Restaurante Tres Quiñones

Restaurante Tres Quiñones

Si andas por Sallent de Gállego, no puedes dejar pasar el Restaurante Tres Quiñones. Está en la C. Puente Gállego, 11 y es un sitio genial para disfrutar de platos típicos españoles. Aquí te van unos apuntes: tienen menú diario elaborado con productos de la tierra, son especialistas en carne de buey y sus postres son caseros, hechos con leche fresca y huevos de sus propias gallinas. ¡Una delicia!

Además, el restaurante ofrece una gran variedad de platos sin gluten, ideal para quienes tienen restricciones. También preparan menús especiales para celebraciones, así que si tienes un cumple o algo importante, aquí lo puedes organizar. Y sí, tienes Wi-Fi gratis para que subas esas fotos ricas de tu comida a redes. Con una calificación de 4.5 en Tripadvisor y un ambiente acogedor, ¡es un plan perfecto para cualquier día!

Restaurante Tres Quiñones

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 651 Reseñas
Dirección: C. Puente Gállego, 11, 22640 Sallent de Gállego, Huesca
Teléfono: 974 48 88 63

Horarios Restaurante Tres Quiñones

DíaHora
lunes13:30–15:30, 20:00–22:30
martes13:30–15:30, 20:00–22:30
miércolesCerrado
jueves13:30–15:30, 20:00–22:30
viernes13:30–15:30, 20:00–22:30
sábado13:30–15:30, 20:00–22:30
domingo13:30–15:30, 20:00–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Tres Quiñones

Dónde se encuentra el Restaurante Tres Quiñones

¡Tío, si estás por Sallent de Gállego, de verdad tienes que hacer un alto en el Restaurante Tres Quiñones! Este sitio es un auténtico descubrimiento. Tiene una puntuación de 5 estrellas, y si te digo que la comida está para chuparte los dedos, no miento. Nos dimos cuenta de que al llegar, si no querías el menú, solo podías comer en la terraza. Un poco raro, ¿no? Pero bueno, como somos aventureros, decidimos probar. Así que a una mesita alta con taburetes, al sol y un poco de sombra, nos acomodamos. Te aseguro que mereció la pena.

Pedimos un par de raciones: la ensalada de perdiz en escabeche, los torreznos y las migas con naranja. Todo estaba exquisito. Agregamos bebida, un postre de tarta de queso y un par de cafés, y salimos por el mismo precio que si hubiésemos cogido el menú. La cantidad era más que suficiente para dos. La camarera fue un encanto, muy atenta y simpática, así que finalmente la experiencia fue riquísima.

Ahora, si te mola lo de los menús, también tienen una opción a 27 euros con varios primeros y segundos, además de postre y vino. No es ninguna broma, porque todo lo que probamos estaba delicioso. El servicio, otro cinco estrellas. La atmósfera es muy acogedora, perfecta para relajarte y disfrutar de buena comida en este rincón de la comarca.

¿Dónde se encuentra el Restaurante Tres Quiñones? Pues está en C. Puente Gállego, 11, 22640 Sallent de Gállego, Huesca. ¡No lo dudes y date una vuelta! Aquí la comida y el trato están garantizados.

Qué tipo de comida ofrece el restaurante

Así que, si estamos hablando del Restaurante Tres Quiñones, la cosa se pone seria. 5 estrellas y no es casualidad. La carne es espectacular, y no olvides probar la cuajada de jengibre, esa delicia no la encontrarás en cualquier lado. Además, la camarera que nos atendió fue un encanto, ¡gracias por el servicio! Un buen rollo que se agradece.

Nuestra primera vez allí, y sinceramente, definitivamente volveremos. Comimos de lujo por solo 22 euros, ¡un chollo! Los platos no solo estaban ricos, sino que la presentación era top. Los postres no se quedan atrás, todo muy bueno, aunque un pequeño detalle: en la carta de fuera el menú infantil estaba a 12€, y al entrar nos dijeron que era 14€. Un poco de aviso hubiese estado bien.

