
¡Ey, grupo! Si andáis por Bronchales, no os podáis perder el Restaurante Diecisiete Veintisiete. Este sitio es un punto familiar que está a un paso del centro, metido en un camping en plena naturaleza, ¡un minuto y estás en la Sierra de Albarracín! ¿Y la comida? Aquí vais a saborear lo mejor de la cocina mediterránea y española, con un menú que incluye desde tacos tiernos hasta unos croquetas que flipas. Todo con productos locales y de calidad, y una buena dosis de cariño.
Además, no os marchéis sin probar las delicias como la tarta de queso o el pastel de frutas. Tiene dos terrazas donde disfrutar en verano con vistas al bosque, y si sois amantes de la carne a la brasa, este lugar es la bomba. Así que ya sabéis, el Diecisiete Veintisiete no es solo un restaurante, es una experiencia gastronómica que no querréis dejar pasar. ¡A comer se ha dicho!
RESTAURANTE DIECISIETE VEINTISIETE.
Página web
Horarios RESTAURANTE DIECISIETE VEINTISIETE.
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–23:00 |
| sábado | 9:00–23:00 |
| domingo | 9:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación RESTAURANTE DIECISIETE VEINTISIETE.
Dónde se encuentra el Restaurante Diecisiete Veintisiete
¡Ey, gente! Si estáis por Bronchales, tenéis que hacer una parada en el Restaurante Diecisiete Veintisiete. Estuvimos alojados en un camping cerca y la primera noche, siguiendo los buenos comentarios, decidimos cenar ahí. ¡No defraudó! El servicio fue excepcional, el personal es súper simpático y profesional. Y la comida… ¡madre mía! Relación calidad-precio inmejorable. La oreja a la plancha es una locura, ¡la mejor que he probado! Terminamos tan contentos que al siguiente día ¡repitimos! Este sitio se queda anotado para futuras visitas, sin dudarlo.
Hicimos una cena de tres adultos y cuatro niños, después de un largo viaje desde Jerez, y el trato de Ana fue espectacular, incluso llegamos un poco tarde. Y no me hagan empezar a hablar del entrecot que hace Miguel: ¡¡poco hecho y deliciosísimo!! La comida fue top y el precio muy razonable, aunque quizás un poco más barato para quienes vienen del sur. En general, ¡una experiencia genial! Con ganas de volver.
¿Y de qué hablamos? Este restaurante está situado en un pequeño camping rodeado de un bosque precioso. Te ofrece el combo perfecto: comida increíble y un entorno natural que te deja sin aliento. No se trata solo de lo que comas, sino de la atmósfera que te rodea. Desde los entrantes hasta los postres, todo está cuidado al detalle. Los postres son caseros y te dejan con ganas de más. Si buscas buena comida y un entorno espectacular, ¡este es el lugar!
Para los que se preguntan, el Restaurante Diecisiete Veintisiete está ubicado en Carr. del Puerto, Km 1, 5, 44367 Bronchales, Teruel. Así que ya sabéis, ¡no os lo perdáis!
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante
Mira, si estás por Bronchales, tienes que hacer una parada en RESTAURANTE DIECISIETE VEINTISIETE. Este lugar es un 5 estrellas en comida casera, y te lo digo de verdad, la experiencia es brutal. Lo mejor de todo es el ambiente, rodeado de naturaleza, donde puedes disfrutar de un buen plato sin sentirte encajonado. Es cómodo y se nota que aquí cuidan los detalles y la calidad de los productos. Te aseguro que vale la pena sentarte a comer ahí y dejarte llevar por el sabor de los platos. Aunque el ambiente tiene una puntuación de 4, te juro que no te decepcionará.
La primera vez que fui fue un auténtico descubrimiento. Estábamos en un camping cercano y buscando un sitio donde cenar, y salimos encantados. Ojo, que no tienes que estar alojado en el camping para acceder al restaurante. Eso es un punto a su favor. Me impresionó que tuvieran un apartado en la carta para vegetarianos. No es común encontrar eso, ¡menuda alegría! Y, por favor, no te vayas sin probar la torrija. ¡Estaba espectacular! El espacio es limpio, amplio y acogedor. Eso sí, te recomiendo llegar pronto o hacer reserva, porque puede llenarse rápido.
