Restaurante Monrepós

Restaurante Monrepós

Si andas por Nueno, no puedes dejar pasar el Restaurante Monrepós, un bar restaurante que no solo tiene un ambiente familiar bien chido, sino que también sirve platos que te dejarán con ganas de más. La comida es casera y rica, como esas alcachofas con jamón que estaban tiernas y deliciosas. Y ni hablar de los bocadillos, con pan que es una mezcla perfecta de tierno y crujiente, y una ensalada mixta aragonesa que no escatima en cantidad.

La dueña tiene un humor que la hace única, así que si te lanzas a probar su oferta, prepárate para unas risas. Los precios son más que razonables, así que tu bolsillo no sufrirá. Lleva tu Visa o MasterCard y recuerda reservar mesa si no quieres quedarte fuera. ¿Te animas a visitarlo? Está en Carretera Huesca Sabiñanigo, Km 12, ¡no tiene pérdida!

Restaurante Monrepós

Bar restaurante
Valoración media: 4
Opiniones: 3.767 Reseñas
Dirección: Carretera Huesca Sabiñanigo, Km 12, 22193 Nueno, Huesca
Teléfono: 974 27 10 64

Página web

Horarios Restaurante Monrepós

DíaHora
lunes8:00–22:30
martes8:00–22:30
miércoles8:00–22:30
jueves8:00–22:30
viernes8:00–22:30
sábado8:00–22:30
domingo8:00–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Monrepós

Dónde se encuentra el Restaurante Monrepós

Si andas por la zona y necesitas un buen sitio para comer, el Restaurante Monrepós es una parada que no te puedes perder. Ubicado en la Carretera Huesca Sabiñanigo, Km 12, 22193 Nueno, Huesca, este bar-restaurante está siempre dispuesto a ofrecerte buena comida y un ambiente acogedor. La comida es rica y casera, y eso siempre se agradece, además, el servicio es rápido y muy bueno. Así que, si tienes hambre, puedes irte con la barriga llena sin esperar mucho.

¿Qué tal el precio? ¡Increíble! Por unos 10 a 20 € por persona, tienes un menú que te deja contento. La experiencia es muy recomendable, con una comida que se lleva un 4 de nota, y el servicio un 5. El ambiente es moderado, agradable para comer en grupos grandes o pequeños. Tienes zonas de comedor tanto interiores como un comedor privado, perfecto si buscas algo de intimidad. Y no te preocupes si vas con niños, porque aquí son bienvenidos. Ah, y si traes una silla de ruedas, tienes fácil acceso con rampa.

Hablando de las críticas, hay quien dice que pueden ser un poco caros para lo que ofrecen, sobre todo si pides menú del día. Pero mira, la mayoría flipsarás con sus canelones y magdalenas, así que no dejes que eso te frene. Algunos postres pueden fallar, pero si te pierdes las torrijas, estarás cometendo un error que dolerá.

No olvides aparcar, hay muchas plazas libres y gratis, y entrar o salir de la autovía es pan comido. Así que si vas de camino al Pirineo Aragonés, recuerda que este lugar es una parada obligatoria.

Qué tipo de ambiente ofrece el Restaurante Monrepós

Mira, si estás pensando en parar en el Restaurante Monrepós, mejor piensa dos veces. La verdad, lo que me encontré fue un servicio de pena y una comida que deja mucho que desear. Desde que entras, ya te topas con los carteles amarillos llenos de normas que te hacen sentir que estás en un cuartel y no en un sitio para comer. Si vas con perro, prepárate para quedarte fuera en una terraza sin sillas y sin servicio. Así que, ni se te ocurra llevar a tu mascota porque lo vas a pasar mal. Y, por si fuera poco, te obligan a pagar al contado antes de probar bocado. Un desastre total.

Te cuento, una vez paré para pedir unos bocadillos. Dos de jamón serrano y uno de longaniza. Esperé 40 minutos y, créeme, esos bocadillos deberían estar en la mesa en 10. No entiendo la lógica de la lentitud cuando además no tienen servicio de mesa. El pan estaba seco y la longaniza, *quemada*. Es un lugar que da la sensación de que saben que la gente se va decepcionada, por eso te hacen pagar de antemano. Si tienes hambre, busca otro sitio, este no vale la pena.

