Ruta 23

Ruta 23

¡Ey, colegas! Si andáis por la Ruta 23 en Muel, Zaragoza, no os podéis perder este bar restaurante. Tienen un ambiente acogedor y una decoración moderna que hace que te sientas como en casa. Aparte de eso, se ganan un montón de puntos con su pan sin gluten y un servicio super rápido. Y ya sabéis, si tenéis hambre, aquí los platos son abundantes y sabrosos. Su menú del día a 11€ es toda una pasada, con opciones que van desde pollo guisado hasta chuletas de cerdo. ¡Todo en su punto!

Otro rollo que mola de Ruta 23 es que está justo en la Autovía Mudéjar, así que es perfecto para hacer una parada en el camino. Con un gran aparcamiento, no tendréis problemas para dejar el coche. Con 6081 reseñas y un total de 4 de 5 estrellas en Restaurant Guru, esto es un sitio que vale la pena. Si queréis ver lo que sirven, no os olvidéis de mirar las fotos en su Instagram. ¡Reservad con tiempo porque suele estar bien concurrido! Así que ya sabéis, si queréis comer de lujo y salir con una sonrisa, ¡mejor parar aquí!

Ruta 23

Bar restaurante
⭐Valoración media: 4
Opiniones: 6.061 Reseñas
Dirección: 50450 Muel, Zaragoza
Teléfono: 640 38 68 63

Página web

Horarios Ruta 23

DíaHora
lunesAbierto 24 horas
martesAbierto 24 horas
miércolesAbierto 24 horas
juevesAbierto 24 horas
viernesAbierto 24 horas
sábadoAbierto 24 horas
domingoAbierto 24 horas

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Ruta 23

Dónde se encuentra el bar restaurante Ruta 23

Si te pasas por Ruta 23 en 50450 Muel, Zaragoza, ten en cuenta que es un bar restaurante que puede decepcionarte un poco. Las críticas son de lo más mezcladas. La primera vez que fui, me lancé al menú de 14 euros. Tenía dos arroces que estaban decentes en cantidad y una pasta gratinada que, aunque con poco queso, estaba bien. Pero lo que de verdad destacan son los segundos: unos codillos que estaban bien y un churrasco a la brasa que, te lo digo en serio, es como un chicle gigante. Si quieres hacer CrossFit con la boca, este es tu plato, porque te pasas diez minutos ahí dándole vueltas. ¡Vaya faena!

Sobre el servicio, no es la gran cosa tampoco. Las camareras se hablan entre ellas como si estuvieran en un reality de pelea. Si pides algo, prepárate, porque la respuesta va a ser un poco cortante, la verdad. Así que, si estás pensando en hacer una parada, quizás merezca la pena hacer un par de kilómetros más y buscar algo mejor.

En otra ocasión, fui a almorzar y, a pesar de que la comida tiene buena pinta, me dio un poco de rabia el tema de los bocadillos. Pedí uno de longanizas con tortilla de patata, pero la respuesta fue un ‘tienes que pedir el bocata de tortilla y las longanizas a parte’. Así que pagué 9 euros y lo que me trajeron fue media longaniza cortada por la mitad. ¡Casi me da algo! Sabían bien, no voy a negarlo, pero venía con un aire de timo que no se lo deseo a nadie.

Así que, si te paras en el Ruta 23, ve con la mente abierta, pero no esperes maravillas. Y si aún así decides ir, ya sabes que quieren que te vayas a Muel, que se encuentra en Zaragoza. ¡Suerte y que te sirvan bien!

Cuál es la dirección exacta de Ruta 23 en Muel, Zaragoza

Ya te digo, Ruta 23 es un lugar que vale la pena si estás haciendo un viaje largo. Paramos porque nos topamos con él y, ¡menuda sorpresa! Pedimos un bocata de longaniza a la brasa que estaba de locos y un torrezno que, aunque no fue el mejor del mundo, cumplió su función. Los precios andan entre 10 y 20 € por persona, pero te aseguro que la calidad compensa. La comida es un 4, el servicio un 5 y el ambiente no puede ser mejor, así que, si te da hambre, es una parada obligatoria.

El personal es increíble, siempre con una sonrisa y rápidos como una MotoGP. Te juro que fue un acierto total. Ambiente tranquilo, sin ruido que te saque de la conversación, y además están muy bien organizados, así que sin espera. Ideal si vas con un grupo de 3 o 4 personas, ¡aunque no hay problema si sois más! A la peña le encanta porque la comida casera sabe a gloria. Lo mejor es que aquí también son amigables con los peques, así que no dudes en llevar a la familia.

