
Si andas buscando un pueblo escondido con encanto, no puedes perderte Tronchón en Teruel. En pleno corazón de este lugar pequeño y acogedor, se encuentra Casa Matilde, un restaurante que te va a hacer sentir como en casa, gracias a la gran cocinera, la señora Matilde. Aquí, la cocina es casera y de calidad, con platos que brillan por su naturalidad. No te sorprendas si al salir, Matilde te pregunta qué te ha parecido todo, porque aquí la atención es de lo más familiar y cercana.
En Casa Matilde te van a mimar con su fantástico solomillo, su casero rabo de buey y esa perdiz bien trabajada que vuelve loco a cualquiera. Y no te olvides de dejar espacio para el postre: su cuajada y la tarta de queso son un must. Este lugar ha sido valorado con un 4.6 sobre 5 por más de mil personas, así que ya sabes, si quieres disfrutar de una experiencia gastronómica única, mete en tu agenda un viajecito a Tronchón y coge sitio en Casa Matilde.
Casa Matilde
Página web
Horarios Casa Matilde
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–19:30 |
| martes | 13:00–19:30 |
| miércoles | 13:00–19:30 |
| jueves | 13:00–19:30 |
| viernes | 13:00–19:30 |
| sábado | 13:00–19:30 |
| domingo | 13:00–19:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Matilde
Dónde se encuentra Casa Matilde
¡Ey, chico! Si buscas un lugar donde comer rico y a buen precio, Casa Matilde en C. Crucera, 1, 44141 Tronchón, Teruel es todo lo que necesitas. Este sitio es simplemente increíble. Te hace sentir como si viajaras al pasado, ¡y eso no es cualquier cosa! La comida es excelente y si tienes que probar algo, el rabo de toro es un must. Te aseguro que es una experiencia que no te olvidarás, ¡te transportarás a otro mundo!
Hablemos de precios, que aquí tampoco te vas a quedar sin un duro. Puedes comer de lujo por entre 10 y 20 € por persona. Imagínate, por esa pasta, tener un servicio y un ambiente de 5 estrellas. Los platos que no pueden faltar en tu mesa son las judías blancas con perdiz, el ciervo guisado y, claro, ¡la tarta de queso casera! Todo esto, disfrutado en un ambiente agradable donde puedes conversar sin problemas. Vamos, que la comida y la buena compañía van de la mano.
Y si eres de los que se mueve en familia o con amigos, Casa Matilde es un clásico. La comida casera está de muerte y a un precio justísimo. A mí me flipó el cordero a la plancha, pero si eres fan de la tarta de queso, prepárate, porque estás a punto de probar la mejor tarta de queso del mundo mundial. Y lo mejor es que puedes llevártela a casa (¡12 euros por 8 porciones, nada mal!). Reserve sin prisa, aquí no es obligatorio, pero si vas en grupo, mejor hazlo para no quedarte sin mesa.
Si vas con tu familia, puedes disfrutar de un buen día, comiendo queso de Tronchón con algo de jamón y rematar con requesón de su quesería con miel de la zona. En total con unas cervezas y agua, te puede salir por unos 58 €. Y de nuevo, el lugar es ideal para grupos de cualquier tamaño. Así que, ¿dónde está Casa Matilde? ¡En C. Crucera, 1, 44141 Tronchón, Teruel! No hay excusas, ¡hazte un favor y ve ya!
Qué tipo de cocina se ofrece en Casa Matilde
Bueno, si te digo la verdad, Casa Matilde es un sitio de 5 estrellas, y no hay vuelta de hoja. La comida es espectacular, y aunque a veces hay un poco de espera entre el primero y el segundo, eso es porque Matilde se toma su tiempo para cocinarte las cosas al momento. Para que te hagas una idea, comer ahí te puede costar entre 10 y 20 € por persona, lo que es un chollo por la calidad que ofrecen. Y si te gusta el ciervo, ojo, no te puedes ir sin probar el ciervo guisado, ¡es una delicia!