En cuanto al servicio, tampoco le pongo quejas. Estuve cómodo y bien atendido. Comimos en un ambiente donde había varias parejas y niños, así que no te preocupes si llevas a los peques, que el lugar es familiar. Se nota que han pensado en todo para que todo el mundo se sienta a gusto. Respecto a la accesibilidad, está bien adaptado para sillas de ruedas, así que no tendrás problema si necesitas espacio.
Hablando del ambiente, ofrece una mezcla envidiable de tranquilidad y acogimiento. Estás rodeado por naturaleza y, aunque es un camping, te aseguro que la experiencia es más que agradable. Es un sitio bien cuidado, donde puedes disfrutar de una buena comida mientras te relajas. Así que no lo dudes, ¡deberías probarlo!
Qué tipo de cocina se puede degustar en el restaurante
Así que, mira, hablemos del Restaurante Diecisiete Veintisiete en Bronchales. Empezando por la experiencia que tuvimos, fue un auténtico desastre. Reservamos para un grupo grande y, ¿qué pasó? Se notó que no estaban organizados para recibirnos, y lo peor: se atrevieron a decirnos que “nos pondrán lo que quieran”. Encima, el trato fue pésimo, con un servicio que daba más pena que otra cosa. Amabilidad y ganas de trabajar, cero. No sé qué se creen, pero no se merecen tener la concesión de ese lugar. Vamos, que no vayan.
Ahora, para no quedarnos en la mala onda, hay otra historia sobre un restaurante que está dentro del camping Las Corralizas. Aquí la historia cambia de tono. Es una casa de madera que le da un toque acogedor y diferente. La carta es variada y se nota que valoran los productos locales. La comida es riquísima y rápida, y el servicio es de 10. Han tenido un cambio de dueños, y parece que ahora el personal es amable y profesional. Si estás de paso por la zona o si te quedas en el camping, hacer una parada allí es casi obligatoria.
Pero volviendo un poco a lo lamentable, hay que mencionar que, en nuestra última visita al restaurante, nos llevamos decepciones por todas partes. El camarero no tenía ni idea sobre los celíacos y acabaron sirviendo comida con gluten a un amigo que lo necesita. Eso es un error grave, que no se puede permitir. La calidad de la comida ha bajado, la carta se ha reducido y el servicio dejó mucho que desear. Tal vez alguna vez fue un buen sitio, pero ahora no pienso volver. En serio, lo que era una buena opción, se ha convertido en un sitio al que hay que evitar.
En cuanto a la cocina que puedes degustar en el Restaurante Diecisiete Veintisiete, debería ser variada y centrarse en productos de proximidad, pero con la reciente gestión, parece que han dado un giro que a muchos no les ha sentado bien. La calidad ha decaído, así que igual necesitas pensarlo dos veces. Al menos en el camping, la cocina es todo lo contrario: buena calidad, rápido y bien atendido. Así que ya sabes, ¡mejor planifica bien dónde comer!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
El Restaurante Diecisiete Veintisiete es un lugar que se ha ganado sus 4 estrellas en la zona. Si andas por el camping de Bronchales, te va a venir de perlas. Tienen un rollo informal con tapas compartibles, ensaladas, hamburguesas y también puedes pedir pizzas y pollo asado para llevar. La calidad-precio está bastante bien, por entre 20 y 30 pavos puedes disfrutar de una buena comida. El servicio es amigable, lo que siempre suma a la experiencia.
Nosotros pedimos varias cosas. Empezamos con las bravas con alioli y salsa casera picante (8,9€): estaban ricas, nada del otro mundo, pero también valen la pena. Luego probamos los calamares a la romana (10,5€), que estaban rebozados de lujo pero un poco duros. Para mi gusto, el precio es un pelín alto para la cantidad. Lo mejor de la noche, sin duda, fueron las gyozas de cerdo y verduras (9,5€) que estaban crujientes y sabrosas. Si vas, ¡no te las puedes perder!