La pasta está en su punto y la carne es jugosa. Recomiendo que hasta te desvíes un poco solo para comer ahí. Cuando acabamos, nos quedamos con ganas de repetir. Vamos, que si estás cerca, tienes que parar.

Ahora, si buscas la dirección exacta, pon atención: Ruta 23 se encuentra en 50450 Muel, Zaragoza. Así que ya sabes, no hay excusas para no disfrutar de este sitio.

Qué tipo de ambiente ofrece el bar restaurante Ruta 23

Mira, si te pasas por Ruta 23 en Muel, la cosa va bien. Tienen un menú a 14€ que te deja satisfecho, sobre todo porque las porciones son grandes y todo está bien cocinado. El servicio es rápido y el personal, aunque un poquitín inexperto, está atento a lo que necesites. La verdad es que, por 10 a 20€ por persona, estás comiendo de lujo. Yo le daría 5 estrellas a la comida, 3 al servicio y 5 al ambiente, que es bastante tranquilo, ya puedes charlar sin problemas. ¡Ah, y cero tiempo de espera! No se hace nada pesado.

A veces un bocadillo puede ser una opción rápida, como el de tortilla que probé, pero la verdad es que el precio de 4€ me pareció un poco elevado para lo que era: más pan que otra cosa. Aunque hay que reconocer que el ambiente del bar estaba bastante limpio, eso suma puntos. Pero por lo demás, si solo es para salir del paso, podrías encontrar opciones mejores. Diría que aquí el servicio sacó un 3 y la comida un 3 también, con el ambiente en 4.

Ahora, hay que mencionar que si tienes perro, las cosas pueden complicarse. En una de las ocasiones que fui, la terraza estaba sucia y llena de moscas. No se veía nada bien, y tú mismo tienes que montártelo todo. A mí eso me disgustó, y la comida tampoco fue para tirar cohetes. Aquí no puedo darles más que 1 estrella en todo. Así que, si vas con tu furry amigo, mejor busca otro sitio.

Si de verdad buscas un lugar rico para comer sin complicaciones, el Ruta 23 es tu mejor carta. La comida está buena, el servicio es decente aunque puede mejorar, y el ambiente es muy agradable, con muchas plazas de aparcamiento y el ruido bajo. Para pasar un buen rato mientras comes, me parece una excelente opción. ¡Recomendadísimo!

El restaurante Ruta 23 ofrece opciones sin gluten

Y ahí está, Ruta 23, un bar-restaurante que si estás de paso por Muel, Zaragoza, es un lugar donde hacer una parada. Este sitio tiene 3 estrellas y, seamos claros, si quieres comer algo decente sin complicaciones, este es el plan. Eso sí, cuidado con las moscas, que a veces parece que te van a comer a ti antes de que termines el plato. Lo bueno es que el precio por persona se mueve entre 10 y 20 €, y lo mejor, no hay que esperar para que te sirvan. Un ambiente bastante normalito, pero vale la pena.

Ahora, si decides optar por el menú del día, te costará 14€ o, si prefieres ahorrar un poco, hay un medio menú que va por 10,50€. Pero ojo, no todo es perfecto. Aunque al principio parece que todo va bien, te das cuenta de que hay algunos fallos en la ejecución. Las camareras, aunque te dicen que no pasa nada, dejan los platos como si estuvieran en un torneo de lanzamiento y sientes que te están mirando de reojo si intentas probar de lo que ha pedido tu colega. En cuanto a la comida, lo que realmente vale la pena aquí son las carnes a la brasa, eso sí lo bordan. Los bocatas molan más que el menú. El ambiente puede ser un poco más flojo, 2 estrellas, y el servicio se lleva solo 1, pero al menos no hay que esperar más de 10 minutos.

Pero no todo está perdido. Si estás haciendo un viaje y decides parar aquí como hicimos nosotros, ¡vaya aventura! Recuerdo que éramos cuatro colegas volviendo de San Sebastián a Valencia y mi amigo Manuel fue el que nos llevó a este lugar. Al principio, me sonó un poco a cuñadismo, pero al entrar y ver a los camiones aparcados, supe que estaba en el sitio correcto. Pedimos unos bocatas de panceta con queso, croquetas y torreznos. Todo por 47,20€. ¡Una ganga, amigo! La experiencia fue tan buena que entendí que los camioneros saben dónde comer de verdad. Aquí no hay rollos ni sorpresas. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, y, además, el ruido no es intenso, así que puedes charlar sin problemas.