La ambiente es genial, super acogedor, y la Sra. Matilde es eso que todos deseamos en un restaurante: encantadora y con un trato excelente. El personal es muy servicial, así que puedes contar con que te vas a sentir como en casa. El precio puede subir un poco, hasta 20-30 € por persona, pero lo vale. Eso sí, si vas en grupo de más de 9, ¡prepárate para disfrutar a lo grande! Ah, y si vas con niños, no hay problema, son bienvenidos. Al final, si decides ir, asegúrate de que el coche lo aparques bien, que puede ser un poco complicado.
Te cuento que tuve una gran expectativa antes de ir, y la verdad, ¡quedé más que satisfecho! Esa idea de cruzar su cocina para acceder al salón le da un toque especial. La comida es súper casera y Matilde, a sus 80 y algo, sigue dando lecciones de cómo se hace. El salón está reformado, muy limpio y cálido, y eso que era un lunes a mediodía y aún así se llenó. Por solo 20-30 €, salí de allí con la barriga como un tambor.
Ahora, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Casa Matilde? La respuesta corta es: comida real y sabrosa. Platillos que requieren calma y reposo, como los de toda la vida. Aquí no hay sitio para la comida rápida, sino más bien para un buen manjar donde cada bocado cuenta. Así que ya sabes, si buscas buena comida y un trato cercano, ¡no dudes en caer por Tronchón!
Quién es la cocinera de Casa Matilde
Si alguna vez pasas por Tronchón, no puedes dejar de visitar Casa Matilde. Este lugar es un verdadero hallazgo y ya llevamos años yendo allí. Desde que entras, sientes que te abrazan. La atmósfera es acogedora y familiar, y siempre te reciben con una sonrisa. La dueña, Matilde, es una anfitriona como pocas, además de ser una gran cocinera, te hace sentir como parte de su familia. ¡Olvídate de la típica atención fría de otros sitios! Aquí, el trato es de 10 y la comida, ni hablar, ¡es espectacular!
Un consejo: ¡reserva con antelación! Puede parecer un lugar escondido, ¡y lo es! No hay grandes carteles que te guíen, así que asegúrate de tener tu mesa asegurada. Esto sí, si mides más de 1.80, cuidado con el espacio, algunos rincones son un poco peculiares. Una vez que te acomodas, prepárate para disfrutar de raciones generosas y camareros que siempre están atentos a lo que necesites. Y sí, aquí no hay datáfono, así que mejor lleva efectivo.
La carta es un festín de platos tradicionales, con su judías con perdiz, carrillada y, por supuesto, el rabo de toro que se deshace en tu boca. ¡Y los postres! La cuajada del Maestrazgo es un must, ¡tienes que probarla! No esperes un restaurante de lujo, aquí la cocina es como la de la abuela, todo casero y con mucho amor. Definitivamente, cada vez que voy, prometo volver. Así que si buscas una comida rica y un ambiente increíble, Casa Matilde es el sitio.
Así que, para responder a la pregunta, la cocinera de Casa Matilde es Matilde, esa mujer energética que te recibe y te hace sentir como en casa, y lo mejor de todo, prepara cada plato con el cariño y la pasión que sólo una buena chef puede brindar. ¡No te lo pierdas!
Qué platos destacan en el menú de Casa Matilde
La verdad, Casa Matilde en Tronchón es un lugar que te deja con ganas de volver. Entras y ya te sientes como en casa, casi como si estuvieras en la cocina de tu abuela, ¿sabes? Con ese ambiente tan acogedor, ya solo por eso vale la pena. Matilde, con sus 82 años, está ahí entre semana y, te digo, es impresionante ver cuánto le gusta lo que hace. No hay precio que pague ese tipo de dedicación. La comida es brutal: el rabo de toro, las alubias con perdiz y, ojo, la tarta de queso, eso sí que es de otro nivel. Además, ¡no te olvides de llevarte un poco de queso y cuajada para casa!