De nuevo, la comida fue excelente, con ese precio por la cantidad, no hay queja. El servicio rapidísimo, lo cual siempre es un plus. Y hablando del menú, el de 24€ incluye agua, dos copas de vino y postre. Las alubias, tremendas, el rissotto, un pelín soso. Pero el asado de ternasco, ¡uff! Eso sí que estaba en su punto, aunque nos recalcaron un suplemento de 6,5€, que se siente un poco excesivo. La dorada, nada del otro mundo, así que quizás mejor evitarla.

El personal tiene un trato buenísimo, lo que es genial, sobre todo si vas con peques. Tienen opciones sin gluten de calidad, que ya es un plus en estos tiempos. Y hablando de la comida, la calidad/precio es insuperable: buenas carnes, raciones generosas, y las verduras acompañando a la altura. Conviene reservar, eso sí.

Alubias, risottos, y una variedad de platos que, aunque pueden tener sus momentos bajos, en general, hacen de la experiencia algo digno de repetir. ¡No te lo pierdas!

Tienen un menú diario en el restaurante

A ver, si todavía no has ido al Restaurante Tres Quiñones en C. Puente Gállego, 11, 22640 Sallent de Gállego, Huesca, ya te estás perdiendo algo muy bueno. El lugar es super acogedor, con un rollo de diseño contemporáneo que le da un toque especial. Y lo mejor, la comida es buenísima. No son platos de abuela, son comidas realmente especiales que te dejan sin palabras. De verdad, si vas, ponte en modo "a probar de todo", porque cada bocado es un viaje. Y la atención, madre mía… son encantadores y muy atentos, parece que están ahí solo para ti. Te doy un consejo: no dudes en hacer tu reserva, sobre todo si vas en grupo, tienen sitio para todos.

Hablando de experiencias, el último fin de año celebré allí con la familia y, mira, el menú fue increíble. Yo soy un poco complicada y siempre dejo algún plato, pero aquí probé de todo y me enamoré. El asado de ternasco hizo que se me cayera la baba, y el coulant de chocolate… ¡uff, la bomba! La verdad es que salí de allí rodando en vez de caminando, pero con una sonrisa de oreja a oreja. Así que, si buscas un sitio para una cena especial, no busques más.

Por cierto, un amigo me comentó que el menú diario es un poco carísimo. Sí, la comida está rica, pero si lo comparas con lo que te cargan en la cuenta, igual te hace pensar dos veces. Y lo peor es que les llegó a pasar que, a pesar de tener una reserva, la espera se alargó un montón. Por lo que cuentan, incluso solicitando un poco más de vino y agua, se hicieron de rogar. Esto puede bajar la experiencia, así que tenlo en cuenta. Las porciones, aunque buenas, tampoco son para tirar cohetes, y los postres, sobre todo el de tarta de queso, dejaron a algunos con un sabor a poco.

¿Y sobre ese menú diario? Pues sí, tienen uno, pero lo que parece ser un fallo es que algunas veces no coincide lo que esperas con lo que al final te ofrecen. De cualquier modo, la idea es buena, pero la experiencia puede variar bastante, así que si te lanzas, ve con actitud y no te quedes solo con un plato. Al final, si te pones a compartir varios, la experiencia se puede salvar y hacerla más divertida.

Qué tipo de carne son especialistas en Tres Quiñones

Ya te digo, Tres Quiñones es el sitio al que ir sí o sí si estás en Sallent de Gállego. En serio, después de un día en la nieve, entramos allí guiados por los montones de comentarios buenos. La atención, la comida, el ambiente, todo cinco estrellas. Así que nos lanzamos a por el menú del día, y vaya que acertamos: tenían unos primeros y segundos que solo de verlos se te hace la boca agua. Si vas con peques, no te preocupes, tienen un menú infantil con pizzas que promete.