Y para los que se lo preguntan: ¿El restaurante Ruta 23 ofrece opciones sin gluten? Pues, lamentablemente, en la información que tengo no se menciona nada sobre esto. Así que, si eres celíaco o simplemente buscas opciones sin gluten, puede que tengas que pensarlo dos veces o preguntar al llegar. ¡Pero ya sabes cómo es esto, nunca está de más preguntar!

Cuál es la calidad del servicio en Ruta 23

La Ruta 23 es un lugar que se ha ganado un hueco en nuestro corazón. Cuatro estrellas bien merecidas, porque siempre que paramos, nos atienden de lujo. La comida está de muerte, en especial si te gusta la brasa. Además, si deseas un buen café, aquí lo encuentras, no esas porquerías de otras gasolineras. Ah, y la tienda de la gasolinera también está genial, así que puedes hacer un par de compras al salir.

Pero no todo es perfecto, ¿no? Hubo esa vez que un amigo fue a almorzar y la cuenta lo dejó flipando. Un bodrio total: le separaron cada ingrediente en el bocata y costó un dineral. Se notaba que el camarero quería complicar las cosas en lugar de facilitar la vida, y se le nota que no es bueno en atención al cliente. Una estrella para ese servicio. Así que, ya sabes, lo mejor es ir con el grupo de aquí y asegurarte de que la cuenta esté bien clara.

A pesar de esa experiencia, si te paras a comer de casualidad, puedes acertar de pleno. Un combo de primero, segundo, bebida, postre y pan por 14,5€ está muy bien. Además, con el café a un euro más, sales con el estómago lleno y el bolsillo contento. Es perfecto si andas de paso y no sabes dónde picar algo.

En cuanto al servicio en Ruta 23, la verdad es que en su mayoría es bastante bueno y agradable. La mayoría de las reseñas mencionan que los camareros son super agradables, y la atención suele estar a la altura, en especial en esos días en los que la cocina brilla con arroces aragoneses y guisos de cordero. En fin, un sitio que vale la pena repetir si lo tuyo son las paradas rápidas en la carretera.

Cómo son las raciones de los platos en el restaurante

El Ruta 23 en Muel, Zaragoza, no es un mal lugar para parar, aunque no todo brille. Cuando fuimos a desayunar, me llevé una decepción con el pincho de tortilla por 3,90. Te digo, era casi un ice cube, un bloque frío que no te da ganas ni de llamar al camarero. La verdad es que el ambiente está chill y el parking es amplio, así que si te apetece solo un café rápido, vale, pero no esperes un festín. Para mí, ese sitio se queda en un 2 estrellas.

Pero aguanta, que la historia no termina ahí. Un amigo me soltó que el menú del día es otro rollo. 5 estrellas directas por la atención y la calidad de la comida. Te lanzan la mejor sopa de cocido que has probado en tu vida, y todo por unos 10-20 €. Si vas, no te olvides de darle un tiento: ¡100% vas a querer repetir!

Y si eres camionero, aquí sí que estás en el paraíso. Un colega que paró a dormir me contó que la cena fue bastante rica y bien servida. Le hicieron una recomendación que no puede faltar: una ensalada de patata con huevo y atún. Sube un poco el nivel añadiendo vinagre para que le dé ese toque espectacular. También probó el pollo y, aunque el vino no se llevó laureles, todo está montado para que no te falte nada, incluso una ducha al final. Tienes que poner un botón cada cierto tiempo, pero eso solo es un pequeño apunte. En general, es otro 5 estrellas para él.

Ahora, sobre las raciones, hay que decir que hay un poco de todo. Puedes encontrar platos que te dejan con hambre, como ese pincho de tortilla, o platos generosos que impresionan, como el famoso menú del día o la cena recomendada por los sinvergüenzas que saben comer. ¡Así que piénsatelo bien antes de entrar!

Cuál es el precio del menú del día en Ruta 23

Así que, si estás por Muel y te pica el hambre, no te puedes dejar pasar Ruta 23. Las reseñas son bastante buenas y, la verdad, no mienten. Cinco estrellas para este bar-restaurante donde te puedes meter un menú casero por solo 13 euros. Te traen primero, segundo, postre y una bebida. ¡Eso es un chollazo! El trato del personal es de 10, te hacen sentir como en casa, no como en un bar de carretera. Si quieres comer bien y rápido, aquí es donde debes parar.

Claro, no todo es perfecto. Hay críticas que dicen que, con el cambio de gerencia, la calidad ha bajado como la espuma. Algunos dicen que el menú ha empeorado y que los segundos platos son escasos en calidad y cantidad. Patatas a la riojana sin costillas ni chorizo, ¿en qué cabeza cabe? Y ni hablar del servicio... hay gente que se lleva los platos en táper por la tardanza. Vamos, que si te encuentras con un camarero enfadado, lo mejor es no complicarse.