Si decides pasarte, que sea un día de frío, que el menú es como un abrigo que te abraza por dentro. Platillos generosos, ¡te ponen las cazuelas llenas para que te sirvas lo que quieras! La judías blancas y el ciervo son un must. Esto se disfruta mejor en invierno, que en junio con las caloradas que había, salimos casi rodando. El precio está de lujo, entre 20 y 30 euros por persona. Un 10 en comida, servicio y ambiente, tan solo con reservar te aseguras un buen plan.
Pero, ojo, no todo es perfecto. Hay historias de que al reservar te mandan un precio y luego resulta que sube. Algunos dicen que el servicio puede ser un poco amargo, como si el camarero estuviera de mal humor. Eso le quita puntos a la experiencia, aunque hay que decir que Matilde sigue siendo un encanto. Mira, debes preparar el cash o el bizum, que aquí no hay opción de tarjeta.
Resumiendo, si piensas en qué platos destacan en el menú, no puedes perderte el rabo de toro, las judías con perdiz, el ciervo guisado y, por supuesto, la tarta de queso casera.
Cómo es la atención al cliente en Casa Matilde
Ya te digo, Casa Matilde es un sitio que no te esperas y que te deja con la boca abierta. Cuatro estrellas en el ambiente, porque entras y sientes que estás en casa de tu abuela. Matilde, la reina del lugar, hace de todo: cocina, atiende, pone la mesa. La entrada te lleva a un hogar de pueblo, y no sabes si estás en un restaurante o en el salón de una viejecita. Eso sí, la comida es casera y de la buena, con raciones tan abundantes que si no llegas con hambre, te lo piensas dos veces. Por solo 25 €, comes un festín que te deja satisfecho. No hay forma de que te vayas sin querer repetir.
Si buscas algo más específico, el bar de Casa Matilde es otro rollo. Tienen un menú de 20 € donde eliges entre seis primeros y seis segundos, y ya incluye bebida, postre y café. Te va a recordar a la comida de los abuelos, pero con un toque moderno que no se olvida. Las alubias blancas con perdiz son una locura, así que no te las saltes. Y la carrillera... un espectáculo en tu boca. La señora que lo lleva, con sus 80 y tantos años, tiene un carisma que hace que todo se sienta aún más auténtico. Eso sí, olvídate de pagar con tarjeta, es mejor que lleves efectivo porque aquí todo se hace a la antigua, con papel y boli.
La atención es un poco variable, ya que aunque la señora Matilde pone su mejor esfuerzo, la edad puede hacer que el servicio no sea el más rápido del mundo. Pero ¿sabes qué? La comida y el ambiente hacen que compense, así que viene bien empatizar. La atención al cliente es correcta, pero hay que recordar ser pacientes porque, al fin y al cabo, estás en un lugar donde tradición y cariño se mezclan a la perfección.
Qué postres son recomendados en Casa Matilde
La Casa Matilde es un lugar fuera de lo común, en serio, ¡no hay como este sitio! Casi que entras por la puerta y sientes que te reciben como si fueras de la familia. Comida casera a raudales, esos platos de cuchara que te hacen recordar lo que comías en casa de la abuela. Aunque ojo, que si pides garbanzos con ajo aceite, eso es puro placer, pero agárrate porque el efecto es bastante "explosivo". La ración es generosa, así que si tienes algo de sobrante, que sepas que NO HAY TAPER PARA LLEVAR TE LO QUE SOBRA y es una pena dejarlo ahí.
El ambiente es cálido, aunque en días calurosos, puede pasar que te dé un poco de calor, como a nosotros, que pasamos un pelín de calor hasta que abrieron la ventana. No hay aire acondicionado, así que prepárate para eso, pero cuando el fresquito entra, la velada mejora un montón. En cuanto a precios, se mueve entre 20-30 € por persona, lo cual está increíble para lo que te están sirviendo. La comida recibe un buen 4 y el servicio un 5. Es como comer en casa de tu tía abuela y no te quedarás con hambre, eso seguro.
