Restaurante Sal y Pimienta

Restaurante Sal y Pimienta

Si andas por C. San Orencio, 11, 22001 Huesca y buscas un buen plan para comer, dale un vistazo a Restaurante Sal y Pimienta. Somos un sitio familiar, bien centrado en la movida de Huesca, que destaca por su comida saludable y un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa. Desde que entras, el trato es tan amable que parece que estás cenando en casa de un amigo. ¡Olvídate del estrés!

Aquí puedes disfrutar de unas migas bien trabajadas, un rape sorprendente y un entrecot que no olvidarás. Si te quedas con ganas de algo dulce, no te pierdas los helados únicos, el pastel de frutas generoso y la tarta de queso delicada. Además, las críticas hablan bien de nosotros: estamos en Tripadvisor con un 3,5 de 5 y brillamos con un 4,2 de 5 en TodoBares. Así que, si quieres pasar un buen rato con amigos o tu pareja, este es el lugar. ¡Eso sí, mejor llama antes para asegurarte de que no te quedas fuera!

Restaurante Sal y Pimienta

Restaurante de comida saludable
⭐Valoración media: 4,1
Opiniones: 819 Reseñas
Dirección: C. San Orencio, 11, 22001 Huesca
Teléfono: 974 28 84 65

Horarios Restaurante Sal y Pimienta

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–17:00
miércoles9:00–17:00
jueves9:00–16:30, 20:00–24:00
viernes9:00–16:30, 20:00–24:00
sábado10:00–16:30, 20:00–24:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Sal y Pimienta

Dónde se encuentra el Restaurante Sal y Pimienta

Si andas por Huesca y buscas un lugar chido para comer, tienes que probar el Restaurante Sal y Pimienta. Ojo, su comida es mayormente saludable y, la verdad, hay de todo un poco. De los platillos que se pueden probar, los caracoles a la llauna son una delicia, y si buscas algo más contundente, el entrecot también dio de qué hablar. Eso sí, la dorada a veces llega un poco escasa en carne, pero hay que saber qué pedir. Si te decides a ir, calcula unos 20-30€ por persona.

El rollo del servicio, pues ahí es donde van las cosas a veces para atrás. Hay días que llega a ser lento y la parte de arriba puede calentar más que el sol, así que prepárate. Pero no todo es malo: si tienes suerte, te toca un día en que el servicio es de 5 estrellas, especialmente cuando comes de menú después de pasear por el centro. La calidad es buena, y si te lanzas por el risotto o las migas con huevo frito, quedarás satisfecho.

En general, la atmósfera también se siente bien, aunque a veces puede haber algo de ruido. Pero hey, te sientas, pides tu platillo, y si no hay mucha espera (menos de 10 minutos), puedes disfrutar de un buen rato. Ojo con la espera a veces, porque hay quienes han vivido la pesadilla de esperar más de una hora por sus platos, y eso no se lo recomiendo a nadie.

Así que, ¿dónde se encuentra el Restaurante Sal y Pimienta? Está en Calle San Orencio, 11, 22001 Huesca. Si estás por ahí, vale la pena hacer una parada. ¡No te quedes sin probarlo!

Qué tipo de comida ofrece el Restaurante Sal y Pimienta

La verdad es que la experiencia en el Restaurante Sal y Pimienta ha sido toda una montaña rusa. Un día fuimos con muchas ganas y probamos los huevos rotos con jamón de Teruel... y vaya decepción. Era solo un huevo entero sobre unas patatas duras y jamón que parecía más un bloque que algo para mezclar. ¡Vamos, que al final solo quedamos a fuego y sal trufada! Las camareras, eso sí, se llevaron un aplauso por su amabilidad, pero la comida no nos dejó con ganas de volver. ¡Ni se me pasa por la mente recomendarlo!

Luego, por otro lado, tuvimos otra visita que estuvo de 10. La comida estaba muy bien, relación calidad-precio excelente y el servicio fue un lujo. Nos sentamos en la terraza y la camarera que nos atendió fue un verdadero encanto, rápida y siempre con una sonrisa. Si te vas a gastar entre 10 y 20 € por persona, no está nada mal. Mañana seguramente repetimos, porque ya te digo, nos dejó un buen sabor de boca.