Pero entre todo eso, hay quienes todavía valoran un buen trato y un precio razonable. Al final del día, todos sabemos que en áreas de autopista los precios son un poco más altos, pero aún así, se puede comer por entre 10 y 20 euros. Eso sí, la terraza es un horno en verano, así que prepárate para achicharrarte. Antes estaba mejor, pero bueno, siempre habrá algo que comentar.

Entonces, para la pregunta del millón: ¿Cuál es el precio del menú del día en Ruta 23? Pues, ya te lo dije, son 13 euros que valen la pena por lo que ofrecen. ¡No te lo pierdas si pasas por allí!

Qué opciones de platos están disponibles en el menú del día

Hablando de la Ruta 23, menuda maravilla de bar restaurante que tienen en Muel. Si te apetece un buen bocadillo a la brasa, este es el sitio ideal. Allí preparan desde churrasco, panceta, chorizo y más, y lo mejor de todo es que los precios son super asequibles, entre 1-10 € por persona. Así que ya sabes, no tienes excusa para no pasarte a probar sus delicias. En horas punta suele estar a tope, pero en nuestro caso, a las 16:00h nos hicieron un bocadillo de panceta sin problema. ¡Eso es un gran plus! Especialmente si no pasas a comer en la hora “normal”.

Cuando paramos, nos dimos cuenta de que el lugar tiene un ambiente bastante animado, pero nada abrumador. Es amplio y cuenta con muchas mesas, así que la espera no es molesta. Además, la comida es buena y los aseos están limpios, lo que siempre se agradece. Si viajas con mascotas, también tienen una zona verde al lado para que puedan estirarse un poco. El aparcar no es un problema, el parking es grande y gratuito. A veces hay camiones y coches, pero siempre encuentras donde dejar el coche sin complicaciones.

El servicio es rápido y atento. Las camareras son muy amables y no te dejan esperando. Nos sirvieron una tortilla de patatas que estaba brutal y unas croquetas que también nos volaron la cabeza. Aunque ojo, a veces te preguntan si has terminado antes de que acabes, lo que puede resultar un poco incómodo. Pero igual, ¡es un lugar donde se nota que saben atender a la gente!

Así que, si te preguntas qué opciones de platos hay en el menú del día, lo que hemos probado no decepciona. Desde tapas, tortilla de patatas hasta una buena variedad de elaboraciones tanto saladas como dulces. Eso sí, cuando planees la visita, intenta evitar las horas picos para disfrutar más del ambiente. Sin duda, la próxima vez que tengamos que pasar por la zona, ¡volveremos a parar aquí!

Es fácil aparcar cerca del bar restaurante Ruta 23

Ya te digo que Ruta 23 es uno de esos lugares que sabes que vas a disfrutar. Personalmente, le pongo 5 estrellas sin dudar. La comida es buena y el servicio es rápido y atento. Cuando paras en la carretera, quieres algo que te llene y que no te haga esperar demasiado, y aquí cumplen con ambas cosas. Mis dies se lo llevan. Además, el precio por persona oscila entre 10-20€, que está más que bien para lo que ofrecen.

La última vez que estuve, me tiré por el menú del día a 12€, trae dos platos, bebida y postre. No está mal, aunque he de decir que las pelotas estaban un poco duras y el pollo algo seco. Por otro lado, el risotto de setas estaba de escándalo y los postres caseros, ¡vaya delicia! Así que, en general, el servicio es potente y vale la pena probarlo.

Recuerdo que antes solíamos ir más seguido, pero le he notado un bajón en la cantidad de las raciones. Y eso que el sabor sigue siendo decentillo, pero si vas a servir lo mismo con menos cantidad, igual la gente empieza a mirar para otro lado, ¿sabes? Parece que ha habido un cambio de gestión o algo así. Una pena, porque el lugar estaba bastante bien, aunque entre lo bueno y lo malo, yo sigo dándole un 4 estrellas por la buena calidad.

Y hablando de comer en rutas, si estás también con tu mascota como yo, a veces mejor fuera si hace calor, pero ahí la camarera no tuvo problemas y nos dejó entrar. Ese 10 de atención se lo llevan de aquí a la luna. Pregunta por los bocadillos y hamburguesas, que están de 10 también. Chicos, que el ruido puede ser alto, pero se puede conversar sin pelear con el volumen.

Ahora sobre el aparcamiento, la cosa no es difícil. En los alrededores de Ruta 23, hay suficientes zonas para dejar el coche, así que no te preocupes por eso. Puedes aparcar sin drama y disfrutar de una buena comida sin prisas.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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