Por otro lado, Matilde, la dueña, lleva 52 años en el negocio, así que imagínate la experiencia. Los menús, aunque no son fijos, siempre tienen platos clásicos como el cocido de alubias o el rabo de toro. Dato curioso: no aceptan tarjetas, así que lleva efectivo o usa Bizum. Definitivamente, es una parada obligatoria si estás por la zona y quieres comer bien.
Y ni se te ocurra irte sin probar los postres. La Sra. Matilde tiene unos postres caseros que te dejarán con ganas de más. No te puedo dar los nombres exactos, pero lo que se dice es que todo lo que sale de su cocina es un acierto. Así que ya lo sabes, no te vayas sin petarte de postre. ¡Buena comida, buen rollo, y a disfrutar!
Cuál es la calificación promedio de Casa Matilde según las opiniones de los clientes
La verdad es que Casa Matilde es el tipo de lugar que te deja con ganas de volver una y otra vez. No sé ni por dónde empezar. La señora Matilde es un amor, nunca había visto a alguien con tanta alegría y pasión por lo que hace. Ella no solo cocina, sirve felicidad en cada plato. La comida es de 10, y si pruebas el ciervo, te vas a preguntar por qué no lo has hecho antes. Y los postres, ni hablar, son todos caseros. La tarta de queso y las cuajadas son un verdadero manjar. Si te gustan las raciones generosas, aquí no te van a decepcionar.
Ayer fuimos un grupo de 9 personas y nos metimos un menú por 23 euros, café incluido, todo buenísimo y casero. De verdad, la atención de Matilde es única. Ella cocina, cobra, y siempre con una sonrisa. Una pena que nos quede lejos, porque, si fuera por mí, iría cada fin de semana. Eso sí, si no reservas, no te preocupes, que si encuentran un hueco, te dan mesa, aunque sea para el final del servicio.
El trato es buenísimo. Comida excelente y raciones que a veces son incluso más de lo que pides. Te sirven al centro de la mesa y vas cogiendo a tu gusto, lo que significa que siempre hay de más. Y así, entre risas y buena comida, Matilde se hace querer. Los postres se quedaron sin foto porque, bueno, lo único que puedes hacer es comer y disfrutar.
La relación calidad-precio es insuperable. Y si además haces una visita guiada por el casco urbano, te vas a ir de Tronchón con un gran recuerdo y ganas de volver. He estado allí dos veces ya, y cada vez es una experiencia que vale la pena. ¡Ah! No dejes de probar los tomates de la huerta, el jamón de Teruel y, por supuesto, los postres caseros como la tarta de queso.
Así que, resumiendo, haciendo cuentas rápidas, la calificación promedio de Casa Matilde según las opiniones de los clientes es, sin duda, 5 estrellas. ¡No hay duda de que es un sitio para ir!
Por qué se considera a Tronchón un pueblo escondido con encanto
Ya te digo, si buscas un sitio donde comer bien y a buen precio, Casa Matilde es la movida. Las raciones son enormes, así que si vas con hambre, aquí es donde vas a salir más que satisfecho. El menú diario está súper bien logrado y por solo entre 20 y 30€, tienes un festín que no olvidarás. De verdad, recomiendo reservar. Te aseguras de no quedarte sin mesa, porque siempre hay gente. La cocina es 100% casera y se nota en cada bocado.
No olvides probar el ciervo guisado, es de lo mejorcito del lugar. He escuchado maravillas de la cuajada de turrón y la tarta de queso que, si te soy sincero, son un auténtico pecado. Y tú sabes que cuando un sitio se llena un martes, es porque lo hace bien. El ambiente es acogedor, y la atención es de primera. Los camareros son muy amables y atentos. Eso sí, un pequeño detalle que me flipó: no aceptan tarjeta, así que lleva efectivo.