El lugar en sí está chido. Puedes picar en la barra o disfrutar de una cena más formal en la planta superior. La terraza exterior tiene un ambiente genial y, ojo, que me olvidé de unas cosas y Gabriela, la camarera, se recorrió media ciudad para devolvérmelas. ¡Un detalle que se agradece! Y hablando de la comida, el menú del día es una joya, calidad, cantidad y precio a la altura, con tapas que están para chuparse los dedos.

Ahora, respecto a lo que ofrecen en el Sal y Pimienta, hay un poco de todo: desde tapas ricas hasta platos de cocina más elaborada, lo que incluye cosas como migas de pastor con huevo frito, risottos y hasta un tiramisú de la casa. Así que, si buscas un sitio donde comer a gusto, puede que en una visita te encuentres con un buen plato y en otra no tanto, pero la variedad tampoco está nada mal.

Es el Restaurante Sal y Pimienta un lugar familiar

Te cuento lo que me parece el Restaurante Sal y Pimienta: lo encontré en C. San Orencio, 11, y ya te digo que las experiencias varían un poco. Unas veces salgo contento y otras, más o menos. Por ejemplo, la última vez pedí una ensalada de aguacate, tomate, queso blanco y albahaca que estaba increíble, pero los chipirones y el jamón no me dejaron muy impresionado. El servicio, en general, es bueno, pero hay que tener en cuenta que no siempre te cambian los cubiertos, y si hay gente, prepárate a esperar un rato porque las camareras tienen que subir y bajar escaleras constantemente. Ah, y las mesas están un poco apretadas, así que si valoras tu espacio personal, puede que no sea lo tuyo. En cuanto al ambiente, es ruidoso, pero puedes charlar sin problema. El precio por persona suele ser de 20-30 €, así que no está mal.

Por otro lado, hay días en los que todo sale redondo. Reservamos media hora antes y todo fue súper fácil. Pedimos chorizo de Graus, patatas sal y pimienta y migas del pastor y todo se lo fumamos rapidito porque estaba delicioso. Antes de eso, nos tiramos unas gildas y unas croquetas que también volaron. El servicio fue top, de esos que hacen que disfrutes de la comida. Si sacas cuentas, la comida te puede salir entre 10-20 €, y las migas de pastor con huevo frito son de lo mejor.

Si vas con familia, aquí hay mucha tela que cortar. Un día llevamos a la niña, y aunque el lugar no es ideal para carritos porque hay unas escaleras, el personal nos ayudó a subir el carrito y hasta nos dieron un espacio para cambiarla. El trato fue excepcional, y aunque no estén perfectos en accesibilidad, el buen rollo y la comida riquísima compensan. El menú de 17 € que pedimos estuvo acertado en cada plato. Así que sí, el Restaurante Sal y Pimienta puede ser un lugar familiar. Solo ten en cuenta que hay que estar listo para un poco de aventura con las escaleras. ¡Pero al final vale la pena!

Qué ambiente se puede esperar en el Restaurante Sal y Pimienta

Te cuento que el Restaurante Sal y Pimienta es un must si andas por Huesca. Tienen 5 estrellas y la verdad, no es solo por el nombre. El menú del día te deja satisfecho y por solo 14€ en la terraza. Vamos, que con esa calidad-precio no puedes decir que no. Las tapas son un escándalo y no te olvides de probar las migas de pastor, que son una maravilla. Y si eres de los que disfrutan con un buen brunch, aquí lo vas a tener todo.

Ya que hablamos de ambiente, es un sitio limpio y moderno, pero tranquilo al mismo tiempo. No hay drama si no sabes cómo pedir, el personal puede parecer un poco escueto al principio, pero solo tienes que preguntar bien. Las croquetas son otro punto fuerte que no puedes dejar pasar. Eso sí, ojalá tengas la suerte de que te atienda la camarera buena onda, porque el trato es clave y te hace la experiencia mucho más placentera.

A veces, suena la flauta y te encuentras con esa camarera que lo hace todo genial. En mi visita, hubo una que fue súper encantadora, y eso hace una gran diferencia. Si vas a cenar, elige de la carta porque los platos son un festín. La gente se va encantada con el helado de pistacho, que es uno de sus secretos mejor guardados. Si pasas por Huesca, este lugar es 100% recomendable.

