡uf, qué maravilla! Este sitio se lleva un 10 de 10 en todos los sentidos. La amabilidad del personal es algo que no se puede ignorar, te hacen sentir como en casa desde el primer minuto. Y, claro, no nos olvidemos del lechazo que tienen, ¡un verdadero manjar! No hay palabras para describir lo suave y crujiente que está la tarta de hojaldre con nata de postre. Sin duda, ¡hay que repetir!

La última vez que fui, pedimos lo mismo: dos platos y un postre. La sopa castellana te deja boquiabierto y el estofado de ciervo, ¡buenísimo! Te aseguro que es de esos platos que se sienten en el alma. Y el flan casero con nata, oh, eso es una cosa fina. Eso sí, el estofado es un poco más cariñoso en el precio por ser caza, pero vale cada céntimo. No hay duda de que volveremos.

Aunque en una ocasión nos sentimos un poco incómodos porque, al llegar las 16:30, ya éramos los únicos en el local y empezaron a limpiar a nuestro alrededor. El ambiente se tornó raro, como si nos estuvieran echando. La comida seguía siendo genial, pero esa sensación fue un bajón. Pero, en general, el restaurante tiene un aire muy acogedor y juvenil, con buena música y una vibra que te hace querer quedarte más tiempo.

¿Qué te digo del ambiente? En serio, es de esos sitios donde te sientes a gusto. El servicio es excelente, la música y todo el rollo hacen que sea un lugar ideal para disfrutar. Si buscas un sitio con buena gastronomía y atención, Casa Marcelino es el plan. ¡Sin duda, hay que ir!

El servicio en Casa Marcelino es amigable

Te cuento que el Restaurante Casa Marcelino se ha ganado sus 4 estrellas con creces. La comida es deliciosa, de verdad. Yo pedí una sopa de entrante que estaba de lujo, y esos torreznos, tan típicos de Soria, fueron un acierto total. Si vas con hambre, el 1/4 de lechazo para compartir es la bomba. El punto y el sabor están en su mejor nivel. Ah, y el personal, ¡increíble! Muy atento y eficiente, siempre dispuesto a ayudarte. Lo único "chungo" fue que el secador del baño no funcionaba. Pero bueno, eso no me arruinó la experiencia.

El sábado fui a por un cordero que estaba buenísimo y rematé con un flan casero que volaba. El lugar es muy bonito, con su decoración vistiendo de forma castiza el ambiente. Un tip: si comes solo, aquí no te van a dejar con las ganas, te atienden coletazo bien sin poner pegas. Lo que más me gusta es que las mesas tienen manteles de tela, algo que se está perdiendo. Y además, está a un paso de la catedral y la parte antigua del pueblo, que es un placer para pasear. La gente de ahí es un encanto y siempre están dispuestos a echarte una mano.

Eso sí, no todo es perfecto. Hay opiniones mezcladas: algunos dicen que el cochinillo y lechazo asado les parecieron nada del otro mundo y piensan que hay sitios mejores, aunque el precio ronda entre 30-40€. Al final, lo que importa es que la cocina tradicional la manejan muy bien y tienen una carta amplia. Si decides ir, lo más seguro es que salirás con el estómago feliz.

¿Y el servicio en Casa Marcelino? Sin duda, es amigable. La atención es de 10, el personal te hace sentir como en casa y siempre está listo para que tu experiencia sea genial. ¡No te lo pierdas!

Qué plato recomendarían para los amantes de la cocina española

Y cuando llegas a Restaurante Casa Marcelino en C. Mayor, 42300 El Burgo de Osma, te das cuenta de que es un sitio que merece la pena. Con un 5 estrellas en comida, la experiencia es simplemente espectacular. Si te gusta el lechazo, aquí lo bordan, te juro que está impresionante. Y si eres más de cochinillo, olvídate de todo lo que has probado antes, porque aquí es buenísimo. No hay nada que no te vaya a gustar, todo está rico de verdad.

Los dueños son un encanto. No es el típico sitio en el que te ignoran, ellos vienen a preguntar si todo ha estado a tu gusto. Eso cuenta mucho y le suma puntos al lugar. Es un sitio al que volveré siempre que pase por aquí, no hay duda. El ambiente es acogedor y se siente bien, con una atención de 5 estrellas también. La comida fue un 10 y eso se siente al primer bocado. Los platos que no te puedes perder son el cochinillo asado, los torreznos de Soria y, si tienes la oportunidad, el asado de lechal.

Claro, no todo es perfecto. Hay algún comentario de reseñas que dicen que la calidad no es la mejor o que el servicio puede fallar, pero yo solo puedo hablarte de mi experiencia. Comí allí y me quedé satisfecho. El ambiente en la barra, aunque era tarde, no se siente mal, y probar el revuelto de boletus y una sopa castellana fue un acierto total. Todo está hecho en casa, así que ya sabes, si estás buscando probar algo auténtico de la zona, aquí lo tienes.

Ahora, si hablamos de recomendación para los amantes de la cocina española, tienes que ir a por esos torreznos de Soria. Son una explosión de sabor, y junto a un buen vino de la Ribera, no hay mejor combinación. Así que ya sabes, la próxima vez que estés por El Burgo de Osma, Casa Marcelino te espera con lo mejor de lo mejor. ¡No te lo pierdas!

Es necesario hacer reserva en Casa Marcelino

Así que, a lo que íbamos. Si estás buscando un buen plan para comer en El Burgo de Osma, Casa Marcelino es la parada obligatoria. Este sitio está en C. Mayor, 42300, y la verdad, la comida que salen de su cocina es para que se te haga agua la boca. Tienes que probar su cochinillo asado, te juro que es un manjar. Además, las raciones son generosas, así que no te quedas con hambre, ¡eso es un punto a favor!

El ambiente es bien acogedor, con un toque rústico que te hace sentir como en casa. Perfecto para un buen almuerzo con amigos o una cena más tranquila con la familia. El servicio es rápido y los camareros son super amables, siempre te hacen sentir bienvenido. Y ni hablar de los postres, que son el broche perfecto para cerrar la comida. La tarta de queso, ¡una locura!

Ahora, si te estás preguntando si necesitas hacer reserva para comer en Casa Marcelino, la respuesta es sí, mejor que mejor. Este lugar suele llenarse, especialmente los fines de semana. Así que si no quieres quedarte sin mesa, lo mejor es que llames antes y asegures tu sitio. En serio, no te arrepentirás. ¡A disfrutar se ha dicho!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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