Hablando de la comida, es tradición pura. Te sientas, y te das cuenta de que aquí no han perdido la esencia de lo clásico. Las raciones son generosas y la calidad está siempre a la altura. Estofado de rabo de toro y ensalada mixta son otras opciones que no puedes dejar pasar. Es un sitio donde sabes lo que te espera: ¡platos deliciosos y un trato familiar!
Y ya que estamos en Tronchón, que se considera un pueblo escondido con encanto, es porque tiene ese aire auténtico y tranquilo que te atrapa. Está rodeado de naturaleza y alejado del ruido, perfecto para desconectar. Además, la gente aquí es muy hospitalaria, como Matilde, que lleva más de 80 años dejando su sello en cada plato. Sin duda, un lugar que hay que visitar si estás por la zona.
Es necesario hacer una reserva para comer en Casa Matilde
Hablando de Casa Matilde, si te mola la comida casera, no te puedes perder este lugar. Tienen raciones generosas y los precios son bastante moderados, así que tu bolsillo no se resiente. Por unos 20-30 € por persona, te pones las botas. La tarta de queso y el guiso de ciervo son imperdibles, además de la sopa de cocido. Pero ojo, mejor evita ir en días pico porque a veces la espera se puede alargar. Tres horas y media esperando puede ser demasiado, pero la comida vale la pena, así que, si repites, mejor llégate en un día tranquilo.
La experiencia en Casa Matilde es distinta a cualquier otro sitio. Aquí comes como en casa, sirven todo en fuentes y tú te sirves lo que quieras. ¡Es toda una fiesta gastronómica! Con unos 10-20 € te pasas el día comiendo a gusto. Cada comensal debería elegir un plato para probar distintas delicias. Si no quieres quedarte sin tu dosis de platos, mejor haz una reserva, especialmente los fines de semana, ya que el lugar puede llenarse rápido.
Matilde, la dueña, es una maravilla. Te atiende como si fueras de su familia, con un cariño que se nota en cada plato. Es un encanto y su comida es de cinco estrellas. Yo siempre regreso por las carrilleras y el rabo de toro, que están espectaculares. No vas a salir con hambre, te lo aseguro.
Sobre la reserva, sí, es recomendable hacerla, especialmente si planeas ir un fin de semana. A veces parece un poco complicado aparcar, así que planifica bien tu visita. Y recuerda, solo aceptan pagos en efectivo. ¡No digas que no te lo advertí!
Qué hace que la cocina de Casa Matilde se considere "casera y de calidad"
Te cuento, si estás por Tronchón, no te puedes perder Casa Matilde, que está en C. Crucera, 1. Es un sitio que ya se ha ganado su fama, y no es para menos. La verdad es que es más que un restaurante, es como una especie de rincón de la abuela donde el buen rollo y la comida rica van de la mano. Desde que entras, te sientes como en casa, y eso ya es un punto a favor, ¿sabes?
La decoración es sencilla, pero con un toque de encanto que te hace sentir a gusto. El servicio, de 10, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacerte sentir especial. Y lo mejor, es que aquí la comida brilla no solo por su sabor, sino también por la frescura de los ingredientes que utilizan. Cada plato es una explosión de sabores, y aunque no tengo alma de crítico, puedo decirte que no hay nada como degustar un buen guiso o alguna carne de la zona.
Ahora, si hablamos de la cocina, te vas a dar cuenta de por qué aquí se considera "casera y de calidad". Cocinan con productos locales, y eso se nota en cada bocado. Utilizan recetas de siempre, esas que han pasado de generación en generación, y eso le da un toque especial. La verdad, todo está hecho a mano y eso marca la diferencia. Si buscas autenticidad, aquí la encuentras, y eso es algo que no se puede comprar. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de algo diferente y bien hecho, Casa Matilde es el sitio.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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