La comida que pedimos estaba brutal. Las chuletillas de ternasco son un must, el revuelto también estaba muy rico, y ni hablar de las habas o el pescado a la plancha. Pero lo que te va a dejar sin aliento es el arroz con leche, ¡de muerte total! Y lo mejor de todo es que el precio por persona se mueve entre 20 y 30€, un chollo para lo que ofrecen.

Y ojo al dato, es un lugar muy cómodo. Tienen mucho aparcamiento al entrar al pueblo, así que no hay rollo de buscar sitio. El trato del personal es de 10, siempre con una sonrisa y rápidos en el servicio. La decoración del lugar tiene su rollo, así que te sientes a gusto. Aunque a veces el filete llegó un poco frío, eso no opaca lo bien que salimos de allí.

Para que te hagas una idea, en un sábado, el menú nos costó solo 19€ por persona. Y las raciones son generosas, así que no saldrás con hambre. Y si puedes, ¡sigue navegando hasta los postres! La copita con helado que nos dieron al final fue el broche de oro. Total, si no has probado las chuletas, convierte eso en tu misión. Tres Quiñones es la gloria.

Los postres son caseros en este restaurante

Ya te digo, el Restaurante Tres Quiñones en Sallent de Gállego es una opción muy top si te pasa por ahí. Le han dado 4 estrellas, algo que no es de extrañar. El menú del día está bastante bien, y lo que no te puedes perder es el risotto de setas y las chuletas de ternasco. Si te queda espacio, no dudes en probar la tarta de requesón para cerrar con broche de oro. Con un precio que ronda entre 20 y 30€ por persona, es un plan genial para una comida rica.

Y si prefieres comer de carta, también tienen opciones brutales. Échale un ojo al asado de ternasco y a la hamburguesa Yeti. Todo lo que probamos estaba delicioso, y te saldrá unos 22€ por persona, incluyendo postre y café. De postre, la tarta de queso es curiosa y vale la pena. El lugar está decorado con buen gusto y el ambiente es acogedor, aunque quizás un poco ruidoso a ratos. Ah, eso sí, el agua te la traen en jarra sin grandes explicaciones, y te la cobran a 1,50€, algo a tener en cuenta.

El Tres Quiñones es súper accesible, está cerca de la estación de esquí de Formigal y tiene fácil aparcamientos. Lo mejor es que hay muchas plazas libres, así que no te preocupes por eso. La carta es bien variada: tienes desde platos combinados hasta cosas más elaboradas. Así que, si vas con niños, hay un buen menú infantil con opciones y buenas cantidades. También tienen opciones para celíacos, lo que es un plus a su favor.

Respecto a los postres, sí, parece que son caseros y eso se nota. Aunque no pude probar más platos, la gente habla muy bien de lo que ofrecen, por lo que seguro que te llevan una buena sorpresa. Así que ya sabes, si estás por la zona, no dejes de acercarte, ¡no te arrepentirás!

De dónde obtienen los ingredientes para sus postres

Mira, si estás buscando un buen sitio para comer en Sallent de Gállego, el Restaurante Tres Quiñones es el lugar. Te cuento que nos lanzamos a probar el menú y, por solo 17€ los adultos y 11€ los peques, la comilona estuvo de 10. Tienen varios primeros y segundos para elegir, y déjame decirte que el ternasco de Aragón está espectacular. Y esos postres, ¡madre mía! No te los puedes perder. Eso sí, el sitio es un poco pequeño, así que mejor pilla mesa o llega pronto.

Ya te dije que el trato es muy bueno, los camareros son súper amables, un rollo muy familiar. Un detalle que me flipó fue que, como era el cumple de mi hija, ¡le pusieron una vela en el postre! La camarera entró cantando "cumpleaños feliz”, un momentazo. Estás a la entrada de Sallent, con aparcamiento y todo, aunque hay que subir una cuestecita para llegar al restaurante. Pero, ¿quién no quiere hacer un poco de ejercicio antes de zamparse un buen plato?