Y mira que hay opiniones variadas sobre este lugar. Algunos dicen que tienen un área de servicio y un hotel, y que, aunque no todo es perfecto, al menos el ambiente es más relajado. Pero, ¡ojo! De vez en cuando, si paras ahí, no te olvides de las magdalenas, que parece que son lo único que realmente vale la pena. Pero en mi experiencia, si buscas algo más que un medio ambiente aceptable y un par de buenas magdalenas, mejor pasa de largo.

Es un sitio bajo en todo, donde la lentitud y la falta de calidad se sientan a la mesa contigo. Así que, si piensas que aquí vas a encontrar un buen plan para comer, te estás engañando.

Qué tipo de comida se sirve en el Restaurante Monrepós

Ya te digo que si pasas cerca del Restaurante Monrepós en la Carretera Huesca Sabiñánigo, Km 12, tienes que hacer una paradita. Este sitio es todo lo que quieres: 5 estrellas, comida buenísima y de esas de toda la vida, más casera que nunca. ¡Y ni hablar de las torrijas increíbles y las montones de magdalenas de diferentes sabores! En serio, si no pruebas las magdalenas, no has estado aquí. Te va a costar entre 1 y 10 euros por persona y, con ese precio, no te vas a sentir estafado.

El ambiente es genial, con un nivel de ruido bajo, así que puedes charlar sin problemas mientras disfrutas de tu comida. Ideales para cualquier grupo, ¡no importa cuántas personas seáis! Que no te preocupes por el aparcamiento, tienes muchas plazas libres y es gratuito. Y si te da hambre, ni esperas: todo sale rápido y el servicio es de los más atentos.

Ahora, si decides probar el menú que tienen por 16 euros, tampoco te va a decepcionar. Tienes la oportunidad de elegir entre varios platos, ¡y las ensaladas están de lujo! Vienen llenas de productos frescos y sabrosos. Y si tienes alguna restricción alimentaria, no hay problema, tienen opciones para todos. Eso sí, los baños son muy limpios, pero hay que bajar unas escaleras, así que prepárate.

Y si te gusta el buen comer sin complicaciones, aquí ¡la comida es casera y variada! ¡Ya sabes, no te lo pierdas!

Cuáles son algunos de los platos recomendados del menú

Igual ya has oído hablar del Restaurante Monrepós, pero si no, aquí va la movida. Este bar restaurante está en la Carretera Huesca Sabiñánigo, Km 12, y es un sitio donde te puedes parar para comer algo. Las opiniones son bastante mixtas. Por un lado, hay quienes dicen que su menú de 16€ deja bastante que desear, con ensaladas que tienen pulpo de lata y el bistec que está bien, pero nada del otro mundo. Eso sí, a favor del lugar, los baños y el ambiente son bien limpios.

Pero no todo es negativo, ¡eh! Hay quienes estamos enganchados a sus magdalenas. Cada vez que vamos a recogerlas, todo está siempre fresquito y sabroso. Eso sí, te recomiendo que llames antes para reservarlas, porque si no, es probable que llegues y no haya nada. Es un sitio donde te puedes tomar un cafecito tranquilo y charlar con los colegas. Las camareras son super amables, así que no hay queja en el servicio.

Para ir a almorzar, también es una buena opción, aunque las tomasinas están un poco caras. Pero la calidad es buena y te puedes hacer una idea de lo que ofrecen. Además, el lugar es amplio y acogedor, muy limpio y eso siempre se agradece. El ambiente es un poco ruidoso, pero se puede conversar sin problema. Me parece un sitio donde se puede disfrutar de una buena comida o simplemente descansar un rato.

Si te estás preguntando por platos recomendados, ¡aquí van! No puedes irte sin probar las tomasinas y gordas, que son sus famosas magdalenas. También hay buenas críticas sobre sus bocadillos y tostadas para desayunar. Eso sí, el menú diario podría ser un poco más ligero en precio, pero el sabor al final compensa.