También nos lanzamos con las delicias de pollo con salsa barbacoa (8€): correctas, pero no me volví loco con ellas. El queso brie al horno con mermelada de tomate (8,9€) me dejó un poco chafado, ya que esperaba algo más fundido. Y para cerrar, la tarta cremosa de queso de oveja (7€) tenía buen sabor, aunque esperaba una textura un poco más cremosa. En general, es un sitio decente cuando estás por la zona.
En cuanto a platos que destacan en el menú, el entrecote y el secreto a la brasa han dejado a muchos contentos, además de la tarta de queso al horno y el brownie casero que son un must. Así que, si te animas a dar una vuelta por Bronchales, el Diecisiete Veintisiete puede ser tu sitio para hacer una parada.
Se utilizan productos locales en la preparación de los alimentos
Y mira, si te decides a ir al Restaurante Diecisiete Veintisiete, prepárate para un combo de sensaciones. Por un lado, la comida estaba buena, eso está claro. Pero el servicio… uff, eso es otro rollo. Si llegas cinco minutos tarde, te lo van a recordar como si hubieras hecho el peor crimen del mundo. No les importa lo que hayas pasado, solo miran el reloj. Ah, y si piensas en desayunar antes de las 12:00, olvídalo, te mandan a la terraza y te niegan un mísero bocadillo. Hay 18 mesas libres, pero parece que ese sitio vive con sus propias reglas. La pregunta es: ¿realmente vale la pena?
Ahora, no todo es malo, porque lo que me encanta es que, aunque el servicio ha sido regular, hay peña que ha tenido buenas experiencias. He oído que la comida está rica y el ambiente, aunque no es perfecto, tiene su encanto. Pero entre tú y yo, 20-30 € por persona no es un mal precio. Solo asegúrate de reservar, porque parece que no está en su agenda darte una mesa si no lo haces.
Y eso de que los camareros son majetes y el cocinero es simpático, pues no todos lo dicen, pero he escuchado que hay quien lo disfruta. A veces es un poquito como la ruleta rusa, con experiencias de cinco estrellas a una estrella.
Por último, sobre si usan productos locales, ah, esa es una buena pregunta. Basado en algunas quejas que han salido volando, parece que no hay una gran claridad en ese aspecto. Algunos opinan que no se lo toman muy en serio. Así que, si eres de los que le da importancia a lo local, quizás debas preguntar antes de hacer tu pedido. Al final del día, cada quien tiene su rollo y las opiniones vuelan más rápido que un café frío. ¡Buena suerte si decides ir!
El restaurante ofrece opciones para grupos o familias
Así que, si estás pensando en darle una oportunidad a Restaurante Diecisiete Veintisiete, ¡no te lo pienses mucho! Lo visité con la familia y nos llevamos una grata sorpresa. La relación calidad-precio es de 10, la comida está bien rica y las ensaladas son muy recomendables. Ojo, los huevos rotos con jamón están buenos, pero a los del chef se les pasa un poco con el aceite. El lugar está en un pinar, así que imagínate el airecito fresco, y hay una zona de columpios justo al lado. Así que, si llevas a los peques, ¡van a disfrutar a tope! Valoración general: Comida: 5, Servicio: 4, Ambiente: 4.
Por la noche, nuestro grupo volvió y, te lo juro, ¡salimos encantados! El servicio fue de 10, super atentos y amables. La comida casera triunfó, pero lo que más nos flipó fue la oreja de cerdo, ¡exquisita! La verdad, el ambiente ayudó mucho y, sin pensar dos veces, repetiría sin dudarlo. Lo dejamos claro: Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
He vuelto varias veces y siempre me llevo una experiencia buenísima. Las tartas caseras son un must, y Miguel, el cocinero, es un crack: siempre amable y con buen rollo. Vamos, que vas a salir de allí con una sonrisa. Lo mejor es que el menú ronda entre 20-30 € por persona, y eso está genial. Valoración: Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Pero no todo es color de rosa. Escuché de algunas malas experiencias, como una reserva para más de 20 personas que fue un desastre total. Al parecer, el trato dejó mucho que desear y la comida llegó fría. Otra vez, unos nuevos dueños maltrataron a unos clientes por un error en la reserva. Así que, hay que tener cuidado con eso. Parecen ser excepciones, pero es bueno saberlo. Valoración para esos casos: Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.