En mi última visita, nos alojamos en los apartamentos del Tres Quiñones y aprovechamos para darle una oportunidad al menú. Por 20 euros estaba todo muy decente, aunque hay que tener en cuenta que si te pasas pidiendo, ¡puede que te cobren un extra! A mí el risotto me dejó sin palabras, ¡hay que probarlo!

Si bien hay opiniones variadas, me parece que hay que tener cuidado, porque vi una crítica bastante mala sobre un camarero que parece que no estaba de buen humor. Según algunos, quisieron pedir de la carta y les dijeron que estaban con los menús y que no servían tapas. Un mal trago, la verdad.

Pero en general, me quedo con la buena vibra del sitio y con esas delicias, especialmente las setas con trufa, que nos sorprendieron a todos. Por cierto, sobre los postres, he oído que utilizan ingredientes frescos y muchos de ellos son locales. Así que, si te preguntas de dónde salen esos manjares, pues ahí tienes parte de la explicación.

Ofrecen opciones sin gluten en el menú

Mira, si andas por Sallent de Gállego, no te puedes perder el Restaurante Tres Quiñones. La verdad, se lleva 4 estrellas y no es para menos. Tienen un menú de 19 euros que mola, aunque algunas cosas tienen suplemento, pero bueno, lo vale. Y si eres celíaco, estás de suerte porque tienen una gran variedad de opciones sin gluten. Vamos, de lo mejorcito para quienes tienen esas necesidades.

La comida está de rechupete, te lo digo yo. Calidad-precio increíble. A veces hay que esperar un pelín para los platos, pero en cuanto te llega, flipas. Terminas con una sonrisa de oreja a oreja, así que ya ves, la espera vale la pena. El servicio es de 5 estrellas y super amable, siempre con una sonrisa. Además, el ambiente es tranquilo y acogedor, ideal para pasar un buen rato después de un día ajetreado.

El menú del día es una maravilla, muy completo y variado. Comimos como reyes y el precio es muy económico. El trato fue genial, muy buena vibra con el personal. Solo un consejo: el postre del menú podría ser un pelín más generoso, pero ¡eh! no me quejo. Y el local está siempre limpio, hasta los baños, un punto a favor.

Lo que me dolió un poco fue que el ternasco estaba muy bien presentado pero un poco carbonizado por debajo. No lo salvo, eso no se hace. Pero quitando eso, todo fue de lujo. Y por cierto, sí, ofrecen opciones sin gluten en el menú, así que si tienes alguno de esos celíacos en el grupo, ¡este es su sitio! La tarta de queso con galleta por encima, sin gluten también, está que flipas. ¡No dudes en darte una pasada!

Es adecuado el restaurante para personas con restricciones dietéticas

Mira, el Restaurante Tres Quiñones es uno de esos lugares que no falla. Tiene 4 estrellas y, la verdad, no es para menos. El servicio es top, la gente es muy amable y servicial, lo cual siempre suma. Cuando llegas, ya sientes la buena vibra. Y lo mejor de todo es que la comida está muy bien preparada y, sobre todo, ¡muy rica! Totalmente recomendable si andas por Sallent de Gállego.

Hablando de la comida, puedes comer de todo sin arruinarte. El menú es asequible (23€ por persona) y el servicio es rapidísimo. Lo que más me llamó la atención es la variedad de platos. Hablando de recomendaciones, el risotto de setas y trufa es una pasada, y si te apetece algo dulce, no te pierdas el crepe de chocolate y la sopa de chocolate blanco. Por cierto, hay aparcamientos gratuitos cerca, así que ni te preocupes por eso.

Ahora, si eres celíaco o tienes algún tipo de restricción, este es tu sitio. Ellos están súper preparados para atender a personas con dieta sin gluten. Yo comí un menú sin gluten y lo disfruté a tope. Empezamos con un risotto y una ensalada de cabra que estaban de lujo. De plato principal, nos metimos un bistec y de postre un flan y un brownie, todo sin gluten y todo ¡delicioso! Así que, sí, el Tres Quiñones es totalmente adecuado para personas con restricciones dietéticas. ¡No se lo pueden perder!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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