Es necesario hacer una reserva antes de visitar el restaurante

Hombre, si estás por la zona, Monrepós es el sitio. Ya te digo que es un bar restaurante que desentona un poco con el típico de carretera. Nos atendieron rapidísimo y hubo movida con la mesa, pero le pusieron solución al toque. El precio por persona se mueve entre 10 y 20 euros, así que no es un atraco a mano armada.

Y hablemos de la comida, porque no es moco de pavo. Durante la semana tienen un menú por 15€ que te deja como un rey, ¡vaya pedazo de menú! El servicio es de 10, todo muy limpio, y el ambiente está bastante agradable. No olvides probar esas “tomasinas” que son unas magdalenas que parecen pasteles individuales. Cada bocado es una delicia, de verdad, si no las pruebas, estás cometiendo un gran error.

Claro, no todo es perfecto. Hubo una experiencia en la que, según un colega, la camarera se pasó de borde. Fue en una cena antes de un viaje, y lo cierto es que la actitud no ayuda. Esa situación le dejó con un mal sabor de boca, sobre todo porque la comida no estuvo a la altura esa vez. Pero oye, no te dejes llevar solo por eso, porque la mayoría de las opiniones son positivas.

Respecto a hacer reservas, no es obligatorio. Así que puedes llegar cuando quieras, ya sea solo o con un grupo grande. Lo que te recomiendo es que, si planeas ir en horas pico, mejor llegado con un poco de antelación para no quedarte sin sitio. ¡No te va a decepcionar!

Acepta el Restaurante Monrepós tarjetas de crédito como Visa o MasterCard

Venga, pues hablemos del Restaurante Monrepós. Está en la Carretera Huesca Sabiñánigo, Km 12, 22193 Nueno, Huesca. Es un bar-restaurante que tiene sus cosas buenas, como que puedes pillar de todo: desde la carta, menú, platos combinados, o si solo quieres algo ligerito en plan refrigerio. Y, oye, no te olvides de las madalenas que hacen cada noche, están de rechupete. Puedes comerlas allí o llevártelas a casa. El servicio es bastante profesional y el ambiente no está mal. Eso sí, los precios son más que correctos.

Pero bueno, no todo es color de rosa. Hay a quienes la experiencia no les ha convencido tanto. Un amigo me contó que fue a pedir magdalenas y se topó con una respuesta poco amigable. El tipo le dijo que no había magdalenas ese día y ni se dignó a explicarle que en semana no siempre hay. A la gente también se le ha quejado del trato para pedir hojas de reclamaciones, y a una señora de 75 años le dieron un trato de vergüenza. En fin, esas son cosas que deberían manejar mejor.

Por otro lado, si vamos al menú... La verdad, hay opiniones divididas. Algunas ensaladas están bien de tamaño pero los ingredientes dejan un poquito que desear. Además, ¡imagínate que te traen botellas de agua de 330 ml! Es un poco cutre para un menú, ¿no crees? Y si compartes, ¡te cobran 6€! A lo mejor no lo gestionan demasiado bien, pero dicen que si pides un bocadillo te ponen lechuga sin extras. Al menos eso suena bien.

A pesar de eso, hay quienes lo alaban. Muchos dicen que es un excelente sitio para un desayuno con esas magdalenas caseras o para un almuerzo en plan relajado. El ambiente es agradable y luminoso, y suelen atender con amabilidad. Para que te hagas una idea, el precio por persona suele andar entre 1-10€, y, sí, el sabor de la comida se queda en un 4.

Y ya para cerrar el tema, sí, aceptan tarjetas de crédito como Visa o MasterCard. Así que si te animas, puedes ir tranquilo con tu tarjeta en el bolsillo.