Y sobre la pregunta de si el restaurante ofrece opciones para grupos o familias, sí, parece que hay espacio y opciones para todos, pero ten en cuenta que si llevas a más de 20 personas, mejor confirmar todo bien para evitar sorpresas desagradables. ¡A disfrutar!
Qué postres se recomiendan en el restaurante
Ya te digo, si hay un sitio al que tienes que ir en Bronchales, ese es el Restaurante Diecisiete Veintisiete. Cenamos allí y fue una pasada. El servicio estuvo de lujo, sobre todo gracias a Marcos, que fue un crack, majísimo y muy profesional. La comida, ni te cuento, un 10/10. El precio es bastante razonable, por 20-30€ por persona, y con eso ya sales bien comido. Las reservas son casi obligatorias, porque si no, lo tienes chungo. Fíjate que nosotros fuimos en grupo de 3-4 y no tuvimos ni que esperar. Ah, y si eres vegetariano o tienes alguna restricción alimentaria, también hay opciones para ti. Para los que estén preocupados, tienen bastante variedad para celíacos, sin dramas.
En el lado opuesto, hay algunas experiencias que parecen de otro planeta. Una reserva de 22 personas para nada. Al llegar, sin preparar nada, y les metieron en el parque de los niños. Imagínate comiendo a 30 grados. Les sacaron todos los platos de golpe, y cuando digo todos, es que los primeros y segundos fueron a la vez. Y los que pidieron postre, todo congelado. Un desastre total que gritaba “mal servicio”.
Lo que me parece raro es que el restaurante ha cambiado de personal y garantía no fue la misma. Parece que el nombre, que suena tan chulo, se lo ha llevado un aire nuevo que no acaba de cuajar. Y aunque algunos dicen que la comida está bien, ya no es lo que era. Lo curioso es que esos últimos se fueron y ya no sabemos a dónde. Pero bueno, hay que seguir probando.
Y para cerrar con broche de oro, si te preguntas qué postres deberías probar, te diré que no puedo asegurar nada ya que el servicio a veces la lía con los postres y puede que te sorprendan con algo que no pediste, pero dicen que la tarta de crema y bizcocho son lo más. Así que si te animas, dale una oportunidad y a lo mejor te llevas una grata sorpresa. Al final, todo es cuestión de arriesgarse.
El Restaurante Diecisiete Veintisiete tiene instalaciones al aire libre
Ya os conté que el Restaurant Diecisiete Veintisiete es un sitio alucinante, pero es que, de verdad, no puedo dejar de hablar de ello. 5 estrellas, ¡a tope! La comida es de otro nivel, todo súper bueno y a un precio razonable. Si hay una hamburguesa que no os podéis perder es la de pulled pork, ¡está de locura! Aunque la de pollo me decepcionó un poco, no es esa del pollo a la plancha que te imaginas, sino más bien la típica de supermercado. Un poco floja en comparación, ¿sabes? Ah, y tengo mis dudas sobre si la hamburguesa de carne es de buey como dicen, pero la sobrasada es un must.
En la primera visita, salí de allí con la barriga bien llena y la cartera un pelín más ligera, a 30 euros por persona. La comida estaba de 10, pero el servicio se puede mejorar un poco, tardamos una hora en que nos llegara la segunda tapa. La camarera que nos atendió de verdad que era un encanto, ¡muy simpática! Las patatas 1727 y las albóndigas, sin duda, un acierto total. ¡Y ni se os ocurra iros sin probar la sticky toffee de postre!
El sitio tiene su encanto, imagina un camping rodeado de pinos y un restaurante que parece sacado de otro mundo. El ambiente, cálido y bien cuidado, y el servicio es rapidísimo, a pesar de tener gente. Eso sí, los precios son un pelín más altos de lo que esperas, pero vale la pena por la calidad que ofrecen. Con opciones de aparcamiento gratuito, no hay excusa para no pasar a disfrutar de un buen brunch o una cena.