Ahora, ¿qué ambiente se puede esperar en el Restaurante Sal y Pimienta? Pues mira, es un lugar donde te sientes a gusto. El local es moderno y está bien decorado, ¡en plan que te apetece quedarte a disfrutar de la comida! Con un trato acogedor y un servicio que te hace sentir en casa, será difícil irte sin que te dejes llevar por la buena onda que se respira en cada rincón. Así que ya sabes, ¡no te lo pienses más y dale una oportunidad!

Cuáles son algunos de los platos destacados del Restaurante Sal y Pimienta

Mira, si buscas un sitio que te de comida saludable y un buen rollete, el Restaurante Sal y Pimienta es tu sitio. 5 estrellas para ellos por la atención, aunque estaba hasta los topes, el personal se movía como locos, siempre atentos y rápidos. La comida estaba de lujo, así que no puedo quejarme. Comida, servicio y ambiente, todo un 5. Es el tipo de lugar donde te puedes sentir como en casa, pero con un toque más gourmet.

Por otro lado, hay quienes no han tenido tan buena suerte. Escuché que algunos se fueron con 2 estrellas porque les pareció que la calidad de la comida era baja y que esperaron una eternidad entre platos. 20-30 € por persona y aún así, no estaban satisfechos. La verdad, es una pena que un sitio con tanto potencial no dé en la tecla de vez en cuando.

Pero no todo es negativo. Otros cuentan que les fue de maravilla con un menú del fin de semana a 23 €, con platos bien equilibrados entre lo sabroso y lo ligero. Las migas de pastor con huevo frito son un hit del menú. El servicio allí también parece ser ágil y amable, por lo que te hacen sentir bienvenido.

No te olvides del menú del día que está en 14,5 €, aunque no incluye refrescos (no entiendo esa jugada). Sin embargo, la variedad de postres aquí es superior a otros sitios. Y si te gustan las costillas, asegúrate de probarlas porque están deliciosas. Las camareras son amables y rápidas, lo que siempre se agradece.

Ahora, te preguntarás: "¿Qué platos destacan en Sal y Pimienta?" Bueno, no puedes perderte las migas de pastor, el solomillo al roquefort y el risotto. Y, por supuesto, no te vayas sin probar la tarta de queso. ¡Un verdadero espectáculo! Así que, si estás por Huesca, date una vuelta por allí y juzga por ti mismo.

Qué tipo de migas sirven en el Restaurante Sal y Pimienta

Ya te digo, Sal y Pimienta está en la onda. Si buscas un sitio para comer rico sin que te cueste un riñón, este es el lugar. Con su menú de 14,50€, que incluye bebida y postres caseros (y ojo, que el tiramisú está para chuparse los dedos), no te vas a arrepentir. En serio, es de los que se llevan 5 estrellas sin dudarlo. La atención es de 10, los camareros super amables y siempre están dispuestos a ayudarte.

Hemos ido un par de veces y la verdad, es que todos los platos son una delicia. Hace poco probé unas migas con huevo que estaban brutales, y el risotto de verduras con langostino también estaba muy bueno, aunque no te voy a mentir, el risotto de gambas dejó un poco que desear. Era más crema que otra cosa, raro para un risotto, ¿no? Pero aún así, la calidad-precio está bastante bien. Un par de amigos dicen que el salmón es «correcto». Menos mal que yo me quedé con el entecot, que aunque teníamos que pagar un suplemento, valió cada céntimo.

El ambiente también está chido, céntrico y tranquilo. Ideal para una tarde-noche con amigos o una cita. Lo único es que, si vas en horas punta, pon a prueba tu paciencia, porque puede que tengas que esperar un rato. Pero bueno, ¡la espera vale la pena! Si alguna vez te da por ir, no olvides pedir el tiramisú de postre, en serio, te va a encantar.

¿Y qué tipo de migas sirven en Sal y Pimienta? Te cuento, son migas de pastor con huevo frito. Una delicia que no te puedes perder si te decides a visitar este sitio. Apuesta segura, ¡ya nos contarás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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