Los precios en el Restaurante Monrepós son asequibles

A ver, te cuento cómo va la cosa en Restaurante Monrepós. Primero, si llegas con el autobús, prepárate porque al entrar ya te van a poner pegas hasta para ir al baño. Gente bastante antipática y maleducada, la verdad. El local está llenísimo de carteles amarillos donde te dicen qué hacer y qué no hacer, ¡parece que te escupen en la cara! El bocadillo que pedí estaba tirando a pasable, pero el trato era tan desagradable que ni valió la pena. Precios entre 10 y 20 € por persona y el nivel de ruido es tan alto que es difícil hasta conversar. No sé cuántos del grupo éramos, pero te prometo que esperar entre 10 y 30 minutos no fue lo mejor.

Por otro lado, no todo es negativo. Si pasas por allí, hay opiniones que cuentan que es uno de los mejores bares donde hacer una pausa en el viaje por Huesca. La gente es más amable y simpática, lo cual es un alivio. Dicen que las magdalenas son lo mejor, ¡y hay un montón de variedades! Así que si llegas con hambre, este es el lugar. La comida tiene buen nivel, muy aceptable y los precios, nada desorbitados.

Pero, ojo, si vas en hora punta, es un caos. Suele estar lleno y no es raro que tengas que hacer cola. La comida está bien por los precios que manejan, y la gente ha salido satisfecha con lo que han comido. Aparte, tienen platos como las Tomasinas y Gordas que suenan de lujo. Un recomendado es el bocadillo de jamón serrano y el combinado de huevos, patatas y longanizas.

Así que, para cerrar el tema de los precios, sí, son asequibles. En general, por 10 a 20 € puedes comer bien. Aparte, hay bastante sitio para aparcar, así que no lo dudes, si te pilla de paso, es una opción que vale la pena, pero ve con las expectativas bien ajustadas.

La comida del Restaurante Monrepós es casera

La experiencia en el Restaurante Monrepós es un verdadero rollo de altibajos, ¿sabes? Te cuento, a veces puedes entrar y vivir un momento de pura decepción. Hay camareras que son un poco bordes y la comida deja bastante que desear. Por ejemplo, pedí un medio bocadillo de bacon con queso y, aparte de que parecía un montadito por el tamaño, la calidad de los ingredientes era un desastre. Las patatas fritas estaban tan grasientas que parecía que las habían sacado de una freidora que no veía limpieza desde hace meses. En total, eso me salió por menos de 10 pavos, pero no vale ni la pena.

Sin embargo, lo flipante es que a veces, el restaurante se saca un as bajo la manga. La ensalada de ahumados es un espectáculo que no esperas. Aunque no era lo que pensaba, estaba realmente sabrosa. Y si pides el lomo de cerdo... ¡Madre mía! Está muy bueno, la verdad. Terminas con un postre y un café que están bien, sin alardes, pero el servicio es de lo mejorcito. Ahí te vas de nuevo por unos 10-20 euros y vale la pena.

Luego, hay días en los que simplemente pasas a desayunar y se te quitan las ganas en un abrir y cerrar de ojos. Te dan bocadillos que, no sé cómo decirlo, vienen empapados en aceite, como si estuvieran nadando en un mar de grasa. Tienen mucha variedad, pero si eres intolerante, olvídate de encontrar leche de soja o pan sin gluten. Sin servicio de mesa, y con el ambiente un tanto desangelado.

En otro intento, pedí una ración de bravas y me sirvieron patatas fritas sin salsa. ¿Te imaginas? Luego, cuando pedimos la salsa, nos lancharon un bote de kétchup y otro de mayonesa. ¡Para morirse! Entre lo de recoger la mesa sucia y lo que costó menos de 10 euros, la cosa no pinta bien.

Y después, está el plato combinado, ¡vamos! Eso sí que me dejó flipando. Un plato combinado de pollo con huevo y patatas que estaba de locos, con porciones grandes y buen precio. Y para rematar, si te gustan las magdalenas, tienes que probarlas aquí porque no hay muffins, como quien dice.

Ahora, ¿la comida del Restaurante Monrepós es casera? A veces parece que sí, pero en general, no siempre puedes contar con eso. Dependerá del día y de lo que pidas. ¡Así que ya sabes! Si te lanzas a probar, ve con expectativas moderadas y tal vez salgas sorprendido.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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