Y por si os estáis preguntando si tienen instalaciones al aire libre: sí. Así que, si el tiempo acompaña, disfrutad de una buena comida disfrutando del aire fresco. Perfecto para hacer una parada si estáis de paso por el camping Las Corralizas. ¡Tenéis que ir!
Qué vistas se pueden disfrutar desde las terrazas del restaurante
Ya te digo, el Restaurante Diecisiete Veintisiete es un sitio que nos ha dejado buen sabor de boca. Esta es la segunda vez que vamos y, la verdad, encantados con el trato y la comida. Llegamos sin reserva y el dueño, genial, nos montó una mesa para cuatro sin ningún problema. Pedimos un ternasco que estaba tierno, que se deshacía en la boca, y las migas, buenísimas. Y ni hablar del canelón... ¡una joya!
A pesar de haber presenciado a un grupo de impresentables que gritaban y montaban el numerito por un problema con su reserva, eso no deslució nuestra experiencia. Nos alegramos de que el dueño les dijera que se marcharan. En fin, nosotros somos de los que decimos que si la comida está buena y el servicio te trata bien, ese es el lugar al que quieres volver. No solo repetiremos, sino que recomendamos a tope el restaurante por todo: comida, enclave y buen servicio. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Sin embargo, no todo es de color rosa. Leí que ha habido quejas sobre el trato al público, y un pobre grupo que fue a preguntar si había hueco para comer se topó con la peor actitud. Esa persona en el teléfono fue bastante grosera. Y vamos, si no sabes tratar con la gente, no estés en la hostelería. Comida: 1, Servicio: 1. Claramente un mal día, pero ya ves, a veces hay que arriesgarse.
Lo bueno es que, desde que lo probamos, se ha notado una mejoría en la comida respecto a años anteriores. Las bravas y el morro estaban muy buenos, pero un poco carillos, aunque supongo que no hay mucha competencia por la zona. La relación calidad-precio está bien, pero sigue siendo un tema a tener en cuenta. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 5.
Pero bueno, también hay que reconocer que hay áreas de mejora, como incluir opciones sin gluten o al menos ensaladas más variadas. La idea del restaurante es buena, pero a veces el trato puede ser un poco frío, sobre todo cuando se trata de grupos grandes de gente, especialmente si llevan niños. Menos mal que la comida para llevar no está mal. ¡Ah, y si vas, no dejes de probar los huevos con jamón serrano y queso brie al horno!
Y sobre las vistas, pues se pueden disfrutar de paisajes bastante chulos desde las terrazas. Dependiendo de dónde miremos, se asoma una belleza natural y un ambiente bien relajante que complementa la experiencia culinaria. Así que ya sabes, no te lo pienses mucho, que el Diecisiete Veintisiete tiene su magia.
Es recomendable reservar con antelación
Te cuento que el Restaurante Diecisiete Veintisiete es un sitio que te deja buen sabor de boca. He estado allí y la experiencia fue top. La comida, el trato de la gente, el ambiente, todo está para llevarse esas 5 estrellas. De verdad, vale la pena volver. No es un lugar caro, así que si estás buscando algo bueno sin vaciar el bolsillo, aquí tienes una muy buena opción.
Probamos varias cosas: unos huevos rotos, unos callos y una torrija. Todo estaba super rico y los platos son bastante generosos. Eso sí, había un olor a aceite quemado que nos dejó un poco desconcertados, tal vez fue solo un despiste. Pero en general, ¡la comida es una delicia y la atención está a la altura!
Sin embargo, hay que mencionar que no todo es color de rosa. Hace un año, se organizó un campus de atletismo y recuerdo que el trato fue increíble, pero esta vez fue una completa decepción. La nueva persona al mando se pasó de maleducada, incluso increpó a uno de nuestros responsables por cuestiones del número de comensales. Olvidó que si no puede manejar una situación así, mejor que no trate con el público. Fue una lástima porque el lugar tiene potencial, pero parece que necesita otra vez un cambio de dirección. La comida y el servicio bajaron a 1 estrella, y eso es muy triste.
Pero volviendo a lo bueno, la comida sigue siendo rica y hecha con cariño. Si vas, ten paciencia porque a veces se llena y puede tardar un poco. La atención fue buena a pesar del lío del servicio, así que eso ya habla bien del sitio. Y sí, definitivamente recomendaría reservar con antelación. Sobre todo si tienes pensado ir en fin de semana, porque parece que la popularidad ha subido y la gente no para de llegar. ¡Así que no te quedes sin mesa!
El restaurante es apto para amantes de la carne a la brasa
Así que has oído hablar del Restaurante Diecisiete Veintisiete, ¿no? Te cuento que el sitio es genial. La comida está muy rica y los precios son bastante amigables. La atención de los chicos es brutal, te hacen sentir como en casa. Si pruebas la hamburguesa Santorini, te vas a enamorar. El ambiente es tranquilo y cómodo, ¡ideal para desconectar! He leído unas quejas de peña que no se queda callada, diciendo que hay impresentables en el servicio. Comenta que la atención fue pésima y las raciones, risas y más risas. Parece que hay gente que ha tenido experiencias de 1 estrella y se siente estafada. Hay que tenerlo en cuenta, porque la falta de autocrítica que mencionan suena preocupante. ¡No mola que suceda eso!
Sin embargo, es curioso, porque muchos destacan lo recomendable que es hacer una parada ahí, ya sea para comer o cenar. Suele llenarse, así que reserva antes de ir. Lo que la gente ama es que la comida es totalmente casera y típica de la zona, y si te gusta compartir, hay tapas perfectas para ello. Además, hay un ambiente muy agradable, especialmente en la terraza. Los niños son bienvenidos y tienen un acceso fácil si vas con carrito. Todo esto con un 5 estrellas en comodidad y servicio.
Ahora, respecto a si el restaurante es apto para amantes de la carne a la brasa, sí, lo es. Todo el mundo habla de la variedad deliciosa, y aunque no tengo un detalle específico de su carta, con la buena atención y calidad que describen, seguro que tienen opciones para los fanáticos de la parrilla. Así que ya sabes, ¡si te animas, no te arrepentirás!
Qué hace que la experiencia gastronómica en este restaurante sea especial
Así que, mira, hablemos del restaurante Diecisiete Veintisiete. El año pasado, la pasamos bien, pero este año fue un chasco total. El dueño nos trató como si le estuviéramos molestando. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. Ni ganas de que su negocio funcione. Así que, sin más, nos mandamos de ahí. ¡Una pena porque le teníamos fe!
De repente, hay gente que lo ha disfrutado, como una vez que probamos esos platos de jamón y queso con un buen vino. ¡Increíble! Comida: 5, Servicio: 3, Ambiente: 5. La verdad que esos sabores marcan la diferencia, aunque el servicio podría mejorar un poco. Pero si vas a comer algo sabroso, es el lugar.
Y claro, también hay quienes han tenido experiencias de lujo, donde mencionan que los platos típicos de la zona eran riquísimos y que el personal se pasaba de amable. Servicio: 5, Comida: 5, Ambiente: 5. Ellos lo tienen claro, repetirían sin dudar porque se han sentido en casa, justo al lado del camping.
Es un vaivén, eh. Vas un año y es una maravilla, al siguiente te sirven un desastre. La gente se queja del mal trato y cambia de lugar. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. Pero quienes han probado las croquetas y la ensaladilla se vuelven unos fans. Eso sí, la tarta de queso se agota rapidísimo, así que ve, si te apetece algo dulce.
Ahora, en cuanto a lo que hace que la experiencia en el Diecisiete Veintisiete sea especial, creo que es la mezcla de buenas opciones de comida, un ambiente que puede ser genial y ese toque de atención al cliente que algunos han encontrado. Cuando están en su mejor momento, la comida es sabrosa, el servicio es amable, y sientes que valió la pena el viaje. Así que, si decides ir, ve con la mente abierta y espera lo inesperado.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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